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Corazón artificial en 3D: el nuevo aliado en cirugías complejas

Un equipo de investigadores de la Washington State University ha marcado un hito en la medicina tras crear un corazón artificial mediante tecnología de impresión 3D. Este dispositivo pionero tiene la capacidad de imitar con precisión el latido humano, convirtiéndose en un recurso fundamental para la práctica de intervenciones quirúrgicas de alta complejidad. El hallazgo y los detalles técnicos de este desarrollo fueron difundidos recientemente a través de la revista científica Advanced Materials Technologies.

Este innovador aparato ha sido diseñado con el propósito de que cirujanos y médicos especialistas puedan perfeccionar sus habilidades en un entorno controlado, utilizando un modelo personalizado que destaca por su realismo. La implementación de esta tecnología promete transformar la educación médica de manera integral, ya que podría disminuir drásticamente la necesidad de utilizar animales o cuerpos donados en las prácticas de quirófano.

El modelo actual se centra en replicar, con una fidelidad excepcional, las funciones del lado izquierdo del corazón, que es el área encargada de bombear la sangre oxigenada hacia el resto del cuerpo humano. Al emplear materiales de gran flexibilidad y sistemas mecánicos que simulan la contracción de los músculos cardíacos, el prototipo logra recrear variables críticas como la presión interna, los movimientos rítmicos y el flujo sanguíneo que se experimentan en una operación real.

La creación de este simulador físico representa un salto cualitativo en la formación de profesionales de la salud. En la actualidad, gran parte de los programas de entrenamiento dependen de corazones de origen animal, cadáveres o herramientas de simulación digital.

No obstante, estas metodologías tradicionales presentan obstáculos significativos. Mientras que los modelos biológicos suelen tener diferencias anatómicas con el ser humano y conllevan dilemas éticos, los simuladores por computadora carecen de la retroalimentación táctil. Esta respuesta física es un elemento determinante para que los médicos logren dominar técnicas en procedimientos quirúrgicos que requieren máxima precisión.

Con este nuevo corazón artificial, dichas barreras quedan atrás al ofrecer una estructura física dinámica que reacciona directamente a las maniobras médicas. Al contar con un dispositivo que late y mantiene una presión real, los especialistas pueden entrenar cirugías bajo condiciones casi idénticas a las de una sala de operaciones.

La ciencia de la impresión 3D y los materiales blandos

Para la fabricación del dispositivo, los científicos utilizaron tecnología de impresión 3D alimentada por datos de escaneos reales de corazones humanos. Esta metodología permite una reproducción exacta de la anatomía del órgano, incluyendo sus cavidades internas y el sistema de válvulas.

La estructura fue construida con materiales blandos especializados que logran imitar la textura natural del tejido del corazón. Además, el prototipo integra actuadores neumáticos que facilitan los movimientos rítmicos constantes, emulando la función de un corazón vivo en pleno funcionamiento.

“Entrenar con un corazón que sigue latiendo es esencial para el avance de nuevas técnicas, sobre todo en procedimientos mínimamente invasivos”

Así lo manifestó Kaiyan Qiu, quien se desempeña como profesor asistente en la Escuela de Ingeniería Mecánica y de Materiales y ejerce como el autor principal de esta investigación.

Científicos operan un dispositivo que alberga un corazón impreso en 3D capaz de latir como uno real, diseñado para el entrenamiento de cirujanos y el desarrollo de nuevas técnicas quirúrgicas. (Washington State University)

El diseño también incluye componentes que emulan las cuerdas tendinosas, las cuales son vitales para el funcionamiento de la válvula mitral. Este detalle estructural permite que el simulador recree con exactitud el proceso de apertura y cierre valvular, ofreciendo un escenario anatómico real para los cirujanos.

Por otro lado, Alejandro Guillen Obando, investigador clave en el desarrollo del proyecto, enfatizó que la versatilidad de la impresión 3D permite configurar curvas y cámaras complejas. Según explicó, este nivel de detalle es esencial para evaluar cómo interactúan las herramientas quirúrgicas con las estructuras internas del órgano durante una intervención.

Validación clínica: reparación de la válvula mitral

Para demostrar la eficacia del simulador, los científicos ejecutaron pruebas enfocadas en la reparación de la válvula mitral, una de las cirugías más recurrentes en el ámbito de la cardiología.

En esta etapa experimental, se fabricó una válvula con una patología específica para proceder a su reparación utilizando instrumental clínico estándar. Durante la prueba, se utilizó un líquido especial formulado para simular la viscosidad y comportamiento de la sangre humana.

Una representación médica detallada del corazón humano con sus arterias y venas principales resalta la complejidad de la anatomía cardiovascular, fundamental para el estudio de la cardiología. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El sistema fue equipado con sensores de presión y monitoreado mediante tecnología de ultrasonido para registrar los efectos de la cirugía al instante. Tras completar la intervención, los datos revelaron un incremento en la presión del ventrículo izquierdo, lo que confirmó que la válvula reparada había recuperado su función operativa de cierre.

Las ecografías realizadas mostraron que el flujo de líquido dejó de retroceder hacia el atrio, eliminando el problema de la regurgitación. Este éxito validó la capacidad del corazón artificial para recrear tanto enfermedades cardíacas como sus respectivas soluciones en el quirófano.

El futuro: medicina personalizada y tecnología expandida

Las aplicaciones futuras de este avance apuntan hacia la medicina personalizada. A través de la recolección de datos de escaneos individuales, los médicos podrán generar réplicas exactas del corazón de un paciente específico antes de realizar la operación real.

Este enfoque permitiría a los equipos médicos ensayar procedimientos de alta dificultad sobre una copia física del órgano del paciente, buscando maximizar la precisión y reducir los peligros asociados a la cirugía.

Equipo médico realiza una intervención de cáncer colorrectal en un quirófano equipado con tecnología avanzada. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Actualmente, el equipo de la Washington State University ha tramitado una patente provisional para proteger esta innovación. El siguiente paso en el laboratorio es el desarrollo de una versión que abarque las cuatro cámaras cardíacas y la totalidad de sus válvulas, lo que ampliaría significativamente su uso en el campo de la simulación médica.

En el corto plazo, los investigadores tienen previsto aliarse con estudiantes y profesionales de medicina para poner a prueba el sistema en diversos contextos clínicos. Estos ensayos serán cruciales para medir el impacto real de la tecnología en el entrenamiento de enfermedades valvulares y otras patologías del corazón.

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