No data was found

Mark Carney no descarta acción militar de Canadá en Medio Oriente

El máximo representante del gobierno de Canadá, el primer ministro Mark Carney, ha manifestado recientemente que la posibilidad de que su nación se involucre militarmente en la guerra que se intensifica en Medio Oriente no puede ser eliminada del escenario de opciones.

Durante su gira oficial por Australia, contexto que coincide con la expansión de las hostilidades tras la ofensiva de Estados Unidos e Israel que resultó en la baja del líder supremo de Irán, Ali Khamenei, el mandatario canadiense fue interrogado en Canberra. En una comparecencia junto a su homólogo australiano, Anthony Albanese, Carney abordó las dudas sobre una futura intervención de las fuerzas canadienses.

“Nunca se puede descartar categóricamente la participación”

A pesar de estas declaraciones, Mark Carney precisó que el asunto es, por el momento, de carácter “hipotético”. Bajo esta premisa, subrayó que la política de Canadá se mantendrá en el respaldo a sus socios estratégicos, resaltando que la prioridad del Estado será siempre la protección y defensa de los ciudadanos canadienses.

Diplomacia y seguridad internacional

Aunque el líder del Partido Liberal canadiense había calificado previamente las arremetidas contra territorio iraní como actos que no se alinean con el derecho internacional, ratificó su compromiso con las acciones destinadas a frenar la carrera nuclear del régimen de Teherán. Carney admitió haber tomado esta postura “con pesar”, señalándola como una consecuencia directa del deterioro del orden mundial actual.

El primer ministro hizo un nuevo llamado a la “desescalada” de las tensiones. Su actual recorrido por la región de Asia y el Pacífico tiene como objetivo estratégico diversificar las alianzas de Canadá, buscando reducir la dependencia de Estados Unidos y estrechar vínculos con otras naciones consideradas “potencias medias”. Ante el Parlamento australiano, instó a estos países a colaborar para incidir en la creación de nuevas normativas globales, advirtiendo que, si bien las potencias dominantes pueden ejercer coacción, esta conlleva costos elevados.

El primer ministro de Canadá, Mark Carney, pronuncia un discurso ante los miembros y senadores de la Cámara de Representantes en el Parlamento australiano, en Canberra, Australia, el 5 de marzo de 2026 (AAP/Lukas Coch vía REUTERS)

En el marco de esta cooperación bilateral, se anunció que Canadá y Australia se convertirán en “colaboradores estratégicos” para la explotación de minerales de tierras raras. Asimismo, se concretaron pactos en áreas críticas como la defensa y la inteligencia artificial. Mark Carney enfatizó la necesidad de trabajar con aliados que posean valores compartidos para desarrollar infraestructuras robustas, advirtiendo sobre el peligro de quedar aislados frente a los grandes poderes tecnológicos y políticos globales.

La postura de Canadá frente al régimen de Irán

El sábado pasado, el primer ministro ya había expresado el soporte oficial de Canadá a las incursiones militares de Washington y Jerusalén contra la administración de los ayatolás. Carney describió al régimen iraní como la “principal fuente de inestabilidad y terrorismo en todo Medio Oriente”.

Desde el inicio de las hostilidades, Canadá reafirmó el “derecho de Israel a defenderse y a garantizar la seguridad de su población”. A través de un documento oficial, el gobierno canadiense respaldó las maniobras estadounidenses para bloquear el acceso de Irán a armamento nuclear y evitar que sus acciones continúen vulnerando la paz mundial.

La posición de Ottawa, según Carney, es inamovible:

“La República Islámica de Irán es la principal fuente de inestabilidad y terrorismo en todo Medio Oriente, tiene uno de los peores historiales de derechos humanos del mundo y nunca debe permitírsele obtener o desarrollar armas nucleares”.

EEUU probó un misil balístico intercontinental con capacidad para portar ojivas nucleares (Europa Press)

El mandatario también señaló que, a pesar de los múltiples esfuerzos diplomáticos, Irán no ha procedido al desmantelamiento de su infraestructura atómica, ni ha cesado sus procesos de enriquecimiento de uranio. De igual forma, denunció que persiste el apoyo financiero y logístico a grupos terroristas que operan como brazos ejecutores en la región.

Para concluir su intervención, el primer ministro manifestó su apoyo al pueblo de Irán, destacando su resistencia frente a lo que denominó un “régimen opresivo”.

Reacciones internacionales

Por otro lado, desde Francia, el presidente Emmanuel Macron lanzó una advertencia sobre la peligrosidad de la situación actual. En sus redes sociales, el mandatario galo enfatizó que el conflicto directo entre Estados Unidos, Israel e Irán acarrea implicaciones críticas para la estabilidad global.

Macron fue enfático al declarar que las tensiones deben detenerse de inmediato: “El régimen iraní debe comprender que ya no le queda otra opción que entablar negociaciones de buena fe para poner fin a su programa nuclear y balístico”, concluyó el presidente francés, exigiendo también el fin de las actividades de desestabilización en el área.

Fuente: Fuente

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER