Analizar la trayectoria individual de Harry Styles es, en muchos sentidos, realizar un estudio profundo sobre los modelos de masculinidad que han predominado entre las décadas de 2010 y 2020.
Desde su primer trabajo homónimo presentado en 2017, tras el receso de la agrupación One Direction, el intérprete se mostró como una figura carismática envuelta en trajes de sastre, enfocada en un rock que exploraba el desamor y los encuentros fugaces. Posteriormente, con el lanzamiento de «Fine Line» en 2019, el artista se inclinó hacia una androginia sutil, recordada por su aparición en la portada de Vogue usando un vestido, mientras reemplazaba la sobriedad por una vitalidad psicodélica. Para la etapa de «Harry’s House» en 2022, Styles adoptó una estética más específica: la del aficionado al mobiliario de mediados de siglo y a las prendas de lujo de cortes amplios, con un sonido fundamentado en sintetizadores que evocaban el pop urbano japonés.
La ruptura de los arquetipos tradicionales
Al transitar por identidades visuales tan variadas en un lapso breve, Harry Styles facilitó el camino para sus pares masculinos. Durante los años 2000 y 2010, los referentes masculinos blancos del pop solían estar encasillados: el estilo pulcro y «metrosexual» de Justin Timberlake, la eterna juventud de Justin Bieber o la imagen de hombre común proyectada por Ed Sheeran. Existía poca flexibilidad para el cambio. Un ejemplo de esto fue la fría recepción que tuvo Timberlake con su proyecto «Man of the Woods» en 2018, a diferencia de leyendas como David Bowie o George Michael, cuya esencia radicaba en la mutación constante.
Para su cuarta producción discográfica, titulada «Kiss All the Time. Disco, Occasionally», el cantante ha presentado una faceta renovada. En el arte del disco, se le observa con vaqueros, gafas oscuras de gran tamaño y una camiseta corta. Según ha relatado el artista, su reciente interés por LCD Soundsystem y la escena nocturna de Berlín ha influido en este nuevo estilo, que simula el atuendo de un asistente habitual a clubes nocturnos. Esta estética se reflejó en su actuación en los Brit Awards, donde apareció con camisa, corbata y pantalones de raya diplomática, rodeado de bailarines bajo una propuesta visual de «hombre trabajador» que finalmente se libera.
El impacto en la nueva generación de artistas
Este álbum es el primer lanzamiento de Styles en un periodo de cuatro años. El éxito previo de su gira «Love on Tour» parece haber revitalizado el espacio para los solistas masculinos en las listas de popularidad como el Hot 100 de Billboard.
- Benson Boone: El exconcursante de American Idol ha capitalizado su fama en TikTok, emulando parte de la energía y el estilo visual de Styles.
- Alex Warren: Antiguo creador de contenido en YouTube, alcanzó la cima de las listas con su sencillo «Ordinary», permaneciendo en el puesto número 1 durante 10 semanas en 2025.
- Justin Bieber: En su nueva etapa, presentó «Swag», un álbum de R&B con influencias de la escena indie como Dijon y Mk.gee.
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El fenómeno de Sombr y el futuro del pop
Un caso notable es el de Shane Boose, conocido artísticamente como Sombr. Con apenas 20 años, este neoyorquino irrumpió en 2025 gracias a temas virales como «Back to Friends». Aunque su propuesta musical es una mezcla de grupos independientes de la década de 2010 con toques de disco, su figura guarda una relación intrínseca con el modelo de Styles: una mezcla de ternura y magnetismo sexual que cautiva al público joven.
Con una estatura de 1,90 metros, Sombr proyecta una imagen que recuerda a una versión extendida de Styles, utilizando trajes de bota ancha inspirados en los años 70, a menudo decorados con lentejuelas o camisas de escote pronunciado. Sombr representa a esa estrella que surge en una industria moldeada por Harry Styles: un artista que utiliza elementos «vintage» y una expresión de género que se siente simultáneamente moderna y clásica.
Su éxito insinúa que el futuro del estrellato pop masculino puede basarse en el estilo de Styles, si se ofrece al público un poco de lo nuevo y mucho de lo clásico al mismo tiempo.
Aunque Sombr aún no es un nombre tan masivo como Styles y sus presentaciones carecen de la pulcritud característica del británico, su presencia constante en los estadios y las listas de éxitos confirma que el molde establecido por Styles sigue vigente y marcando la pauta de lo que el público consume actualmente.
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