El comienzo de año trajo consigo una travesía internacional para la cantante Emilia Mernes y su pareja, el rapero Duki. Tras haber asistido a la prestigiosa Semana de la Moda en Milán y realizar una parada previa en Estados Unidos, la artista aterrizó en el continente asiático para sumergirse en la cultura de Japón. A través de sus redes sociales, la intérprete documentó un viaje que abarca desde el dinamismo de Tokio hasta el arraigo histórico de Kioto. Este miércoles, Mernes captó la atención de sus seguidores al compartir una sesión de degustación de productos locales.
Desde una tienda de conveniencia en la ciudad de Kioto, la joven artista decidió adquirir varios artículos alimenticios que se han vuelto tendencia en plataformas digitales. Su lista de compras incluyó opciones variadas: un onigiri de atún y mayonesa, un sándwich de huevo, uno de frutilla y otro de matcha con frutilla. Además, sumó a su experiencia un yogur viral, un smoothie preparado en máquina y un dulce que comparó con un popular emoji de WhatsApp. Durante la grabación, la cantante admitió sentir algo de nerviosismo ante lo desconocido.
El primer ítem en ser evaluado fue el onigiri, el clásico bocadillo japonés de arroz triangular envuelto en alga. Emilia Mernes destacó el ingenioso empaque del producto y lo calificó con un nueve de diez. Para acompañarlo, probó un batido de frutas preparado al instante: “Es increíble porque ya trae la fruta congelada y vos la metés en esa máquina y te la hace un jugo. Me encantó”, relató, otorgándole a esta bebida un puntaje de 8.50 debido a la frescura de sus ingredientes.
La excelencia gastronómica y las sorpresas dulces
A pesar de sus dudas iniciales, el punto máximo de su degustación llegó con un producto sencillo pero efectivo. Al probar el sándwich de huevo y mayonesa, la cantante quedó impactada por su sabor y calidad. Según sus propias palabras, este alimento alcanzó la perfección en su escala personal:
“Esto es la excelencia. Sandwichito de miga de huevo y mayonesa. Un diez”.
Sin embargo, la experiencia no fue totalmente satisfactoria en el apartado de los dulces. Aunque se declaró seguidora del matcha, los mochis tradicionales que probó no cumplieron sus expectativas, comparando su sabor con el de la masa cruda. La situación empeoró con un postre cuya identidad desconocía y que recibió la calificación más baja de la jornada: un uno de diez. “Nos estafaron”, bromeó ante la falta de sabor de la cobertura de mochi sola.

Para finalizar la cata, Emilia Mernes degustó un yogur con textura similar a un jugo cítrico y un jugo de durazno que le resultó demasiado artificial. El cierre positivo lo dio el sándwich de frutilla y crema, el cual recibió una crítica favorable por parte de la artista. Durante todo su recorrido por Japón, la cantante ha estado acompañada no solo por Duki, sino también por amistades cercanas como Flor Vichich, explorando desde los barrios modernos hasta ceremonias tradicionales del té utilizando kimonos.

El ingreso de la comitiva a tierras niponas fue anunciado con un entusiasta “Konichiwa” en redes sociales. Uno de los puntos clave de su visita fue Shibuya, el corazón de la moda urbana en la capital, donde fueron testigos del movimiento masivo en su famoso cruce peatonal, el cual puede ser atravesado por hasta 2.500 personas simultáneamente en cada ciclo de semáforo.
La pareja también ha disfrutado de la cocina japonesa más allá de las tiendas de conveniencia, compartiendo momentos almorzando dumplings con palillos tradicionales. En sus postales, se pudo ver a Emilia Mernes luciendo atuendos de estilo vanguardista, incluyendo chaquetas oversize, minifaldas a cuadros y zapatillas deportivas, mientras que Duki optó por un perfil más reservado, aunque no dudó en sumarse a la diversión recreando frases virales mientras recorría las concurridas calles de Tokio.
Fuente: Fuente