No data was found

Ser autónomo: el factor clave que reduce la baja por dolor lumbar

En el entorno laboral contemporáneo, el 57 por ciento de los empleados reconoce haber padecido molestias o dolor lumbar. A pesar de que el 60 por ciento de quienes sufren estos síntomas recurre al uso de medicamentos para tratarlos, solamente el 7,4 por ciento formalizó una solicitud de baja laboral por este motivo en un lapso de 18 meses. De acuerdo con una investigación reciente, el trabajo por cuenta propia se identifica como el único factor determinante asociado con una menor probabilidad y una duración más breve de las ausencias relacionadas con este padecimiento.

Los hallazgos, publicados en la revista científica ‘Occupational and Environmental Medicine’, son el resultado de un seguimiento detallado de la salud y situación laboral de más de 7.000 trabajadores. Este análisis, que se desarrolló a lo largo de 17 años, contó con la participación de facultativos del Sistema Nacional de Salud, así como de empresas privadas y mutuas. La coordinación del estudio estuvo a cargo de expertos del Instituto de Biomedicina de la Universidad de León, el Instituto de Investigación Sanitaria Puerta de Hierro-Segovia de Arana, la Universidad de Salamanca y la Unidad de Espalda Kovacs del Hospital HLA Universitario Moncloa.

Análisis de variables y factores determinantes

Durante la investigación se evaluaron un total de 77 parámetros que previamente se habían vinculado con la intensidad de la lumbalgia y el nivel de discapacidad. Los especialistas examinaron diversos ámbitos, tales como:

  • Factores sociodemográficos: Incluyendo la edad, el sexo y el grado de formación académica.
  • Factores clínicos: Como la cronicidad del dolor, elementos agravantes y la presencia de dolor irradiado.
  • Componentes psicológicos: Uso de antidepresivos o ansiolíticos, temor a perder el puesto de trabajo y tendencias a pensamientos de tipo catastrofista.
  • Factores laborales y económicos: Tipo de contrato (asalariado o autónomo), nivel de ingresos y el impacto financiero que supondría una baja.

Tras el cruce de datos, los investigadores concluyeron que ser autónomo es la única variable de peso vinculada a una reducción en el riesgo y tiempo de baja. La explicación propuesta apunta a que los trabajadores por cuenta propia enfrentan una mayor inestabilidad de ingresos y perciben beneficios económicos reducidos durante una incapacidad temporal dentro del sistema de Seguridad Social, lo que desincentiva la interrupción de su actividad laboral a pesar del dolor.

Estadísticas de riesgo y proyecciones

El reporte señala que el riesgo de solicitar una baja por dolor lumbar se incrementa un 3 por ciento por cada año adicional de edad del trabajador. Asimismo, la probabilidad de ausencia laboral es un 43 por ciento más alta en aquellos individuos que ya han vivido episodios de dolor prolongados (superiores a 14 días). Otro dato relevante es que el riesgo de baja aumentaba un 44 por ciento entre los empleados que ya preveían que necesitarían ausentarse por este motivo en el año venidero.

El doctor Francisco Kovacs, integrante de la Unidad de la Espalda Kovacs del Hospital HLA Universitario Moncloa, enfatizó que las estrategias de prevención deben abarcar a toda la población trabajadora:

“las medidas preventivas respecto al dolor lumbar y el absentismo laboral por esta causa deberían orientarse a toda la población activa, dada la dificultad de predecir quiénes tendrán mayor riesgo de padecer esa situación”

.

Por otro lado, la doctora Ana Royuela, coautora del estudio e investigadora del Instituto de Investigación Sanitaria Puerta de Hierro-Segovia de Arana, calificó como sorprendente que los indicadores clínicos tradicionales no sean determinantes en este aspecto:

“es llamativo que la inmensa mayoría de los parámetros clínicos que han demostrado influir en la evolución del dolor o el grado de discapacidad resulten irrelevantes para predecir la baja laboral o su duración”

. Royuela añadió que el mantenimiento de una baja no responde exclusivamente a razones biológicas, sino que factores extraclínicos, como los económicos, poseen una relevancia igual o mayor.

Hacia nuevos modelos de prevención

Dado que el dolor lumbar es una de las mayores causas de absentismo y discapacidad a nivel global, el estudio buscó crear modelos predictivos para mejorar la eficacia de las estrategias preventivas. El profesor Jesús Seco, coautor vinculado a la Universidad de León y la Universidad del País Vasco, destacó la complejidad de monitorear a miles de personas durante un periodo tan extenso para obtener estos resultados integrales.

Finalmente, la publicación en el grupo British Medical Journal resalta que, a excepción de la condición de autónomo, ningún otro factor estudiado permite anticipar con precisión el riesgo real de incapacidad. Esto sugiere que el abordaje del dolor lumbar en el ámbito de la medicina del trabajo debe ser integral y considerar las particularidades económicas de cada sector laboral.

Fuente: Fuente

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER