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¿Pueden las multivitaminas frenar el envejecimiento biológico?

Una reciente investigación difundida a través de la revista Nature Medicine sugiere que la ingesta constante de un suplemento multivitamínico tiene el potencial de frenar marcadores biológicos vinculados al envejecimiento en la población adulta de edad avanzada.

De acuerdo con los hallazgos presentados, tras un periodo de dos años de uso regular, se observó que el ritmo de envejecimiento se desaceleró en aproximadamente cuatro meses, en comparación con el grupo de control que no consumió los suplementos. Este fenómeno fue particularmente notable en aquellos individuos cuya edad biológica era superior a su edad cronológica al inicio del ensayo.

El epidemiólogo Howard Sesso, perteneciente al Hospital Brigham and Women’s de Boston y coautor del estudio, señaló que el objetivo principal de estas líneas de investigación es

“no solo identificar cómo vivir más, sino también cómo vivir mejor”

. A pesar de los resultados positivos, Sesso aclaró que los datos todavía no pueden vincularse de manera directa con resultados clínicos definitivos, aunque remarcó que

“la intervención con multivitamínicos pareció seguir esa trayectoria a lo largo de dos años”

.

La diferencia observada en el envejecimiento molecular fue de aproximadamente cuatro meses entre los grupos analizados (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por su parte, el reconocido cardiólogo Eric Topol comentó los resultados en su perfil de la red social X, indicando que un multivitamínico diario consiguió ralentizar el envejecimiento epigenético en un ensayo aleatorio de dos años de duración. No obstante, Topol matizó que el efecto fue pequeño (cerca de dos meses según ciertos parámetros) y subrayó que no se detectaron beneficios similares con el uso de suplementos basados en extracto de cacao.

Metodología del estudio COSMOS

La investigación se llevó a cabo dentro del marco del estudio COSMOS en Estados Unidos, involucrando a un grupo de 958 participantes sanos con un promedio de edad de 70 años. Durante los dos años de seguimiento, los expertos recolectaron muestras sanguíneas en tres momentos clave: al inicio, a los 12 meses y a los 24 meses.

El análisis se centró en la medición de la edad biológica mediante el uso de cinco relojes epigenéticos que evalúan la metilación del ADN. Estos dispositivos actúan como biomarcadores de alta precisión para determinar qué tan rápido envejece el organismo en relación con el paso del tiempo cronológico.

Los resultados indicaron que la toma diaria de multivitaminas redujo la velocidad del envejecimiento medido en unos cuatro meses. La reducción fue mucho más evidente en los sujetos que ya mostraban signos de un envejecimiento biológico acelerado antes de comenzar el tratamiento.

La investigación, coordinada por Mass General Brigham y Harvard Medical School, destaca la importancia de nuevos enfoques en nutrición (Imagen Ilustrativa Infobae)

Aunque el equipo científico admite que el impacto estadístico es considerado “pequeño”, la consistencia detectada en al menos dos de los cinco relojes epigenéticos es un factor relevante. Steve Horvath, pionero en la creación de uno de estos relojes, explicó que estas herramientas son fundamentales para predecir el riesgo de mortalidad. En sintonía con esto, la especialista en epigenética Chiara Herzog, del King’s College de Londres, afirmó que

“a escala poblacional, incluso pequeñas diferencias pueden ser significativas”

.

Un punto de gran interés para Herzog es si este efecto representa una desaceleración real del deterioro físico o si podría sugerir una posible reversión parcial del avance de la edad biológica en ciertos casos. Sin embargo, el mecanismo biológico exacto detrás de esta asociación todavía no ha sido descifrado por completo.

Howard Sesso hizo énfasis en la necesidad de estudiar la interacción entre la dieta integral y los suplementos. Según el experto,

“sería interesante comparar si se toma un multivitamínico con una dieta más saludable”

para entender mejor cómo se modifican los relojes epigenéticos. El siguiente reto, según Herzog, es determinar si estos cambios moleculares se traducen en beneficios tangibles de salud o en una reducción real de enfermedades crónicas.

Los efectos de las multivitaminas fueron más notorios en quienes presentaban mayor envejecimiento celular al inicio del estudio (Imagen Ilustrativa Infobae)

Perspectiva científica sobre el uso de suplementos

A pesar del entusiasmo inicial, los autores del estudio piden cautela. Sesso advirtió que el campo de la epigenética aún está evolucionando para comprender su relación con los resultados clínicos observables. Actualmente, los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH) sostienen que el uso de suplementos de multivitaminas y minerales sirve principalmente para cubrir deficiencias nutricionales, pero no sustituyen una dieta equilibrada.

La evidencia científica acumulada por los NIH sugiere que, para la población general, el consumo de estos productos no reduce significativamente el riesgo de padecer enfermedades graves como el cáncer, patologías cardíacas o trastornos mentales. Además, existe el riesgo de ingerir cantidades excesivas de ciertos nutrientes como hierro, zinc, vitamina A o ácido fólico, especialmente cuando se combinan dosis altas con alimentos ya fortificados.

Es importante recordar que los alimentos naturales proporcionan fibra y otros compuestos bioactivos que no están presentes en las pastillas. Por ello, los expertos recalcan que los suplementos no deben ser vistos como un reemplazo de una alimentación variada.

Los investigadores subrayan la necesidad de estudios adicionales para valorar la relevancia clínica de los hallazgos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Recomendaciones específicas según el perfil

Existen grupos específicos para los cuales la suplementación es altamente recomendada por los NIH bajo supervisión médica:

  • Mujeres en edad fértil: Se recomienda el consumo de 400 mcg diarios de ácido fólico para prevenir malformaciones del tubo neural en el feto.
  • Mujeres embarazadas: Los suplementos prenatales son vitales para obtener hierro, yodo, vitamina D y colina.
  • Dietas restrictivas (veganas/vegetarianas): Es fundamental el asesoramiento médico para garantizar niveles óptimos de vitamina B12 y ácidos grasos omega-3 (DHA y EPA).
  • Personas mayores de 50 años: A esta edad disminuye la capacidad de absorber vitamina B12 de los alimentos, por lo que los suplementos son una opción común.
  • Mayores de 60 años: El uso de preparados vitamínicos puede ayudar a preservar la función cognitiva y la memoria.
  • Lactantes: Se deben suministrar 10 mcg (400 UI) diarios de vitamina D si no reciben suficiente fórmula fortificada.

En conclusión, aunque los avances en relojes epigenéticos abren una ventana prometedora sobre cómo las multivitaminas podrían influir en el envejecimiento, su uso debe ser siempre personalizado y guiado por un profesional de la salud.

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