Un equipo de investigadores pertenecientes a la Universidad Nacional Kyungpook ha logrado identificar una novedosa especie de molusco marino en el litoral sur de Corea del Sur. El espécimen ha sido catalogado como Acanthochitona feroxa, un quitón que, de acuerdo con un estudio divulgado en la publicación científica Marine Life Science & Technology, ha conservado una morfología prácticamente inalterada desde hace aproximadamente 300 millones de años.
Este relevante hallazgo proporciona datos fundamentales para comprender la evolución y la diversidad genética dentro de los ecosistemas marinos del este de Asia. La clasificación del Acanthochitona feroxa fue posible tras integrar técnicas de secuenciación de ADN mitocondrial con un exhaustivo análisis mediante microscopía de sus componentes físicos.
Los ejemplares objeto de estudio, recolectados entre los años 2023 y 2025 en las localidades de Tongyeong, Yeosu y Jeju, exhibieron marcadas discrepancias genéticas y estructurales en comparación con otras especies pertenecientes al mismo género. La implementación de metodologías moleculares permitió a los expertos diferenciar con precisión a este molusco de otros organismos de apariencia similar.
Métodos genéticos y morfológicos para la identificación

El grupo de trabajo, encabezado por I Hyang Kim y Ui Wook Hwang, utilizó la
«secuenciación completa del ADN mitocondrial y del gen COI»
con el objetivo de hallar variaciones genéticas particulares en las poblaciones analizadas. Estas herramientas de biología molecular se complementaron con observaciones de microscopía electrónica de barrido aplicadas a las valvas y la rádula, lo que aseguró una distinción clara en un género caracterizado por una apariencia externa muy homogénea.
La mezcla de identificación por ADN e imágenes de alta resolución facilitó la separación fiable del Acanthochitona feroxa de otros grupos de quitones presentes en territorio coreano. El uso de códigos de barras genéticos y la construcción de árboles evolutivos permitieron validar el diagnóstico taxonómico, reduciendo los errores que frecuentemente ocurren en estudios basados únicamente en la observación de rasgos externos.
Esta integración metodológica resultó determinante para resolver la complejidad de clasificar organismos que provienen de linajes con morfologías convergentes o que presentan muy poca diferenciación física a simple vista.
Atributos físicos distintivos del Acanthochitona feroxa
La especie recién descubierta posee una estructura corporal de forma ovalada que incluye ocho placas articuladas y un cinturón revestido de espículas dorsales. En el reporte técnico se destacan las
«espículas dorsales redondeadas»
y una rádula que posee un margen apical recto, lo cual representa una diferencia clave frente al margen hendido que poseen especies cercanas como A. rubrolineata y A. defilippii.

El nombre otorgado, ‘feroxa’, hace alusión directa al
«aspecto fiero»
que le confieren sus espículas dorsales, las cuales se presentan alargadas y con terminación aguda. Los individuos estudiados alcanzan un tamaño de 21 mm de longitud y 13 mm de ancho, con una coloración que transita entre el gris, el negro y el marrón claro, incorporando además tonos azulados en sus placas.
Su ecosistema habitual se localiza en zonas intermareales, habitando bajo piedras en los entornos lodosos de la costa surcoreana. Otras variaciones morfológicas registradas incluyen una válvula caudal más pequeña y de forma circular, así como la carencia de ciertas líneas estructurales en sus placas centrales tras la comparativa con otras especies próximas.
Trascendencia evolutiva del hallazgo
Los especialistas detallan que estos quitones ostentan la categoría de “fósil viviente” debido a su extraordinaria estabilidad física por cerca de 300 millones de años. Asimismo, se estima que el linaje de Acanthochitona se separó de otras agrupaciones hace unos 84 millones de años. Los científicos subrayan que este descubrimiento establece un precedente valioso para investigar la especiación en moluscos de origen primitivo.

A través de análisis filogenéticos respaldados por árboles evolutivos, se ha determinado que esta especie solo ha sido hallada en aguas de Corea del Sur, lo que apunta a un posible caso de endemismo regional. La investigación consideró el estudio genético de un total de 300 ejemplares, cifra que refuerza la validez de la nueva especie y plantea la necesidad de actualizar la clasificación tradicional de la familia Acanthochitonidae.
Finalmente, el estudio de su genoma mitocondrial brinda elementos para redefinir la estructura interna de este grupo de moluscos. Se espera que el Acanthochitona feroxa funcione como un modelo de referencia para próximos trabajos sobre biodiversidad y procesos evolutivos en el Pacífico occidental, ampliando los horizontes de la sistemática evolutiva marina.
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