La reconocida artista argentina Julieta Cazzuchelli, conocida mundialmente como Cazzu, reapareció públicamente este 4 de marzo en una conversación exclusiva con la periodista Tanya Charry para el programa El Gordo y La Flaca. En este encuentro, la intérprete profundizó sobre los retos actuales de su trayectoria, la evolución de sus seguidores y su firme postura ante las recientes polémicas vinculadas a Christian Nodal y el tema titulado “Rosita” de Rauw Alejandro.
Identidad artística y el proyecto Latinaje
Durante la charla, quien es apodada como “La Jefa” resaltó el respaldo que recibe en su tierra natal, señalando que Argentina es un territorio que suele brindar afecto a sus músicos en todas las etapas, desde sus inicios como figuras emergentes hasta su consolidación. Actualmente, la cantante se encuentra enfocada en su gira Latinaje, la cual lleva el mismo nombre que su producción discográfica más reciente y que integra una propuesta literaria única: una novela corta redactada especialmente para su audiencia.
“Latinaje fue algo que se vino gestando como sobre la marcha. Escribimos una novela corta que la gente la puede leer y entonces mirar el show desde otra perspectiva. Y sobre todo, responde mucho a la música, lo que la música te hace sentir”, explicó la artista.
Sobre el escrutinio de los medios respecto al éxito de sus presentaciones en vivo, Cazzu minimizó la importancia de las críticas sobre el aforo de sus shows, aclarando que se percibe a sí misma en un proceso de crecimiento constante. “La verdad que el no llenar un concierto es más el marketing que tiene para afuera. Yo estoy todavía construyendo mi carrera y la verdad que a mí no me cambia nada”, puntualizó con seguridad.

Paz mental tras la controversia
La entrevista no evitó los temas espinosos, particularmente la disputa mediática tras el estreno de “Rosita” y las declaraciones posteriores de su excompañero, Christian Nodal. Al ser interrogada sobre si desearía modificar el curso de los hechos, la rapera fue determinante al asegurar que no siente arrepentimientos.
“No, no, para nada. No, no. No, yo me arrepiento de muy pocas cosas que he hecho en mi vida. La paz que siento en este momento, como no hay, no hay algo que verdaderamente a mí me dé una taquicardia, me ponga nerviosa”, confesó.
Para la cantante, lo primordial es mantener la coherencia con su esencia y proteger su proceso creativo, evitando que las opiniones externas dicten su camino. En este sentido, manifestó sentirse cómoda con el hecho de no generar consenso absoluto en la audiencia.
“Soy muy orgullosa del público que no esté de acuerdo conmigo. Yo no quiero que todo el mundo me ame. Porque creo que no es real. Hay artistas amados por todo el mundo. No lo sé, creo que la gente a veces no está de acuerdo. A veces no está de acuerdo con tu discurso, con tu forma, con tu música, con lo que pensás, con lo que crees y eso está bien”, afirmó entre risas.

Nuevas audiencias y compromiso social
La intérprete de trap también reflexionó sobre cómo sus vivencias personales, incluyendo el fin de su relación con Nodal, han atraído a un nuevo perfil de seguidores. Según sus palabras, ha notado un incremento en el interés de mujeres y señoras de mayor edad, quienes aportan una perspectiva de vida distinta.
- Lectura de cartas personales enviadas por sus seguidores.
- Conexión con historias de madres, hijas y mujeres con experiencias diversas.
- Ampliación del espectro generacional de su comunidad.
Finalmente, Cazzu reafirmó su postura dentro del feminismo y su labor en la protección de los derechos de las mujeres, aclarando que su voz suele representar una lucha que trasciende lo individual para enfocarse en lo grupal y en el bienestar de su hija.
“Las cosas que digo no las digo por mí. Las cosas que no digo son las que hago por mí o por mi hija. Pero las cosas que digo son las que creo necesarias en los momentos adecuados. Me puedo equivocar, pero lo hago desde un lugar siempre colectivo, nunca personal del todo”, concluyó.
Fuente: Fuente