Durante las primeras horas de este viernes, las autoridades bolivianas lograron la aprehensión de uno de los narcotraficantes más buscados a nivel global. El arresto tuvo lugar en una exclusiva zona residencial de Santa Cruz de la Sierra, específicamente en el barrio Las Palmas, donde el ciudadano uruguayo de 34 años, Sebastián Marset, residía en una propiedad alquilada.
Marset, señalado como el cabecilla de una de las estructuras criminales más potentes de Sudamérica, fue sorprendido por los uniformados mientras dormía. En la ejecución del operativo participaron unidades de élite como la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) y la Unidad Táctica de Operaciones Policiales (Utop). Según los reportes oficiales, la planificación de esta captura se extendió por tres meses, intensificándose las labores de inteligencia durante las últimas semanas tras el despliegue de agentes especializados desde el Ministerio de Gobierno hacia la capital cruceña.

El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, detalló que el movimiento de los efectivos se realizó bajo una estricta confidencialidad. Para garantizar el éxito de la misión y prevenir cualquier tipo de filtración de datos, los oficiales fueron aislados en una locación externa, situada a varios kilómetros del casco urbano de la ciudad.
La ejecución de la operación «Quirúrgica»
De acuerdo con las declaraciones del presidente Rodrigo Paz, la intervención fue calificada como «quirúrgica» y se estructuró en dos fases críticas. El despliegue inició a las 02:30 con el acordonamiento de las vías circundantes para bloquear cualquier ruta de escape. El plan consistía en asegurar primero la vivienda que albergaba al cuerpo de seguridad de Marset antes de proceder contra el objetivo principal.

“Tomamos la primera vivienda y la neutralizamos para que la seguridad de Marset no se traslade a la vivienda del narcotraficante”
Explicó el ministro Oviedo respecto a la estrategia de neutralización. Tras asegurar el perímetro de los guardaespaldas, los agentes ingresaron a la residencia del capo, donde encontraron al ciudadano uruguayo descansando en solitario y sin escoltas en ese momento preciso.
Respecto al trato recibido por el detenido, Oviedo manifestó:
“Se lo ha detenido con las formalidades de trato humano”
. Asimismo, la autoridad resaltó que el operativo fue sumamente eficiente, sin registrarse heridos ni víctimas fatales, y que Sebastián Marset optó por guardar silencio en todo momento tras su captura.

Cámaras de vigilancia del sector captaron el instante en que el sospechoso fue retirado de su hogar con el rostro cubierto a las 5:09 de la madrugada. Posteriormente, fue conducido al aeropuerto internacional de Viru Viru. Allí lo aguardaba una aeronave Beechcraft King Air 350C que había arribado previamente desde la ciudad de Lima, Perú.
El detenido fue entregado de inmediato a los agentes de la Administración para el Control de Drogas (DEA) de los Estados Unidos. Marset fue embarcado en el avión con grilletes en manos y pies. Los sistemas de rastreo aéreo indicaron que el vuelo retornó a Lima, desde donde se proyecta su traslado final hacia territorio estadounidense.

El ministro Oviedo justificó la celeridad del proceso de expulsión señalando lo siguiente:
“Se lo expulsó de manera inmediata porque nuestro sistema penitenciario es muy frágil”
. La autoridad enfatizó que mantener a un criminal de este calibre en una prisión local representaba un riesgo alto de generar caos y posibles asesinatos internos.
Capturas adicionales y bienes incautados
La Fiscalía General del Estado informó que, además de la caída del líder, el operativo resultó en la detención de otros cuatro individuos: un ciudadano colombiano, dos venezolanos y una mujer uruguaya de apellido Marset, quien sería la media hermana del capo. Todos enfrentarán cargos por delitos de organización criminal y tráfico ilícito de armas.
En el inmueble intervenido se confiscaron diversos equipos electrónicos y armamento de alta tecnología. También se aseguraron dos vehículos de lujo: una camioneta Toyota Hilux y un Mercedes-Benz Clase G. Ambos vehículos contaban con un blindaje nivel 7, descrito por el ministro como el grado de protección más elevado disponible para vehículos civiles.

Simultáneamente, las fuerzas del orden realizaron allanamientos en la zona de Urubó y en el municipio de Warnes. En estas locaciones se hallaron 11 avionetas, armamento de grueso calibre, diversas sustancias estupefacientes, documentos de identidad y tarjetas bancarias.
Información difundida por medios locales revela que la vivienda donde se ocultaba el narco era una propiedad rentada que se encontraba en oferta de venta por un valor no especificado. El inmueble destaca por sus dimensiones: 900 metros cuadrados de superficie que incluyen siete dormitorios, cuatro salones, dos cocinas y espacio de parqueo para cinco autos.

Antecedentes y red de protección
Sebastián Marset se encontraba en condición de prófugo desde julio de 2023, tras evadir un cerco policial previo en la misma ciudad de Santa Cruz, la cual operaba como su base logística principal.
Sobre su permanencia en el país, la criminóloga Gabriela Reyes sostuvo en una entrevista que
“Sebastián Marset elige quedarse en Bolivia porque le dieron las condiciones”
. La experta, quien dirigió el Observatorio Boliviano de Seguridad Ciudadana, sugirió que la investigación debe profundizarse para desarticular los nexos que permitieron su protección judicial y policial durante tanto tiempo.
Para Reyes, esta captura es solo
“la punta del iceberg de algo mucho más profundo”
dentro de las redes de poder regional.

El uruguayo es procesado por liderar una red transnacional de tráfico de sustancias catalogadas sujetas a fiscalización y está vinculado al crimen del fiscal Marcelo Pecci, ocurrido en 2022 en Paraguay. En mayo de 2025, la DEA lo sumó a su lista de fugitivos prioritarios y para febrero de este año ya ocupaba el tercer puesto de los más buscados, tras la baja del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación.
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