En la actualidad, una gran cantidad de adultos pasan la mayor parte de su jornada laboral sentados frente a una pantalla. Este hábito sedentario acarrea diversas molestias físicas, que van desde el persistente dolor de espalda hasta la molesta hinchazón abdominal. El cirujano Gbolahan Okubadejo advierte que este estilo de vida no solo deteriora la postura, sino que tiene consecuencias directas en la digestión y el bienestar integral de las personas.
Como respuesta a esta problemática, expertos en salud sugieren una alternativa sumamente sencilla y accesible: acostarse boca abajo durante breves periodos cada día. Esta práctica, aunque inusual en la rutina de un adulto, puede transformar la flexibilidad y el confort del cuerpo. El Dr. Okubadejo sostiene que:
”tumbarse boca abajo ayuda a revertir la postura encorvada que se adopta al estar sentado durante horas. Además, este ejercicio contribuye a reducir la presión sobre la zona lumbar y permite que los músculos de la espalda se estiren y se activen de una manera diferente. El resultado es una sensación de descompresión y alivio que muchos pacientes describen como inmediata»
Los beneficios no se limitan exclusivamente al área lumbar. Especialistas médicos subrayan que esta posición es una aliada para mejorar la digestión y combatir la inflamación del vientre. Al situarse en esta postura, la combinación de la presión moderada sobre el abdomen y una respiración profunda logra estimular los procesos digestivos, aliviando malestares leves de forma natural.
Principales beneficios de la posición prono
El impacto más significativo de tumbarse boca abajo es la extensión natural de la columna vertebral. Según detalla el Dr. Okubadejo, esta práctica permite beneficios estructurales específicos:
”esta posición, a diferencia de otras posturas, permite que la pelvis se realinee y que la parte delantera de las caderas, a menudo acortadas por estar sentados, se abra de forma natural. Esto reduce la rigidez acumulada de todo el día“
Además del alivio en la espalda, esta postura promueve la activación suave de los músculos abdominales profundos, específicamente el transverso del abdomen. Aunque no está diseñado para la pérdida de grasa, este ejercicio ayuda a que el área abdominal se sienta más tonificada y ligera, reduciendo la sensación de tensión acumulada.
Guía práctica para implementar esta postura
Pese a que parece una acción simple, los médicos recomiendan incorporarla de forma paulatina y consciente para prevenir cualquier incomodidad. El cirujano Ehsan Jazini sugiere el siguiente método de adaptación:
“empezar con sesiones cortas de entre tres y cinco minutos, varias veces al día, apoyándose sobre los codos para facilitar la adaptación. Es importante escuchar al cuerpo y no forzar la postura, sobre todo si no se está acostumbrado o se tiene cualquier tipo de limitación”

Para maximizar los resultados, se aconseja aprovechar los descansos durante el trabajo para alejarse de los dispositivos y dedicar unos minutos a esta posición. Esta rutina puede potenciarse si se combina con estiramientos suaves o caminatas cortas. Un consejo adicional para mayor comodidad es colocar una toalla pequeña debajo del pecho durante el ejercicio.
Finalmente, los profesionales de la salud aclaran que ninguna postura reemplaza la necesidad de mantener una vida activa y movimiento regular. Sin embargo, adoptar el hábito de tumbarse boca abajo se perfila como una herramienta eficaz y sin costo para quienes desean mitigar el dolor de espalda y mejorar su salud digestiva. Como afirma el experto Jazini,
“adoptar este hábito representa un pequeño cambio con potencial para transformar la rutina diaria”
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