La figura de John Malkovich ha trascendido la pantalla grande hasta el punto de que una producción cinematográfica lleva su nombre en el título: ¿Quieres ser John Malkovich?. Su trayectoria es vasta, con más de 90 películas que abarcan desde el cine comercial y el independiente hasta producciones de autor europeo. A pesar de que el actor ha manifestado cierta apatía hacia el séptimo arte, su legado incluye títulos clásicos como Relaciones peligrosas, En la línea de fuego, Refugio para el amor, El amigo americano, La muerte de un viajante y El imperio del sol.
Con una sólida base en el teatro clásico, el intérprete de 77 años se ha volcado recientemente hacia expresiones más artísticas que incluyen la fotografía y la colaboración con músicos de cámara. En este contexto, Malkovich llegará a la capital argentina el próximo 27 de marzo para presentarse en el Teatro Opera con el espectáculo titulado El Infame Ramírez Hoffman. Esta propuesta escénica amalgama literatura, actuación y música, basándose en la obra del escritor chileno Roberto Bolaño. El actor estará acompañado por la pianista Anastasya Terenkova, el violinista Andrej Bielow y el bandoneonista Fabrizio Colombo.
Un diálogo sobre la literatura y la genialidad de Bolaño
Durante una entrevista realizada por videollamada desde su residencia en Nueva Orleans, el actor se muestra con la pulcritud y la pausa deliberada que lo caracteriza. Malkovich reflexiona sobre el origen de su nueva obra, la cual surge del capítulo final de Literatura nazi en América, de Roberto Bolaño. Sobre el autor, el actor comenta que fue
“uno de los grandes escritores del siglo pasado: murió muy joven, a los 53 años creo, y fue en gran parte un desconocido durante su vida. No publicado ni apreciado”
.
El actor explica que, inicialmente, intentó adaptar el libro completo, el cual consta de aproximadamente 40 semblanzas de personajes ficticios con ideologías extremas y obsesiones literarias. Sin embargo, la extensión del texto original —de unas 243 páginas— habría requerido una representación de siete noches consecutivas. Por ello, decidió enfocarse en Ramírez Hoffman, al que considera el personaje más potente y humano, describiéndolo como una reflexión trágica sobre la condición humana.
Malkovich se declara un lector asiduo de la obra de Bolaño, citando títulos como 2666, Los detectives salvajes, Estrella distante, Nocturno de Chile y su publicación póstuma El Tercer Reich. Para el actor, la pluma de Bolaño es simultáneamente hilarante, triste y profundamente humana.
La música como vehículo de persistencia
El repertorio musical de la obra no se limita únicamente al tango. Si bien Astor Piazzolla ocupa un lugar central, el espectáculo integra piezas de compositores como Desyatnikov, Max Richter, Auerbach, Schnittke y música del periodo barroco. Al ser consultado sobre el debate histórico de si lo que hacía Piazzolla era realmente tango, Malkovich ofrece una perspectiva filosófica:
“Creo que la música de Piazzolla llega a la gente a la que debe llegar. Es lo opuesto al desperdicio. Como dijo Faulkner sobre la buena escritura, ayuda a la gente a soportar y prevalecer. No puede haber suficiente belleza en el mundo”
.
El actor define la obra de Piazzolla como una música de impulso, pérdida y sueños, elementos que considera intrínsecos al estado natural del hombre.
El vínculo con Ernesto Sábato y el desperdicio del talento
No es la primera vez que Malkovich explora la literatura rioplatense. Hace una década, presentó en Buenos Aires una obra basada en Informe sobre ciegos, fragmento de la novela Sobre héroes y tumbas de Ernesto Sábato. El actor recuerda que llegó a este autor por recomendación de una estudiante de doctorado y quedó fascinado por el personaje de Fernando Vidal Olmos.
Malkovich encuentra un paralelismo entre el personaje de Sábato y el de Bolaño: ambos representan un prodigioso desperdicio de talento e inteligencia. Según el actor, estas figuras poseen una obsesión que solo sirve para reforzar sus propias creencias de persecución, sin asumir responsabilidad alguna ante su don intelectual.
La historia detrás de un título icónico
Finalmente, al recordar el origen de la película ¿Quieres ser John Malkovich?, el actor bromea diciendo que
“no hay muchos actores llamados John Malkovich”
. Relata que el guion de Charlie Kaufman le pareció brillante desde el primer momento, aunque inicialmente su intención era dirigirla y que el protagonista fuera otro. No obstante, Kaufman se negó a cambiar el nombre del personaje central.
Fue años más tarde, tras una mediación de Francis Coppola, que Malkovich conoció al director Spike Jonze en París y finalmente aceptó participar en el proyecto. A pesar del estatus de culto de la cinta, el actor mantiene una visión crítica sobre la industria cinematográfica actual, asegurando que la mayoría de las películas no alcanzan ese nivel de calidad.
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