La ministra de Defensa, Margarita Robles, mantuvo un encuentro de carácter protocolario con el nuevo embajador de Estados Unidos, Benjamín León. En esta reunión, la funcionaria transmitió a la administración de Donald Trump que España ratifica su compromiso inquebrantable con sus aliados, destacando el despliegue activo de más de 4.000 efectivos militares en diversas misiones de paz a nivel internacional. Robles calificó como inapropiadas las recientes declaraciones del mandatario estadounidense sobre el país y aseguró que en Washington se comprende con claridad tanto la postura del Ejecutivo español en la crisis con Irán como sus esfuerzos por la estabilidad global.
Bajo esta premisa, la titular de Defensa descartó que exista algún tipo de ambigüedad en la posición oficial. Reiteró que la negativa a permitir el uso de las instalaciones militares de Rota y Morón para acciones bélicas contra territorio iraní se fundamenta en sólidos principios éticos y legales, subrayando que tales operaciones carecen de un respaldo multilateral que las sustente.
Independencia y soberanía nacional
Por otro lado, el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, manifestó que el Gobierno no ve necesario establecer un diálogo específico con Washington para tratar las fricciones surgidas por el uso de las bases. Albares enfatizó que esta resolución es una manifestación directa de la soberanía nacional y descartó cualquier intención de convocar al embajador de Estados Unidos en Madrid para discutir el tema. El jefe de la diplomacia española remarcó que lo fundamental no son las declaraciones emitidas desde la Casa Blanca, sino la firme determinación adoptada por España en favor del derecho internacional y la desescalada de tensiones.
La tensión diplomática se intensificó tras los comentarios de la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, quien insinuó que el país europeo habría cedido a colaborar militarmente tras las sugerencias previas de Donald Trump sobre un posible embargo comercial. No obstante, Albares fue tajante al rechazar estas afirmaciones, puntualizando lo siguiente:
“no tengo que hablar, la decisión es soberana del Gobierno de España y no voy a hablar con nadie”
Sobre este punto, Margarita Robles añadió que las palabras de la portavoz estadounidense podrían responder a estrategias de política interna de Estados Unidos o a una situación de desinformación. La ministra insistió en que el Gobierno estadounidense tiene plena consciencia de la postura de España, la cual se opone al uso de infraestructuras militares en territorio español para acciones consideradas unilaterales y sin base jurídica internacional.
Compromiso con la vía diplomática
A pesar de la preocupación manifestada por el Ejecutivo respecto a las violaciones de derechos humanos en Teherán, Robles reafirmó que el rechazo a cualquier intervención armada sin cobertura legal multilateral es absoluto. La ministra defendió que la resolución de la crisis con Irán debe transitar exclusivamente por la vía diplomática y estar bajo la tutela de organismos internacionales, descartando cualquier apoyo logístico o militar a ofensivas que no cumplan con estos requisitos.
Durante su intercambio con el embajador Benjamín León, la ministra de Defensa defendió la seriedad y responsabilidad de España como actor internacional, poniendo en valor la labor de las Fuerzas Armadas. Asimismo, recalcó que los señalamientos previos de la administración de Trump hacia la nación no han sido adecuados para el marco de relación entre ambos socios.
La postura oficial, defendida por ambos ministerios, se sostiene en la autonomía estratégica para decidir sobre el uso de su territorio y una política exterior alineada con la legalidad y la estabilidad de la región. Tanto Exteriores como Defensa han dado por cerrada la posibilidad de contactos adicionales con la administración estadounidense sobre la gestión de las bases, reivindicando la independencia de España y el rol mediador de la Unión Europea ante el conflicto en Oriente Medio.
Fuente: Fuente