No data was found

Trump garantiza seguros y escolta militar en el estrecho de Ormuz

El panorama del transporte marítimo de hidrocarburos en el golfo Pérsico ha dado un giro alarmante tras las recientes advertencias de la Guardia Revolucionaria iraní. La entidad militar de Irán ha amenazado con ejecutar ataques contra cualquier embarcación que intente cruzar el estrecho de Ormuz, como una medida de represalia frente a las operaciones militares conjuntas de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní.

Esta situación de inestabilidad provocó un incremento sin precedentes en los costos operativos del sector. La tarifa de flete para los buques de gran capacidad (VLCC) alcanzó un pico de 423.736 dólares diarios, lo que representa un aumento de casi el 100% en comparación con los valores registrados apenas 48 horas antes. En paralelo, el sector asegurador ha reaccionado con cautela, y varias firmas especializadas en riesgos de guerra decidieron suspender la cobertura para las naves que transitan por esta zona crítica, inyectando una fuerte dosis de desconfianza en el mercado naviero internacional.

La intervención del Gobierno de Estados Unidos

Ante la parálisis inminente del comercio en la región, la administración de Donald Trump anunció medidas de choque. El mandatario estadounidense ha instruido a la Corporación Financiera Internacional para el Desarrollo de EE UU (DFC) para que actúe como garante, proporcionando seguros contra riesgos políticos a las compañías encargadas del transporte de mercancías a través del golfo Pérsico. Según lo expresado por Trump en sus canales oficiales, estas pólizas estarán disponibles a un «precio muy razonable», buscando proteger la estabilidad del flujo energético global.

Además del soporte financiero, el presidente de Estados Unidos dejó clara la disposición de su brazo militar para intervenir de forma directa. Trump aseguró que la Armada estadounidense está lista para escoltar a los buques cisterna que naveguen por el estrecho de Ormuz si la situación lo amerita, subrayando su compromiso con la seguridad energética:

“Pase lo que pase, Estados Unidos garantizará el libre flujo de energía al mundo”.

La estrategia liderada por Washington busca que el brazo inversor del gobierno brinde un respaldo integral a fletadores, armadores y aseguradoras marítimas. El objetivo central es minimizar las perturbaciones económicas y asegurar que el capital y los bienes sigan circulando a pesar de la escalada bélica. Las organizaciones que requieran acceder a estos beneficios deberán gestionar sus solicitudes directamente con la DFC.

Respaldo institucional y retiro de aseguradoras privadas

Ben Black, director ejecutivo de la DFC, enfatizó la celeridad con la que el organismo pondrá a disposición sus herramientas financieras. Según Black, los productos de seguros y garantías por riesgos políticos están diseñados para estabilizar el sistema y apoyar tanto a empresas de Estados Unidos como a sus aliados internacionales. Black puntualizó:

“La DFC está aquí para brindar apoyo y estabilidad a fin de garantizar que las perturbaciones en las operaciones y los mercados sean mínimas. Esta cobertura permitirá que el comercio, el capital y la energía puedan operar a plena capacidad durante el conflicto en curso”.

El vacío que intenta llenar el gobierno estadounidense se originó tras el retiro masivo de coberturas por parte de las principales aseguradoras marítimas del mundo. Entre las firmas que han cancelado protecciones por riesgos de guerra se encuentran:

  • American Club
  • P&I Club
  • Gard & Skuld
  • NorthStandard

Particularmente, la firma NorthStandard comunicó de manera formal su decisión, explicando que “el club ha recibido una notificación de cancelación de las reaseguradoras respecto a ciertos riesgos de guerra reasegurados por el club en el mercado comercial. Por consiguiente, se ha visto en la necesidad de emitir la correspondiente notificación de cancelación respecto a dichos riesgos”. Esta medida deja a los armadores expuestos financieramente ante posibles ataques en una de las rutas más vitales del planeta.

La intervención de la DFC se presenta entonces como la única barrera para evitar una parálisis total en el suministro de crudo. Analistas internacionales coinciden en que la orden de Donald Trump busca restablecer la confianza perdida y blindar el mercado ante las amenazas de Irán, que sigue elevando el tono de sus advertencias contra el tránsito marítimo en la región. Por ahora, los instrumentos de cobertura del gobierno de EE.UU. ya se encuentran listos para ser implementados en beneficio de la continuidad operativa global.

Fuente: Fuente

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER