Las proyecciones actuales sobre el avance de la inteligencia artificial están generando una profunda inquietud entre especialistas y la sociedad civil. El empresario y antiguo aspirante a la presidencia, Andrew Yang, ha señalado que la vertiginosa evolución de estas tecnologías plantea una amenaza real de crisis social y laboral de proporciones nunca antes vistas, centrando su preocupación en la vulnerabilidad de millones de puestos de trabajo administrativos y de oficina.
La transformación del entorno laboral por cuenta de la inteligencia artificial ocurre a una velocidad asombrosa. Según las estimaciones de Yang y otros expertos, las herramientas automatizadas podrían poner en peligro hasta la mitad de las plazas administrativas de nivel básico en cuestión de pocos años.
Esta situación de despidos masivos alcanzaría incluso a los jóvenes universitarios, lo que derivaría en una reducción drástica de las expectativas laborales y un incremento en los índices de subempleo.
Riesgos de la automatización en el mercado de trabajo
Para Andrew Yang, este cambio estructural será tan severo que resultará casi imposible de revertir. Al respecto, el empresario afirmó contundente:
“No existe ninguna posibilidad de que esta transición no sea difícil para millones de personas”

Entre los sectores más vulnerables frente a la sustitución tecnológica inminente se encuentran los conductores profesionales y los equipos encargados de la atención telefónica.
Cifras presentadas por Yang indican que más de dos millones de personas dedicadas a labores en centros de atención al cliente podrían ser desplazadas por la automatización a corto plazo. Asimismo, el experto resalta el peligro latente si la tecnología llega a reemplazar a los camioneros, quienes representan el grupo laboral mayoritario en 28 estados y donde una gran parte de sus miembros son exmilitares y propietarios de armas.
En el área tecnológica ya se han registrado recortes significativos. Directivos de la industria prevén que se podría eliminar hasta un 20% de la plantilla en roles administrativos, una tendencia que amenaza con expandirse a otros rubros económicos.
Por otro lado, el subempleo continúa agravándose: actualmente, el porcentaje de graduados con títulos universitarios que ocupan puestos inferiores a su formación supera el 50%. Por primera ocasión, esta cifra iguala o sobrepasa a la de los ciudadanos que no poseen un título académico.

Iniciativas y pugnas frente al cambio tecnológico
Buscando soluciones a este panorama, Andrew Yang sugiere realizar una reforma en la política fiscal. Su propuesta consiste en suprimir los gravámenes sobre el empleo humano y, en su lugar, implementar impuestos específicos dirigidos al uso de la inteligencia artificial.
Esta postura coincide en parte con la visión de Dario Amodei, director general de Anthropic, quien ha expresado públicamente:
“Vamos a automatizar hasta el 50% de los empleos administrativos de nivel inicial en los próximos años y deberían cobrarnos impuestos por ello”
No obstante, las corporaciones tecnológicas más grandes se oponen a la creación de nuevos tributos. Sus argumentos se basan en que el ritmo de innovación y la competencia en el mercado global no permiten tales cargas financieras. Yang considera que la inteligencia artificial ya ha alcanzado lo que él denomina la “velocidad de escape”, refiriéndose a un desarrollo autónomo que es sumamente complicado de detener, mientras el temor principal reside en una posible reacción social violenta.
Dentro de las empresas se percibe un miedo al denominado “efecto rebote”. Algunos líderes corporativos indican que, ante el escenario de incertidumbre, prefieren recortar vacantes antes de que ocurra una reconfiguración total del mercado.

En este contexto, los profesionales del sector tecnológico están tomando diversas medidas: algunos deciden integrar las nuevas herramientas para potenciar su perfil, mientras otros optan por mudarse lejos de los núcleos urbanos principales por temor a que sus capacidades se vuelvan obsoletas.
La visión social de las nuevas generaciones
Datos proporcionados por un estudio del Pew Research Center revelan una integración masiva de los chatbots y programas de IA entre los adolescentes. Se estima que un 57% de los jóvenes usa estas plataformas para investigar información, mientras que un 54% las utiliza para sus deberes escolares. Además, casi la mitad de ellos las usa con fines de entretenimiento.

Con el avance imparable de la automatización, el debate sobre el impacto de la inteligencia artificial en la estabilidad laboral y la paz social sigue vigente. La advertencia de Andrew Yang describe un clima de tensión creciente: si la tecnología desplaza masivamente puestos que históricamente han sido estables, el panorama podría desencadenar fuertes protestas y una profunda inestabilidad en la sociedad.
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