La máxima representante del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, emitió una advertencia sobre la fragilidad de la estabilidad financiera global frente a la escalada bélica que se desarrolla en Medio Oriente contra el régimen de Irán.
Durante su intervención en la conferencia titulada “Asia en 2050”, llevada a cabo en Bangkok, Tailandia, Georgieva fue contundente sobre las posibles repercusiones de las hostilidades:
“Si este conflicto se prolonga, tiene un potencial evidente de afectar los precios globales de la energía, la confianza del mercado, el crecimiento y la inflación, e imponer nuevas exigencias a los responsables políticos de todo el mundo”
.
El contexto bélico se intensificó el pasado sábado 28 de febrero, fecha en la que Estados Unidos e Israel ejecutaron una ofensiva militar en territorio iraní. Dicha operación resultó en el deceso del líder supremo Ali Khamelei, lo que provocó una serie de acciones de represalia inmediatas en la zona estratégica del Golfo.
Impacto en el mercado energético y la economía
La confrontación, situada en una región vital para la distribución de recursos a nivel mundial, ha disparado el precio del petróleo y ha sumido a los mercados internacionales en un estado de alta volatilidad. Georgieva enfatizó que el entorno actual está marcado por crisis inesperadas:
“Estamos en un mundo de choques más frecuentes e inesperados y hemos estado advirtiendo a nuestros miembros durante bastante tiempo que la incertidumbre es ahora la nueva normalidad”
. Según la titular del FMI, el planeta atraviesa “un período prolongado de cambio”.
La funcionaria subrayó que la seguridad energética es una preocupación crítica, especialmente para el continente asiático. Describió la actividad bursátil reciente como una “montaña rusa” y abogó por una pronta resolución del conflicto.
“Por tanto, cuanto antes veamos el fin de la calamidad, mejor para el mundo entero”
, concluyó.

Reacción de las bolsas en Asia
Al cumplirse el sexto día de enfrentamientos, los mercados financieros de Seúl y Tokio mostraron señales de recuperación este jueves. A pesar de las fuertes caídas sufridas anteriormente por el temor a las consecuencias de la guerra, los índices registraron repuntes notables, aunque el crudo sigue al alza debido a la incertidumbre sobre el estrecho de Ormuz.
En particular, el índice Kospi de la Bolsa de Seúl alcanzó una subida del 11%. Esta mejora se produce tras una caída histórica del 12% que reflejó el pánico de los inversores ante el encarecimiento de la energía y el impacto geopolítico. No obstante, la situación operativa en las rutas marítimas sigue siendo alarmante.
Datos de la firma de inteligencia Kpler señalan que el tráfico de buques petroleros por el estrecho de Ormuz ha sufrido una reducción del 90% desde que comenzaron las acciones militares contra Irán. Este paso es fundamental, ya que por allí transita aproximadamente una quinta parte del crudo mundial.
Pese a que mandos militares iraníes aseguraron que el tránsito está totalmente bloqueado, Kpler aclaró que ciertas embarcaciones aún logran cruzar la vía, aunque lo hacen de forma encubierta.

Navegación en la zona de conflicto
Matt Wright, analista principal de carga de la firma Kpler, detalló el comportamiento actual de la flota mercante en la zona:
“En contraste con otros segmentos de buques donde los movimientos prácticamente se han detenido, algunos petroleros siguen viajando hacia el este y el oeste a través del estrecho, y varios viajes se realizan sin el AIS”
. Esto significa que los capitanes están optando por desactivar sus sistemas de identificación automática para evitar el rastreo en medio de la crisis.
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