La reconocida actriz estadounidense Susan Sarandon, de 79 años y originaria de Nueva York, ha sido distinguida con el Goya de Honor Internacional 2026. La ceremonia, celebrada en la ciudad de Barcelona, se convirtió en un espacio de denuncia contra el genocidio en Gaza. Después de la intervención de Fernando Méndez-Leite Serrano, titular de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, la protagonista de clásicos del cine ascendió al podio rodeada de una calurosa y prolongada ovación por parte del público.
Durante su intervención, Sarandon, recordada por títulos emblemáticos como Thelma & Louise (dirigida por Ridley Scott en 1991) y Mujercitas (de Gillian Armstrong en 1994), hizo una mención especial al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. La actriz calificó al mandatario como una figura que posee
“lucidez moral”
por su postura frente a la inhumanidad. En un tono cargado de optimismo y determinación, la intérprete declaró:
“La historia de la humanidad no es solo una historia de crueldad”
, instando a la audiencia a mantener la valentía y la esperanza. Con este reconocimiento, la neoyorquina toma el relevo de Aitana Sánchez-Gijón, quien fue galardonada con el Goya de Honor en la edición de 2025.

Trayectoria, activismo y una visión crítica sobre la industria
Al unirse a la selecta lista de estrellas internacionales premiadas por la Academia del Cine español —donde ya figuran nombres de la talla de Cate Blanchett, Juliette Binoche, Sigourney Weaver y Richard Gere— Susan Sarandon reafirma su legado en la cinematografía mundial. La protagonista de Pena de muerte llegó a Barcelona con varios días de antelación para participar en encuentros con los medios, donde ratificó su posición como una de las voces más críticas de Hollywood. Su perfil como una de las figuras más progresistas del sector se ha forjado a lo largo de décadas de activismo coherente con su carrera profesional.
En una rueda de prensa previa a la gala, al ser consultada sobre la falta de posicionamiento político en el Festival de Berlín bajo el jurado de Wim Wenders, la actriz defendió la naturaleza política intrínseca del arte:
“Creo que todas las películas e historias son políticas. O refuerzan el statu quo o lo desafían”
. No obstante, al analizar el funcionamiento interno de la industria estadounidense, fue contundente al señalar que a la meca del cine no le interesa la política real. Según Sarandon, al ser interrogada por el impacto de Donald Trump en el sector:
“Hollywood nunca ha sido política, solo le importa si te haces vieja o gorda”
.

Respecto a la evolución de la igualdad de género en su país, la actriz se mostró escéptica y tajante:
“No creo que el feminismo haya cambiado mucho desde Thelma y Louise”
. De hecho, fue crítica con la situación actual en su nación de origen al afirmar que
“en Estados Unidos parece que vamos hacia atrás, así que no incluiría el feminismo como algo avanzado allí”
. Durante el encuentro, también hubo espacio para la nostalgia y el humor al recordar la película El carnaval de las águilas, cinta que protagonizó junto a Robert Redford, mencionando entre risas que su compañero
“intentó salvarme en un avión y acabé muriendo”
.
A pesar de ser reconocida mundialmente por interpretar a mujeres independientes y autosuficientes, Sarandon reflexionó sobre la importancia de la perseverancia frente a la vulnerabilidad:
“Tengo esta reputación de ser una mujer fuerte, pero lo importante es seguir adelante incluso cuando no sabes lo que estás haciendo”
. Finalmente, sobre su futuro profesional, la actriz dejó claro que actualmente prioriza su tranquilidad personal por encima de nuevos retos laborales:
“Intento ser feliz en mi vida y no sé si merece la pena meterse en según qué proyectos que dan dolores de cabeza”
.
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