Una emergencia de gran magnitud se desató en una torre gubernamental de la capital de Kuwait tras una incursión con drones ejecutada por el régimen de Irán. El incidente se produce a pesar de las previas declaraciones oficiales de Teherán sobre una supuesta voluntad de frenar las hostilidades hacia las naciones del golfo.
El Ejército de Kuwait ha ratificado que la sede central de la Public Institution for Social Security (Institución Pública de Seguridad Social) sufrió el impacto directo de una aeronave no tripulada iraní durante la noche del sábado.
Durante la jornada, la fuerza aérea kuwaití logró interceptar diversos aparatos hostiles. No obstante, la caída de fragmentos de estos proyectiles provocó daños materiales de consideración en viviendas y estructuras civiles localizadas en el sector de Kooshar Boulevard.
Ante la inestabilidad en la región, la compañía petrolera nacional de Kuwait comunicó el domingo una reducción de carácter “precautorio” en su producción de crudo, tras los reportes militares sobre la neutralización de múltiples misiles y drones que ponían en riesgo la operatividad energética.
Por otro lado, la ofensiva iraní también alcanzó territorio de Bahréin. El Ministerio del Interior de ese país denunció que un dron impactó contra una planta desalinizadora de agua el domingo, señalando a las fuerzas de Teherán de atacar de forma indiscriminada infraestructuras esenciales para la población civil.
Por su parte, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán sostuvo el sábado que sus operaciones tuvieron como objetivo la base militar estadounidense de Juffair, en Bahréin, justificando la acción como una represalia por una supuesta agresión previa sufrida por una planta desalinizadora en suelo iraní.

Pese al ataque, la oficina nacional de comunicación de Bahréin aclaró que el suministro hídrico y la operatividad de la red nacional no se vieron comprometidos. Sin embargo, la caída de restos de proyectiles dejó un saldo de tres personas heridas y daños en un recinto universitario situado en la zona de Muharraq, según datos del Ministerio del Interior.
En Arabia Saudita, el Ministerio de Defensa informó que sus sistemas de defensa interceptaron un total de 33 drones el domingo. Las autoridades saudíes indicaron que, afortunadamente, no se contabilizaron víctimas mortales ni daños estructurales graves tras estas maniobras defensivas.
Entre los objetivos detectados figuraba la sede diplomática en Riad, ataque que fue neutralizado sin causar afectaciones. Según el portavoz ministerial, la capital saudí y sus alrededores fueron blanco de 26 drones en un corto periodo. Asimismo, se reportó que una aeronave no tripulada intentó atacar el yacimiento petrolífero de Shaybah, ubicado al sureste del reino.

Aumento de la crisis en Medio Oriente
El siniestro en el edificio gubernamental de Kuwait es parte de una serie de ataques coordinados por parte de Irán que han afectado a siete naciones en la última semana: Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Qatar, Bahréin, Omán, Arabia Saudita e Irak, todos impactados por incidentes vinculados a drones o misiles.
Las fuerzas militares de Kuwait han emitido un llamado urgente a la ciudadanía para que acaten de manera estricta las instrucciones de seguridad mientras se mantienen las operaciones de defensa aérea. Registros visuales han confirmado el daño directo sufrido por la infraestructura de seguridad social, coincidiendo con los reportes oficiales sobre la ubicación y la cronología de la agresión.
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