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Murciélagos en casa: por qué aparecen y qué riesgos representan

Los murciélagos representan una de las especies de mamíferos con mayor frecuencia de avistamiento tanto en zonas urbanas como rurales de nuestra región. Su aparición en residencias o áreas verdes suele generar una mezcla de curiosidad e intranquilidad en los ciudadanos. No obstante, es fundamental comprender que su presencia está ligada a dinámicas ecológicas, biológicas y estructurales muy claras.

Desde una perspectiva ambiental, estos animales cumplen una función vital. Son responsables de mantener el equilibrio de los ecosistemas y actúan como controladores naturales de plagas al encargarse de la regulación de poblaciones de insectos que podrían afectar tanto a la agricultura como a la salud pública.

¿A qué se debe la aparición de murciélagos en las casas?

El ingreso de murciélagos en viviendas no es un evento fortuito; generalmente ocurre porque los animales buscan activamente refugios que les garanticen seguridad y acceso a alimento. Las edificaciones humanas ofrecen condiciones que simulan sus hábitats naturales, brindándoles protección contra posibles depredadores y resguardándolos de las variaciones climáticas extremas.

En contextos donde los refugios naturales son escasos, estos mamíferos optan por utilizar estructuras como puentes y edificios. Estas construcciones les proporcionan un espacio estable y tranquilo donde pueden descansar durante el día y, lo más importante, criar a sus ejemplares jóvenes en un entorno con temperaturas controladas.

Murciélagos en jardines contribuyen al control natural de insectos, manteniendo el equilibrio ecológico - (Imagen Ilustrativa Infobae)

La arquitectura moderna y las casas tradicionales facilitan este acceso a través de diversos puntos de entrada. Grietas en las paredes, rendijas mal selladas o aberturas en techos y ventanas son vías comunes de ingreso. Es sorprendente notar que los murciélagos son capaces de filtrarse por orificios de apenas 6 milímetros, lo que significa que cualquier pequeña fisura estructural es una puerta potencial.

A esto se suma la disponibilidad de alimento. La concentración de insectos nocturnos atraídos por la iluminación artificial en zonas residenciales convierte a los patios y alrededores de las casas en zonas de caza ideales para estos animales.

El refugio preferido: los taparrollos de las persianas

La presencia de murciélagos en construcciones humanas responde a la escasez de refugios naturales y la abundancia de alimento - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Uno de los lugares más comunes donde se detectan es en el taparrollos de las persianas. Este compartimento reúne las condiciones óptimas para su descanso: es un espacio oscuro, protegido de la luz solar y con mínimas perturbaciones humanas. Allí, logran conservar su energía y mantener una temperatura corporal adecuada antes de retomar su actividad nocturna.

Investigaciones realizadas por la Universidad de Princeton han señalado un incremento estacional en la frecuencia con la que los murciélagos incursionan en edificios. Ante el hallazgo de uno de estos ejemplares dentro de una propiedad, los expertos recomiendan estrictamente evitar el contacto físico directo. Es imperativo comunicarse con los servicios de emergencia o autoridades locales competentes.

Bajo ninguna circunstancia se debe intentar capturar o eliminar al animal por cuenta propia. Asimismo, se desaconseja liberarlo si existe la mínima duda de que haya existido contacto físico con personas o mascotas, ya que se requiere una verificación sanitaria previa.

Peligros sanitarios y transmisión de enfermedades

La inquietud principal ante la convivencia cercana con estos animales radica en el riesgo de transmisión de patógenos. Las enfermedades más preocupantes asociadas a su presencia son la rabia y el tétanos, las cuales pueden contagiarse mediante mordeduras, arañazos o el contacto con fluidos.

Se considera que ha existido una situación de exposición directa en los siguientes escenarios:

  • Despertar en una habitación y notar la presencia de un murciélago.
  • Hallar al animal en un espacio donde se encuentran niños pequeños o personas con algún tipo de discapacidad mental.
  • Encuentros con individuos en estado de intoxicación que no hayan estado bajo supervisión.
  • Contacto de la saliva, tejido medular o cerebral del animal con membranas mucosas (boca, ojos) o heridas abiertas en la piel.

Si una persona ha sido mordida, arañada o expuesta de alguna de estas formas, debe comunicarse de inmediato con los servicios médicos o de emergencia.

En estos casos, el protocolo de las autoridades de salud suele incluir el intento de captura del ejemplar para realizar análisis de laboratorio, determinando así si el paciente requiere un tratamiento profiláctico preventivo.

Los murciélagos pueden ingresar a viviendas por aberturas tan pequeñas como seis milímetros- (Imagen Ilustrativa Infobae)

Avistamientos en el jardín: ¿qué significa?

Si observa murciélagos sobrevolando su jardín, no debe entrar en pánico. Generalmente, esto es un indicador de un ecosistema saludable. Su presencia confirma que el entorno provee alimento suficiente y es percibido como un lugar seguro para su tránsito.

Sin embargo, la recomendación de los especialistas es clara: no interactuar con ellos. Mientras se mantengan en su vuelo natural y no muestren comportamientos erráticos, no representan un peligro directo. El riesgo solo se hace presente si el animal aterriza, muestra signos evidentes de enfermedad o intenta acercarse a las zonas habitadas de manera inusual.

Si un murciélago entra en una vivienda, se recomienda abrir puertas y ventanas para facilitar su salida (Imagen Ilustrativa Infobae)

Lista de patógenos asociados a los murciélagos

De acuerdo con datos de la Universidad Estatal de Washington, estos animales actúan como reservorios de una amplia variedad de agentes infecciosos, incluyendo virus, bacterias, hongos y parásitos. Aunque todavía se estudia la epidemiología completa de estas especies, está confirmado su rol como portadores de patógenos emergentes.

Entre las afecciones zoonóticas más relevantes se encuentran:

  • Rabia
  • Histoplasmosis
  • Salmonelosis
  • Yersiniosis
  • Parásitos externos diversos.

Adicionalmente, en el caso de ejemplares de origen importado, pueden ser portadores de virus de alta peligrosidad como el virus del Ébola, el coronavirus del SARS, el virus Nipah y el virus Hendra, todos ellos con capacidad de provocar cuadros clínicos severos o incluso mortales en seres humanos.

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