En el presente, la población del kakapo (Strigops habroptilus) se limita a tan solo 236 ejemplares. Este loro nocturno de Nueva Zelanda, conocido por su gran tamaño y su incapacidad para volar, atraviesa un momento crítico pero esperanzador. Para los especialistas en conservación, esta cifra representa una victoria significativa, considerando que en los años 90 la población apenas alcanzaba los 51 individuos.
Este inicio de 2026 ha marcado un hito fundamental para la supervivencia de la especie: el comienzo de la primera temporada de reproducción y crianza desde el año 2022. Este suceso pone fin a un periodo de cuatro años en el que esta singular ave no había tenido descendencia, generando una gran expectativa en la comunidad científica internacional.
Un fenómeno viral: El reality show del kakapo
El interés por esta ave, famosa por sus atípicos rituales de apareamiento y su extrema rareza, ha crecido exponencialmente en las últimas semanas. Esto se debe a que el Departamento de Conservación (DOC) de Nueva Zelanda ha puesto en marcha una transmisión en vivo permanente. El objetivo es permitir al público observar el día a día de una hembra y sus polluelos recién nacidos.
La iniciativa, bautizada como Kākāpō Cam, se emite las 24 horas del día y atrae a miles de internautas que interactúan en tiempo real, convirtiendo la vida de estas aves en una especie de reality show científico que busca generar conciencia sobre su protección.
Expectativas por una temporada de cría histórica
La importancia de este ciclo reproductivo ha sido destacada por los expertos.
“Siempre es emocionante cuando comienza oficialmente la temporada de cría, pero este año se siente especialmente esperado después de un lapso tan grande desde la última temporada en 2022”
, explicó Deidre Vercoe, gerente de operaciones para la recuperación del kakapo del Departamento de Conservación. Además, la especialista añadió:
“Ahora que está en marcha, esperamos más apareamientos durante el próximo mes y nos estamos preparando para lo que podría ser la temporada de reproducción más grande desde que comenzó el programa hace 30 años”
.
Este éxito reproductivo de 2026 está íntimamente ligado a los ciclos de la flora local. El kakapo se reproduce únicamente cada dos a cuatro años, coincidiendo con la fructificación masiva del árbol rimu (Dacrydium cupressinum), una conífera nativa. La gran disponibilidad de sus frutos rojos es el disparador biológico que activa el proceso reproductivo de este loro.

Amenazas y esfuerzos por la supervivencia
A pesar de que antaño habitaba gran parte del territorio neozelandés, el kakapo fue llevado al borde de la desaparición por la caza, la destrucción de su entorno y la llegada de depredadores. Actualmente, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) lo clasifica en peligro crítico de extinción, el estatus de mayor riesgo antes de considerarse extinto en libertad.
La Lista Roja de este organismo detalla que especies introducidas como gatos, armiños (Mustela erminea) y ratas negras (Rattus rattus) son sus principales verdugos, ya que atacan directamente los huevos y polluelos. A esto se suman problemas de baja fertilidad natural y ciertas enfermedades que han diezmado la población.
Desde hace tres décadas, el Programa de Recuperación de Kakapo, liderado por el DOC y Ngāi Tahu, ha logrado elevar el número de aves de 51 a 252 en el año 2022. Para garantizar su seguridad, cada ejemplar es monitoreado con transmisores de radio en sus espaldas, habitando en tres islas costeras estrictamente protegidas: Isla Codfish (Whenua Hou), Isla Anchor (Pukenui) e Isla Chalky (Te Kāhaku).

La historia de Rakiura y el futuro de la especie
La cámara en directo se enfoca en el nido de Rakiura, una hembra de 24 años que recientemente ha sido madre de dos crías. La primera, Vori-A1-2026, nació el 24 de febrero y fue entregada a una madre de acogida. La segunda, Nora A2-2026, nació el 2 de marzo y permanece con Rakiura en su nido bajo las raíces de un árbol rata.
El Departamento de Conservación destaca que la Kākāpō Cam cumple tres misiones fundamentales:
- Proveer datos científicos sobre el comportamiento en los nidos.
- Permitir el avistamiento global sin perturbaciones para las aves.
- Fomentar el apoyo para salvar a una de las criaturas más icónicas de Aotearoa (Nueva Zelanda).
El plan de recuperación no solo busca aumentar el número de individuos, sino lograr que los kakapos vuelvan a ser autónomos. Por ello, esta temporada se ha decidido priorizar la eclosión natural en los nidos sobre las incubadoras, disminuir la alimentación artificial y reducir la intervención humana directa en el proceso de crianza.
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