El cineasta chileno Juan Pablo Sallato ha revelado este sábado en el marco del 29 Festival de Málaga su drama histórico titulado ‘Hangar Rojo’, un largometraje que se fundamenta en sucesos reales. La producción, filmada íntegramente en blanco y negro, forma parte de la sección oficial del certamen español, luego de haber tenido presencia en el Festival de Berlín.
Un conflicto de conciencia en 1973
La trama de ‘Hangar Rojo’ se sitúa en medio del despliegue del golpe militar que sacudió a Chile en septiembre de 1973. La historia sigue al capitán Jorge Silva, quien recibe una instrucción que marcará un antes y un después en su trayectoria: debe convertir la Escuela de Aviación, recinto donde instruye a jóvenes cadetes, en un recinto de detención y tortura.
Con la convicción de que la barbarie será pasajera, Silva intenta mantenerse en una posición neutral. No obstante, el retorno del coronel Jahn, un antiguo competidor que vuelve con un poder absoluto y rencores del pasado, obliga al capitán a confrontar no solo su historia personal, sino sus principios éticos más elementales. En este escenario, la desobediencia representa un riesgo mortal, pero acatar las órdenes conlleva un costo moral similar.
Tanto el director Juan Pablo Sallato como el actor principal, Nicolás Zárate, comparecieron en una rueda de prensa celebrada en el Cine Albéniz, donde estuvieron acompañados por integrantes del equipo de producción.
«Gracias al festival por darnos la oportunidad de estrenar aquí la película a nivel iberoamericano, en nuestra lengua. Eso es muy importante para nosotros»
Así lo manifestó el realizador, confirmando además que ‘Hangar Rojo’ ya cuenta con distribución asegurada en España y tiene previsto su estreno en salas de Chile para el próximo mes de octubre.
Más allá de los titulares oficiales
Para Sallato, la existencia de este proyecto responde a una necesidad social. El director explicó que
«nos parece relevante y necesario seguir revisitando la historia desde distintos puntos de vista para seguir dialogando y elevar preguntas, sobre todo preguntas y que nos haga reflexionar y ojalá… no repetir los errores»
. Con esta obra, busca que el film trascienda la clasificación convencional de ser simplemente otra película sobre la dictadura.
A pesar de basarse en hechos reales, aunque no masivamente difundidos, la cinta explora una faceta poco conocida del conflicto, enfocándose en la vivencia de un oficial lejos de los grandes titulares. El director confesó que fue esa perspectiva íntima la que motivó el rodaje:
«Era esa historia mínima la que nos capturó. La historia de alguien desconocido, como que en ese capitán se representan muchos otros soldados de menor rango que tuvieron que asumir órdenes y quebrar su moral y su ética en un momento de un día para otro. Y eso nos pareció una línea narrativa muy fuerte de contar y muy humana también y que no habíamos visto representada»
.
Por su parte, el intérprete Nicolás Zárate, quien sostiene el peso protagónico del filme, defendió la relevancia de estas narrativas en la actualidad.
«Hoy en día se tergiversa mucho la historia. Tenemos senadores que dicen barbaridades como que Pinochet fue un estadista»
, criticó el actor, subrayando que
«nuestra labor también es poner la contraparte»
y recalcando
«que las cosas se tienen que decir»
.
La estética de los grises
En cuanto a la decisión técnica de utilizar el blanco y negro, Sallato recordó que el libro que sirvió de base para el guion mencionaba un «Santiago en blanco y negro». A partir de esa premisa visual, el director optó por un estilo expresionista para retratar las complejidades y matices de los personajes. Según sus palabras, esta elección estilística es fundamental para «mostrar los grises que tienen los personajes» en un contexto de crisis institucional.
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