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Mitos y realidades del ayuno de dopamina según la neurociencia

El concepto conocido como “ayuno de dopamina” ha ganado una enorme popularidad en las plataformas digitales. Esta tendencia se presenta como una solución para “reiniciar” el funcionamiento cerebral mediante el alejamiento temporal de gratificaciones inmediatas, tales como el uso excesivo del teléfono celular, el consumo de comida rápida o las sesiones prolongadas de videojuegos. Pese a la creencia de que estos descansos digitales facilitan la superación de adicciones, la comunidad científica sostiene que la situación es considerablemente más compleja.

Diversos especialistas aclaran que no existe un sustento científico que valide la idea de que suspender temporalmente estímulos placenteros logre un “reinicio” químico de la dopamina en el cerebro. No obstante, se admite que disminuir la sobreexposición a las pantallas puede favorecer la capacidad de atención y el estado anímico, aunque este beneficio no se deba a un proceso de desintoxicación real en términos biológicos.

La práctica de esta supuesta desintoxicación consiste en restringir, por lapsos breves, conductas como las compras impulsivas o el uso compulsivo de dispositivos. El fin último es recuperar el equilibrio emocional y romper con ciclos de comportamiento automático. Aunque surgió en el entorno del bienestar digital, los expertos señalan que esta tendencia suele malinterpretar conceptos fundamentales de la neurobiología de la adicción.

Este fenómeno ha crecido notablemente en foros de autoayuda y redes sociales. Al respecto, la doctora Stephanie Borgland, investigadora y docente en la Universidad de Calgary, es enfática al señalar la imprecisión del término:

“La dopamina es un neurotransmisor cerebral, no una toxina. Así que no es posible desintoxicarse de ella”

El papel de la dopamina en la conducta humana

Científicas como la doctora Stephanie Borgland y la doctora Talia Lerner, perteneciente a la Northwestern University, coinciden en que la función primordial de la dopamina no es generar placer directamente. Por el contrario, este neurotransmisor es vital para procesos de aprendizaje, la atención y la consolidación de hábitos basados en la recompensa. Un ejemplo claro ocurre al revisar el teléfono: el cerebro fortalece un circuito habitual mediado por esta sustancia.

La práctica del ayuno de dopamina busca reducir la sobreexposición a pantallas, comida ultraprocesada y compras impulsivas para mejorar la salud mental (Imagen Ilustrativa Infobae)

Este mecanismo de impulso y recompensa establece conexiones neuronales que derivan en rutinas automáticas. Según datos proporcionados por el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas de Estados Unidos, solo en situaciones de consumo de sustancias estupefacientes, donde los niveles de dopamina alcanzan rangos anormales, se producen alteraciones severas en los sistemas de recompensa cerebrales.

La doctora Talia Lerner precisa que no se ha demostrado que el uso de tecnologías o redes sociales provoque transformaciones químicas equivalentes a las causadas por sustancias como la cocaína. En la mayoría de los usuarios, el empleo excesivo de dispositivos responde a hábitos cotidianos y no a cuadros de dependencia graves similares a las adicciones químicas.

Asimismo, Borgland menciona que, si bien existen casos críticos como la ludopatía o el juego en línea que dañan la vida personal, la mayoría de las personas enfrentan costumbres difíciles de modificar en lugar de patologías severas. Bajo esta perspectiva, la denominada desintoxicación no representa una solución de raíz.

Cómo transformar los hábitos digitales de forma efectiva

De acuerdo con los expertos, la eliminación drástica de estímulos suele producir efectos que se desvanecen rápidamente sin cambiar la conducta de fondo. Al reintegrar una aplicación o un dispositivo tras semanas de ausencia, es frecuente que el individuo retome sus patrones anteriores.

“Es probable que esa cosa regrese a tu vida en algún momento”

La doctora Borgland utiliza esta frase para advertir sobre la brevedad de los resultados del ayuno. Para lograr un cambio persistente, el cerebro debe asimilar nuevas rutinas, como realizar caminatas o practicar técnicas de respiración, lo que permite la formación de circuitos neuronales distintos.

Las estrategias eficaces para cambiar hábitos digitales incluyen reemplazar rutinas y fomentar actividades alternativas saludables y conscientes (Imagen ilustrativa Infobae)

Por su parte, la doctora Susan Albers, psicóloga en la Clínica Cleveland, sugiere que esta práctica debería enfocarse más en la reducción de la sobreestimulación que en una purga biológica. Para la especialista, el valor real reside en la reflexión sobre el uso de nuestra atención.

“De lo que realmente hablamos con la desintoxicación de dopamina es de reducir la sobreestimulación y ser más conscientes de dónde dirigimos nuestra atención”

Estos periodos de desconexión pueden ser útiles para gestionar emociones complejas y fomentar la creatividad. La recomendación de la doctora Albers es disminuir gradualmente una sola fuente de estímulo, evitando posturas radicales. Una estrategia eficaz consiste en limitar el uso de redes sociales a tiempos específicos, como diez minutos, antes de realizar una actividad satisfactoria en el mundo físico.

Los riesgos de la supresión total del placer

Construir una relación equilibrada y consciente con el entorno digital es clave para la autonomía y el bienestar, más allá del ayuno de dopamina (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los especialistas advierten que intentar erradicar por completo todos los estímulos gratificantes puede terminar incrementando su atractivo por el deseo de lo prohibido. El objetivo primordial debe ser el desarrollo de una relación saludable y equilibrada con las herramientas digitales, en lugar de una censura total de lo que genera satisfacción.

La restricción extrema de los placeres diarios suele comprometer la autonomía del individuo. El verdadero reto, concluyen los expertos, consiste en aprender a convivir de manera consciente con la tecnología y los estímulos del entorno actual, alejándose de los enfoques de todo o nada.

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