Una semana después de haber sido abatido en la zona de Tapalpa, los actos fúnebres de Rubén Oseguera Cervantes, conocido bajo el alias de “El Mencho”, han transformado a la ciudad de Guadalajara en un epicentro de vigilancia extrema. El velorio del exlíder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) se ha desarrollado en un entorno de hermetismo, bajo un riguroso resguardo de las fuerzas federales y la presencia de simbología vinculada a la organización criminal.
Este domingo 1 de marzo, las operaciones de seguridad se concentraron en torno a la Funeraria La Paz, situada en la colonia San Andrés de la capital jalisciense. Desde las primeras horas del día, el establecimiento fue sitiado por numerosas unidades del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la policía estatal. El despliegue incluyó patrullajes aéreos constantes por parte de un helicóptero militar.
De acuerdo con informes de agencias internacionales, el recinto funerario permanece bajo custodia castrense debido al velatorio de los restos de Nemesio Oseguera Cervantes. El cuerpo habría sido entregado por la Fiscalía General de la República (FGR) a sus allegados el pasado sábado en la Ciudad de México, para ser trasladado posteriormente a Guadalajara mediante un operativo de seguridad de alta intensidad.

Fuentes del gobierno federal indicaron que el propósito principal del despliegue es disuadir a organizaciones rivales o facciones enemigas de aproximarse al área, así como neutralizar cualquier tentativa de disturbio o agresión armada durante la ceremonia. El ingreso a la funeraria ha sido restringido y sometido a inspecciones rigurosas por parte de los efectivos federales. Se prevé que el sepelio de “El Mencho” tenga lugar este lunes 2 de marzo, si bien las autoridades no han emitido una confirmación oficial al respecto.

El trayecto del féretro desde la capital del país hasta Jalisco se efectuó bajo un esquema de protección que incluyó convoyes blindados y puntos de control en cada segmento de la ruta. Por otro lado, aunque surgieron reportes sobre vigilancia en el Recinto de la Paz en Zapopan, el gobierno estatal aclaró que dichas movilizaciones policiales corresponden a tareas habituales y descartó que se estuvieran realizando procesos de inhumación en ese sitio específico.
Simbolismo y ofrendas en las exequias

Un elemento distintivo en el funeral ha sido la recepción masiva de coronas fúnebres. La gran mayoría de estos arreglos florales no cuentan con cintas que identifiquen al remitente, manteniendo el anonimato. No obstante, se registraron piezas con dedicatorias específicas como:
“De parte de una familia que siempre estará agradecida”
.
Entre las múltiples ofrendas, llamó la atención una estructura floral de gran escala con forma de gallo, confeccionada con rosas de color rojo y detalles blancos. En la parte superior del arreglo se apreciaban claramente las siglas CJNG, una referencia directa al apodo del capo, conocido también como “El Señor de los gallos”.

Otras imágenes captadas en el lugar muestran arreglos de flores amarillas y blancas siendo descargados en la entrada, mientras personas vestidas de luto ingresan al edificio. La atmósfera en las inmediaciones se mantiene tensa, coincidiendo con incidentes violentos registrados este domingo en la urbe, entre ellos una balacera en la Avenida Américas y el despliegue de objetos ponchallantas. A pesar de estos hechos, el gobierno negó la implementación de un nuevo código rojo.
La muerte de Oseguera Cervantes desencadenó una respuesta violenta por parte del grupo criminal en al menos 20 de los 32 estados de México, incluyendo bloqueos de vías y ataques a comercios. Estas agresiones han dejado un saldo de más de 70 víctimas fatales, entre las que se cuentan 25 miembros de la Guardia Nacional y un integrante del Ejército.
Causas del fallecimiento y la línea de sucesión

El acta de defunción oficial, tramitada en la Ciudad de México, especifica que la muerte de “El Mencho” fue producto de diversos traumatismos en el tórax, abdomen y miembros inferiores. El documento señala que estas lesiones fueron perforantes y penetrantes, ocasionadas por proyectiles de arma de fuego. La hora exacta del deceso quedó fijada a las 10:30 del 22 de febrero.
La desaparición del líder criminal más buscado por las administraciones de México y Estados Unidos ha generado debate ante la ausencia de registros visuales públicos del cadáver. No obstante, el gobierno federal ha confirmado que existen cuatro cabecillas identificados como los perfiles con mayor influencia dentro de la estructura, quienes están bajo investigación para determinar quién asumirá el mando.

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, evitó mencionar nombres propios durante la conferencia presidencial en Mazatlán, pero analistas en seguridad destacan cinco figuras clave:
- Audias Flores Silva, “El Jardinero”: Con control en Nayarit, Jalisco y Michoacán.
- Juan Carlos Valencia González, “El 03”: Hijastro del capo y líder de las unidades de élite.
- Ricardo Ruiz Velasco, “El RR”: Jefe con dominio en la zona urbana de Guadalajara.
- Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán, “El Sapo”: Encargado de los procesos de reclutamiento.
- Heraclio Guerrero Martínez, “El Tío Lako”: Comandante de la facción “Los Guerreros”.
Con estos acontecimientos, se cierra un capítulo en la historia del narcotráfico mexicano, dando paso a una fase de reestructuración interna en la organización criminal.
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