La persistencia del conflicto bélico en Oriente Medio, que ya cumple su séptima jornada, ha generado una notable incertidumbre en las plazas financieras internacionales. A pesar de este contexto, las acciones argentinas lograron finalizar la sesión con resultados positivos, impulsadas principalmente por las empresas del sector energético, en sintonía con un incremento del 12% en el precio internacional del petróleo.
En contraste, la bolsa de Wall Street registró una jornada de pérdidas, donde el índice tecnológico Nasdaq fue el más golpeado con una caída del 1,6%. Este retroceso fue motivado por un informe de empleo en los Estados Unidos que mostró una inesperada reducción de 92.000 puestos de trabajo durante febrero, sumado al temor global de que el recrudecimiento de los enfrentamientos afecte el suministro de hidrocarburos.
Escalada en los precios del petróleo
El valor del crudo ligero de Texas en Nueva York experimentó un salto del 11,9%, situándose en USD 90,60 por barril, lo que representa su nivel más alto desde octubre de 2023. De igual manera, el Brent del Mar del Norte anotó una subida del 8%, alcanzando los USD 92,23 por unidad.
Durante el transcurso de la última semana, el valor de ambas variedades de crudo se disparó un 35%, consolidando su mayor crecimiento semanal en los últimos cuatro años. Este fenómeno responde a la virtual paralización del tráfico de buques petroleros en el estratégico Estrecho de Ormuz.
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Al cierre de las operaciones, el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires anotó un incremento del 2,2% en pesos, alcanzando las 2.626.114 unidades. Sin embargo, los bonos soberanos en dólares (Globales y Bonares) no corrieron la misma suerte y cayeron, en promedio, un 0,9%.
Dentro del panel líder, los títulos que encabezaron las ganancias fueron los de Aluar (+6,6%) e YPF (+5,1%).
Riesgo país y proyecciones económicas
La baja en el precio de la deuda argentina derivó en un aumento de las tasas de retorno. Esto, sumado al fortalecimiento de los bonos del Tesoro de EE.UU., provocó que el índice de riesgo país elaborado por JP Morgan subiera 31 unidades, ubicándose en los 575 puntos básicos para la Argentina.
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Un análisis de la consultora GMA Capital subrayó que el aumento de la tensión geopolítica impacta directamente en la energía. Según el informe:
“para Argentina, el efecto podría sentirse por dos canales. En el frente comercial, la suba de commodities (trigo: +4,3% y maíz: +3,1%) sumado a un sector energético que gana terreno, podría mejorar transitoriamente los términos de intercambio, principalmente en una economía donde el complejo del agro explica gran parte de las exportaciones”
.
Por su parte, la firma Puente señaló en un reporte que las condiciones internacionales seguirán marcadas por la guerra, mientras que en lo local:
“es esperable que la estabilidad cambiaria y la acumulación de reservas continúen siendo los ejes de la política macro”
.
Especialistas de Balanz Capital advirtieron que la extensión del conflicto ha superado las expectativas de los analistas, afectando los flujos navieros y el mercado energético regional tras los ataques de Irán.
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Alertas sobre un posible shock de oferta
Felipe Mendoza, analista en EBC Financial Group, planteó un escenario de alerta:
“El mercado podría entrar rápidamente en una dinámica de shock de oferta similar a episodios históricos de crisis energética, donde los precios podrían extenderse hacia 95–100 dólares en el corto plazo e incluso escenarios extremos cercanos a 120–150 dólares si la producción del Golfo Pérsico se ve comprometida”
.
Mendoza destacó que el petróleo ha vuelto a ser el centro del riesgo macroeconómico mundial, con capacidad de alterar las proyecciones de inflación y política monetaria a corto plazo.
Asimismo, desde IEB consignaron que el riesgo país local se ha mantenido en una zona de lateralización entre los 550 y 575 puntos, ante la falta de certezas sobre la duración del conflicto en Medio Oriente.
Evolución del mercado cambiario
El dólar registró su segunda semana consecutiva de alzas, tocando sus valores máximos del último mes. Este incremento se vincula con la inestabilidad externa y una tasa de inflación mensual proyectada en torno al 3%.
El dólar mayorista cerró en $1.416, tras subir nueve pesos (+0,6%), el nivel más elevado desde principios de febrero, con operaciones por USD 425,3 millones en el segmento de contado.
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Respecto a la dinámica cambiaria, Nicolás Merino, operador de ABC Mercado de Cambios, explicó:
“El mercado se mostró estable y equilibrado durante buena parte de la jornada. Como viene sucediendo en las últimas ruedas, cada vez que la cotización intenta recuperar algunos puntos aparece oferta que modera las subas”
. Merino añadió que la divisa se movió en un rango limitado debido a la presencia constante de oferta.
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El techo de las bandas de flotación establecido por el Banco Central se ubicó en $1.617,50. Por otro lado, el dólar minorista en el Banco Nación subió a $1.435 para la venta, mientras que el dólar libre o blue cerró la jornada en $1.415.
Finalmente, el Banco Central (BCRA) finalizó la rueda con una compra neta de USD 40 millones. Las reservas internacionales brutas crecieron hasta los USD 46.004 millones, ayudadas por el incremento del 1,8% en el precio del oro, que cotizó en USD 5.168,50 la onza.
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