La inestabilidad geopolítica en Oriente Próximo ha provocado una sacudida inmediata en los mercados energéticos globales. El valor del petróleo registró un incremento cercano al 3% en los momentos previos a la apertura de las plazas bursátiles europeas, impulsado por una nueva serie de ofensivas militares ejecutadas por Israel y Estados Unidos contra objetivos en territorio de Irán. A esta situación se suman las severas complicaciones que enfrentan los buques mercantes y petroleros para navegar a través del Estrecho de Ormuz, una vía por la cual transita estimadamente una quinta parte del crudo mundial.
En las primeras horas de la jornada, el barril de Brent, que funciona como el estándar de referencia en el continente europeo, escaló un 3,2% hacia las 8:15 horas, alcanzando una cotización de 84,04 dólares. Simultáneamente, el West Texas Intermediate (WTI), referente para el mercado estadounidense, mostró un avance del 3%, situándose en los 76,80 dólares.
La evolución de los precios desde el cierre de la jornada del pasado viernes, previo al inicio de los ataques coordinados entre Estados Unidos e Israel sobre Irán, es alarmante. El precio del Brent ha experimentado un salto de casi el 16%, mientras que el barril WTI ha acumulado un alza que ronda el 15,5%.
Incertidumbre en las plazas bursátiles
Dentro de este panorama de alta volatilidad, los contratos de futuros de las principales bolsas de Europa sugieren retrocesos moderados en la apertura. Sin embargo, el panorama es más sombrío para el mercado de Madrid, donde se prevén caídas superiores al 1%, contrastando con Fráncfort, que apunta a iniciar la sesión en terreno positivo. Es importante recordar que el Ibex 35 sufrió ayer un desplome histórico del 4,55%, perdiendo 813 puntos de forma abrupta para quedar en el umbral de las 17.000 unidades. Específicamente, el selectivo español descendió hasta los 17.062,4 puntos el martes, situándose un 1,42% por debajo de su nivel de inicio de año.
El sentimiento de los inversores se ve afectado por la reciente orden del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de suspender de forma total las relaciones comerciales con España. Esta drástica medida surge tras el rechazo del Ejecutivo de Pedro Sánchez a permitir que las fuerzas estadounidenses utilicen las bases militares de Rota y Morón para ejecutar operaciones bélicas contra Irán.
«España esta siendo terrible, he pedido cortar todos los acuerdos con España», afirmó ayer el mandatario estadounidense, en declaraciones desde el Despacho Oval tras reunirse con el canciller alemán, Friedrich Merz.
Crisis en el mercado del gas y ataques en el Estrecho
El mercado del gas natural no ha sido ajeno a la crisis. Los precios en el mercado de futuros holandés han subido casi un 9%, continuando la tendencia de ayer cuando cerraron con una revalorización del 22% tras el cierre bursátil en Madrid.
La situación de seguridad en el mar se ha agravado tras reportarse ataques contra dos buques mercantes en las aguas del Estrecho de Ormuz durante la madrugada. Estas acciones ocurren después de que las autoridades de Irán confirmaran ofensivas contra diez petroleros en este enclave estratégico, justificándolas como una represalia por los bombardeos sufridos por parte de la coalición de Estados Unidos e Israel.
Hormuz: El corazón del transporte energético global
El Estrecho de Ormuz es considerado la arteria más crítica para el suministro energético mundial. Según datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), por este punto geográfico pasa uno de cada cinco barriles de petróleo consumidos globalmente. Cualquier interrupción prolongada en este canal tendría consecuencias devastadoras e inmediatas para la estabilidad económica del planeta.
Ubicado entre Omán e Irán, el estrecho conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el Mar Arábigo. Es la única salida marítima para las exportaciones de gigantes energéticos como Arabia Saudí, Irak, Kuwait, Catar, Emiratos Árabes Unidos e Irán. Durante el año 2024, el flujo medio de crudo por esta vía fue de 20 millones de barriles diarios, lo que equivale al 20% del consumo mundial de líquidos petrolíferos.
Además de la importancia en el crudo, el 20% del comercio de gas natural licuado (GNL), proveniente en su mayoría de Catar, también depende de esta ruta. Las estadísticas de la EIA revelan que el 84% del petróleo y el 83% del GNL que cruzó el estrecho en 2024 se destinó a Asia, con China, India, Japón y Corea del Sur como receptores del 69% de esos envíos.
En cuanto a Estados Unidos, sus importaciones desde el Golfo Pérsico a través de Ormuz se limitaron a 0,5 millones de barriles diarios en 2024, representando solo el 7% de sus compras externas totales, el nivel más bajo en casi 40 años gracias a su producción propia y al suministro de Canadá.
Impacto en el suministro energético español
A diferencia de otras potencias, España cuenta con una exposición directa limitada al Estrecho de Ormuz gracias a su política de diversificación de proveedores. En el año 2025, las importaciones totales de crudo del país alcanzaron los 61,423 millones de toneladas, lo que supuso una reducción del 4,9% frente al año previo.
La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, ha señalado que la dependencia es reducida: apenas el 5% del petróleo y el 2% del gas natural licuado consumido en el país atraviesa el conflictivo estrecho, lo que otorga a España un margen de seguridad frente a bloqueos en esa región.
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