Durante la jornada del miércoles, un buque granelero de origen tailandés fue blanco de una agresión violenta mientras navegaba por las aguas del Estrecho de Ormuz. Según reportes oficiales emitidos por la Armada tailandesa, hasta el momento se ha logrado poner a salvo a 20 tripulantes del navío.
Registros fotográficos difundidos por la Armada Real Tailandesa permiten observar una densa y oscura columna de humo que emanaba de la parte posterior (popa) del Mayuree Naree, embarcación que porta la bandera de Tailandia. En las imágenes también se divisaron balsas de salvamento desplazándose sobre el agua.
El buque “fue atacado mientras transitaba por el Estrecho de Ormuz” tras haber zarpado desde un puerto ubicado en los Emiratos Árabes Unidos, detalló la institución naval mediante un comunicado oficial.


Respecto a los pormenores del incidente, las autoridades señalaron que “los detalles específicos y la causa del ataque se están investigando actualmente”. Por su parte, la Armada de Omán fue la encargada de rescatar a los primeros 20 marineros, mientras que las operaciones de salvamento continúan activas.
En el informe se precisó lo siguiente: “La Armada omaní rescató a 20 marineros y “se están realizando esfuerzos para rescatar a los tres tripulantes restantes””. Aún no se ha determinado con total certeza si este suceso forma parte de los ataques reportados por el Centro de Operaciones Comerciales Marítimas del Reino Unido (UKMTO), que señaló que tres barcos comerciales sufrieron impactos en el Golfo este miércoles.

Tensiones geopolíticas y búsqueda de sobrevivientes
El Departamento de Marina indicó que los tres marineros desaparecidos se encontraban presuntamente en la sala de máquinas al momento de producirse la explosión. Actualmente, se mantiene una estrecha coordinación con organismos nacionales e internacionales para agilizar las tareas de búsqueda y brindar apoyo a los afectados.
El Estrecho de Ormuz es un punto neurálgico donde Irán ha ejecutado diversas acciones contra naciones vecinas exportadoras de crudo, lo que ha puesto en jaque la seguridad del transporte marítimo y ha generado inestabilidad en la economía energética a nivel global. El UKMTO, operado por fuerzas militares británicas, localizó el punto de impacto al norte de Omán.

En un contexto regional más amplio, se han registrado lanzamientos de misiles y drones iraníes contra objetivos estratégicos en el Golfo, afectando infraestructura en Arabia Saudita y embarcaciones cerca de los Emiratos Árabes Unidos. Ante esto, Israel y Estados Unidos han respondido con ataques en territorio de la República Islámica, mientras Arabia Saudita asegura haber neutralizado múltiples amenazas aéreas.
Paralelamente, el ministro del Interior de Australia, Tony Burke, informó que seis integrantes de la selección femenina de fútbol de Irán permanecerán en territorio australiano. Aunque a una de ellas se le otorgó asilo previamente, se reportó un cambio de parecer y su intención de volver a su país de origen.
Por otro lado, el expresidente estadounidense Donald Trump manifestó a través de redes sociales que “no había informes de que Irán hubiera colocado explosivos en el Estrecho de Ormuz”, zona por la que circula el 20% del suministro global de petróleo. Sin embargo, Estados Unidos afirmó haber neutralizado más de una decena de embarcaciones iraníes destinadas al minado marítimo para asegurar la libre navegación.
Las advertencias de Irán sobre bloquear el paso de petróleo a través del estratégico corredor han provocado una alta volatilidad en los mercados internacionales, despertando el temor por una posible escasez, especialmente en Asia. Finalmente, la escalada bélica se extiende al Líbano, donde Israel atacó un edificio en el centro de Beirut como parte de sus operaciones contra el grupo Hezbollah, aliado del régimen iraní.
Fuente: Fuente