No data was found

Trump ordena ofensiva contra Irán para forzar un cambio de régimen

El mandatario estadounidense Donald Trump formalizó ayer su determinación de emprender una ofensiva contra Irán justo antes de su traslado hacia Texas, con una parada técnica previa a su arribo a Palm Beach. Según se ha informado, el líder republicano tenía previsto pronunciar unas palabras sobre la situación energética en la localidad de Corpus Christi para posteriormente, desde su residencia en Mar-a-Lago, registrar un mensaje oficial donde se anunciaría el objetivo geopolítico de poner fin al mandato islámico encabezado por Alí Khamenei.

La estrategia de Trump ha trascendido los límites estratégicos previos; ya no se trata únicamente de neutralizar infraestructuras nucleares o complejos de ensamblaje de misiles balísticos. El propósito actual del republicano es la anulación del líder Khamenei para dar paso a una transformación histórica en la nación persa. Bajo esta premisa, se dio la instrucción de iniciar la operación militar denominada Furia Épica durante las primeras horas de la madrugada en Mar-a-Lago.

Desde el territorio israelí, el primer ministro Benjamín Netanyahu aguardaba los reportes de las maniobras trazadas por el Pentágono durante las últimas semanas para articularse a la acción de Estados Unidos. Con el inicio de esta guerra sin precedentes en Medio Oriente —registrada poco después de las 2 AM hora del este—, las Fuerzas de Defensa de Israel se integraron al despliegue, reforzando simultáneamente su seguridad interna para contrarrestar posibles represalias de Hezbollah.

El colapso de las gestiones diplomáticas

Previo al estallido del conflicto, existieron intentos de mediación en Ginebra, Suiza, bajo el auspicio de Omán. En dicho encuentro participaron Steve Witkoff, enviado especial norteamericano para la región, Jared Kushner, yerno del mandatario, y el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi. No obstante, las conversaciones no rindieron frutos, tal como Witkoff y Kushner le reportaron personalmente a Trump.

El estancamiento era previsible dadas las posturas inamovibles de ambos bandos. Mientras la Casa Blanca exigía el cese total del programa nuclear y de la producción de armamento balístico, el régimen de Alí Khamenei se negó tajantemente a ceder en sus puntos estratégicos fundamentales.

Steve Witkoff, Jared Kushner y Sayid al Busaidi, ministro de Relaciones Exteriores de Oman, antes del último diálogo que mantuvieron los enviados de Estados Unidos con el canciller iraní Abbas Araghchi, (Ginebra, Suiza)

Ante la gravedad del panorama, Sayid Al Busaldi, canciller de Omán, se desplazó de forma urgente desde Ginebra hacia Washington en un esfuerzo final por intentar una mediación que suspendiera la inminente guerra. Sin embargo, tras ser recibido por el vicepresidente JD Vance, el funcionario omaní constató que no existía posibilidad alguna de revertir la decisión geopolítica de Trump.

Como preámbulo a la confrontación, la administración republicana ejecutó dos movimientos clave que anticiparon la ofensiva. En primer lugar, el secretario de Estado, Marco Rubio, canceló su visita programada a Jerusalén para reunirse con Benjamín Netanyahu, postergando la gira para la próxima semana.

Posteriormente, se emitió un comunicado oficial que advertía sobre el peligro de seguridad en la zona, marcando el preludio de las hostilidades:

“El 27 de febrero de 2026, el Departamento de Estado autorizó la salida de personal no urgente del gobierno de EE. UU. y de familiares de personal del gobierno de EE. UU. de la Misión Israel debido a riesgos de seguridad”

Este anuncio, instruido directamente por Rubio, precedió el inicio de las acciones militares que actualmente ejecutan de forma conjunta Estados Unidos e Israel en la región.

Alí Khamenei, líder religoso de Irán

Fuente: Fuente

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER