El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este sábado, ante una docena de mandatarios latinoamericanos, que no tiene intención de aprender español: “No voy a aprender su maldito idioma”, afirmó entre risas.
El mandatario republicano hizo estas declaraciones durante una cumbre en Miami con presidentes de derecha de la región, entre ellos el de Argentina, Javier Milei, y el de El Salvador, Nayib Bukele.
Durante su discurso, Trump subrayó que su secretario de Estado, Marco Rubio, de origen cubano, tiene una “ventaja lingüística” sobre él, dado que habla español.
“No voy a aprender su maldito idioma. No tengo tiempo. No tengo problema con los idiomas, pero no voy a dedicar tanto tiempo a aprender el suyo”, declaró entre risas.
El republicano dijo que prefiere tener “un buen intérprete” y, acto seguido, contó una anécdota sobre una conversación con un mandatario extranjero, cuya identidad no reveló, en la que una intérprete no le tradujo bien. Según relató, se dio cuenta del error a pesar de no entender el idioma.
También afirmó que de poco sirve tener un buen desempeño en negociaciones con su homólogo chino, Xi Jinping, o ruso, Vladimir Putin, si el intérprete no es bueno.
Trump convocó a los líderes de la derecha latinoamericana a una cumbre en un club de golf en Florida a la que no fueron invitados los mandatarios progresistas de México, Brasil o Colombia.
Los asistentes a la cumbre son los presidentes de Argentina, Javier Milei; Bolivia, Rodrigo Paz; Costa Rica, Rodrigo Chávez; República Dominicana, Luis Abinader; Ecuador, Daniel Noboa; El Salvador, Nayib Bukele; Guyana, Irfaan Ali; Honduras, Nasry ‘Tito’ Asfura; Panamá, José Raúl Mulino; Paraguay, Santiago Peña, y Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar.
También asiste el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, quien el próximo miércoles tomará posesión.