El cáncer de mama se mantiene como una de las patologías oncológicas con mayor incidencia entre las mujeres. Según las proyecciones de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), se calcula que una de cada ocho mujeres desarrollará esta enfermedad a lo largo de su vida. Bajo esta tendencia, se estima que para el año 2026, unas 38.318 personas serán diagnosticadas en España. Una preocupación creciente es la aparición temprana de los casos; aunque históricamente afectaba principalmente a mayores de 50 años, en la actualidad un 10% de los diagnósticos se registra en mujeres menores de 40 años.
Debido a este escenario, pacientes como María Varela han solicitado que los programas de prevención se anticipen a los 40 años. Mientras se evalúan cambios en los protocolos oficiales, Google ha presentado un sistema experimental de cribado mediante inteligencia artificial (IA). Esta investigación, publicada en la revista Nature Cancer, fue desarrollada en conjunto con el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS) y el Imperial College de Londres. Los resultados indican que esta tecnología logra detectar una mayor cantidad de casos de cáncer invasivo y diagnósticos generales en comparación con los procesos tradicionales.
El estudio comparó el desempeño de la inteligencia artificial frente al de radiólogos experimentados, analizando una muestra de 125.000 mujeres de entre 50 y 70 años vinculadas al NHS. En total, se examinaron 115.973 mamografías con diagnósticos confirmados. Los datos revelaron que, al utilizar la IA como un apoyo o “segundo lector”, la tasa de detección se incrementó de 7,54 a 9,33 casos por cada 1.000 mujeres. Asimismo, la herramienta identificó el 25% de los cánceres de intervalo, aquellos que surgen entre las revisiones periódicas tras un resultado negativo, los cuales suelen ser difíciles de tratar al detectarse solo cuando hay síntomas.

Eficiencia operativa y reducción de falsos positivos
La integración de la IA no solo mejoró la detección, sino que ayudó a reducir los falsos positivos, especialmente en pacientes que se sometían a su primera mamografía. Al disminuir las citas para pruebas adicionales innecesarias, se logra mitigar la ansiedad de las pacientes y optimizar el uso de los recursos en el sistema sanitario. Según el informe, el uso de esta tecnología permitió reducir en un 40% el volumen de estudios que requieren la revisión manual de un radiólogo.
Esta optimización permite que los especialistas enfoquen sus esfuerzos en casos de alta complejidad y brinden una atención más personalizada. La doctora Susan Thomas, directora clínica de Google y coautora del estudio, señaló:
“la detección precoz es nuestra herramienta más poderosa en la lucha contra el cáncer de mama, y estos hallazgos marcan un verdadero punto de inflexión. Es la primera vez que hemos podido probar rigurosamente cómo trabajan los médicos y la IA juntos en un entorno clínico”
Thomas añadió que estos resultados tienen el potencial de transformar la experiencia de las personas en el sistema de salud y salvar vidas al fortalecer la infraestructura sanitaria. Por su parte, la profesora Deborah Cunningham, radióloga consultora en el Imperial College Healthcare NHS Trust, enfatizó que la IA es una solución ante la limitada disponibilidad de personal especializado. Cunningham precisó lo siguiente:
“Esto no debería considerarse una amenaza para el sustento de los radiólogos, sino una oportunidad para que podamos dedicar más tiempo a poner en práctica nuestras habilidades y trabajar con compañeros y pacientes para mejorar el diagnóstico y los resultados del cáncer”
El ahorro de tiempo administrativo permitiría a los profesionales dedicarse a procedimientos críticos, como la biopsia con aguja, mejorando así la calidad del diagnóstico final.
Fuente: Fuente