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Guerra en Irán: Crisis en rutas marítimas y aéreas globales

El estallido del conflicto bélico en Irán ha generado una parálisis significativa en el tránsito de buques petroleros a través del estratégico estrecho de Ormuz. No obstante, las consecuencias de esta guerra se extienden mucho más allá del sector energético, alterando profundamente las cadenas de suministro mundiales. Esta situación afecta la distribución de productos farmacéuticos provenientes de la India, semiconductores fabricados en Asia y diversos derivados del petróleo, como los fertilizantes, originarios del Medio Oriente.

En la actualidad, numerosas embarcaciones de carga se encuentran detenidas en el golfo Pérsico o se ven obligadas a emprender trayectos considerablemente más extensos rodeando el extremo sur del continente africano. Paralelamente, el transporte aéreo de mercancías en la región se encuentra suspendido. Los expertos advierten que, de prolongarse las hostilidades, es inminente una etapa de escasez y un incremento notable en los costos de una vasta cantidad de bienes de consumo.

Esto de verdad está provocando impactos importantes dentro de la cadena de suministro global”, afirmó Patrick Penfield, quien se desempeña como profesor de práctica de cadenas de suministro en la Universidad de Syracuse. “A medida que el conflicto siga avanzando, empezarán a verse algunas escaseces y se verán aumentos de precios significativos”.

Parálisis en las rutas marítimas

Según los reportes de Clarksons Research, firma especializada en el monitoreo de datos de transporte marítimo, se estima que aproximadamente 3.200 embarcaciones (lo que representa cerca del 4% del tonelaje mundial) están inactivas en el golfo Pérsico. De esta cifra, unos 1.231 barcos operan habitualmente solo dentro de dicha zona. Además, cerca de 500 naves, equivalentes al 1% del tonelaje global, permanecen a la espera en puertos situados frente a las costas de Omán y los Emiratos Árabes Unidos.

Aunque estas cifras puedan parecer reducidas en términos porcentuales, generan un impacto en cadena que derivará en saturaciones portuarias en otros puntos del planeta, según explicó Michael Goldman, gerente general para Norteamérica de CARU Containers.

La cadena de suministro es como un tren largo con muchos vagones y cada vagón representa, digamos, un puerto en el mundo. Bueno, si un vagón se descarrila, muy a menudo puede tener un efecto dominó sobre muchos otros vagones detrás o delante”, detalló Goldman, subrayando que incluso un número limitado de puertos afectados por acciones militares puede desestabilizar la red logística total.

En respuesta a esta crisis, el presidente Donald Trump presentó el pasado martes una estrategia orientada a restablecer el flujo comercial y petrolero por el estrecho.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump (Europa Press)

A través de sus canales oficiales en redes sociales, Trump comunicó que ha instruido a la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos para que ofrezca seguros contra riesgo político a los buques que transitan por el Golfo Pérsico, asegurando que estos tendrán un costo accesible. Este tipo de cobertura es fundamental para proteger a las compañías ante pérdidas financieras derivadas de violencia, inestabilidad política o intervenciones gubernamentales, especialmente ahora que las aseguradoras convencionales han estado retirando sus servicios o incrementando drásticamente sus primas en la zona.

Asimismo, el mandatario estadounidense señaló que, de ser requerido, la Marina de Estados Unidos brindará escolta a los petroleros. Actualmente, la fuerza naval cuenta con al menos ocho destructores y tres buques litorales de combate desplegados en la región, unidades que ya poseen experiencia previa protegiendo embarcaciones mercantes en el mar Rojo y zonas aledañas.

Retrasos en tecnología y medicamentos

La región de Medio Oriente es un nodo vital para el tránsito de una gran diversidad de mercancías. Más allá del 20% del petróleo mundial que se extrae allí, la zona es fuente de insumos derivados del gas natural, tales como materias primas petroquímicas para la producción de caucho y plástico, así como fertilizantes nitrogenados. Del mismo modo, las exportaciones de baterías y semiconductores desde Asia, junto con los fármacos despachados desde la India, enfrentan riesgos de retrasos severos al atravesar esta área en conflicto.

Incremento de costos y rutas alternativas

La inestabilidad no solo ha afectado al estrecho de Ormuz, sino que también ha frenado el incipiente flujo comercial en el canal de Suez y el mar Rojo, áreas que intentaban recuperarse tras los ataques de los hutíes. Aunque la naviera Maersk había retomado sus operaciones por el canal de Suez, el pasado domingo anunció que redirigirá sus cargamentos por el cabo de Buena Esperanza en África, emulando la decisión de otras empresas del sector para evadir la zona de guerra.

Este cambio de ruta implica un retraso adicional de entre 10 y 14 días de viaje. Además, Patrick Penfield estima que esto supone un gasto extra de 1 millón de dólares en combustible por cada embarcación.

El Canal de Suez es una vía fluvial artificial de 193 km en Egipto, inaugurada en 1869

Ante el encarecimiento del combustible y los mayores riesgos operativos, las empresas transportistas han comenzado a aplicar recargos adicionales bajo los conceptos de “riesgo de guerra”, “combustible” o “conflicto de emergencia”, lo que eleva el costo final para los consumidores.

Crisis en el transporte de carga aérea

El sector aéreo también sufre las consecuencias. El cierre de aeropuertos y restricciones del espacio aéreo en naciones como Irak, Irán, Kuwait, Bahrein, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos ha dejado varadas a miles de personas y toneladas de carga pesada.

Aerolíneas de gran importancia como Emirates, Etihad Airways y Qatar Airways operan flotas dedicadas exclusivamente a la carga, además de utilizar el espacio en sus vuelos comerciales de pasajeros para transportar bienes. Según datos del World Air Cargo Forecast de Boeing, aunque el transporte aéreo representa menos del 1% del volumen global, equivale al 35% del valor del comercio mundial, ya que incluye productos de alto valor o perecederos como electrónica, medicinas y bienes agrícolas.

La prolongación del cierre de estos centros logísticos en Medio Oriente amenaza con desestabilizar la economía si estos bienes sensibles no llegan a su destino. Cabe recordar que esta industria ya enfrentaba presiones previas debido a la clausura del espacio aéreo sobre Rusia y Ucrania.

Un avión Airbus A350-900 operado por Qatar Airways, a la derecha, afectado por el conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán, el 2 de marzo de 2026 (REUTERS/Bing Guan)

Para países como la India, estos aeropuertos son escalas fundamentales. Henry Harteveldt, analista de Atmosphere Research Group, indicó que las aerolíneas podrían verse obligadas a realizar trayectos más largos hacia el oeste a través de Asia, incluyendo paradas técnicas para repostar combustible.

Recuerden que hay muchos productos farmacéuticos que se fabrican en India y luego se exportan a distintos países de todo el mundo”, advirtió Harteveldt. “Si eso se interrumpe, tiene un impacto enorme”.

Se prevé que las tarifas de transporte aéreo suban debido a la alta demanda y la reducción de la capacidad operativa. Maersk confirmó este martes en un comunicado que las aerolíneas están evaluando o ya implementando recargos por riesgo de conflicto y por el aumento en el precio del combustible de aviación.

Resiliencia frente a la adversidad

A pesar de este panorama sombrío, Michael Goldman de CARU Containers considera que la industria logística tiene la capacidad de adaptarse. Tras superar desafíos como la pandemia del COVID-19 y otros conflictos previos en la región, el sector se ha vuelto más dinámico.

La situación específica que está ocurriendo es bastante inédita, así que es muy singular desde esa perspectiva”, comentó Goldman. “(Pero) en los últimos años la industria, de cierto modo, funciona con la disrupción. Así que, en términos de que nuestra industria tenga disrupción, eso no es nada nuevo. Es más de lo mismo”.

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