La administración de Rusia ha emitido una contundente condena este sábado ante la sorpresiva ofensiva militar ejecutada por Israel y Estados Unidos en contra de Irán. El Kremlin cuestionó duramente que esta acción bélica se produjera precisamente mientras se desarrollaban negociaciones indirectas entre Teherán y Washington para establecer un nuevo pacto nuclear, calificando los hechos como una operación «planeada» y «no provocada».
Declaraciones del Ministerio de Exteriores
De acuerdo con un pronunciamiento oficial del Ministerio de Exteriores de Rusia, las operaciones armadas tuvieron lugar en las primeras horas del 28 de febrero. La entidad diplomática señaló que
«Las fuerzas de Estados Unidos e Israel han lanzado durante la mañana del 28 de febrero bombardeos contra territorio iraní. La escala y naturaleza de los preparativos militares, políticos y de propaganda previos a este acto imprudente, incluido el despliegue de una gran fuerza militar estadounidense en la región, no dejan duda de que esto fue un acto planeado y no provocado de agresión armada contra un Estado soberano e independiente de Naciones Unidas, en violación de los principios y normas del Derecho Internacional»
.
El comunicado oficial critica que estas agresiones se realicen bajo la fachada de un proceso de diálogo renovado que buscaba la normalización de la seguridad en torno a Irán. Moscú enfatizó que esto ocurre a pesar de los mensajes previos enviados a Rusia, donde se aseguraba que el gobierno israelí no guardaba interés en un choque militar directo con las fuerzas iraníes.
Advertencia sobre riesgos regionales
El gobierno ruso ha hecho un llamado urgente a los organismos internacionales, mencionando específicamente a la cúpula de las Naciones Unidas y al Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA). Según Moscú, estas instituciones deben ofrecer una evaluación objetiva sobre estas acciones que consideran irresponsables y orientadas a destruir la estabilidad en Oriente Próximo.
En este sentido, las autoridades rusas advirtieron que
«Washington y Tel Aviv se han embarcado de nuevo en una peligrosa aventura que aproxima rápidamente a la región a una catástrofe humanitaria, económica y posiblemente radiológica»
. Para el Kremlin, el objetivo de los atacantes es evidente: desestabilizar el orden constitucional y desplazar al liderazgo de una nación que ha rechazado someterse a hegemonías externas.
Impacto en tratados internacionales
Rusia también alertó sobre las repercusiones negativas que estos ataques tendrán sobre el control de armas global, especialmente en lo que respecta al Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP). Se destacó que Irán es parte firmante de dicho tratado, a diferencia de Israel. Moscú acusó a Washington y Tel Aviv de utilizar una supuesta inquietud por el programa nuclear iraní como excusa para bombardear instalaciones en ese país.
- Crisis provocada: Rusia responsabiliza totalmente a los atacantes por la espiral de violencia resultante.
- Incentivo armamentista: Moscú argumenta que estas acciones impulsan a otros países a buscar armamento más avanzado para defenderse.
- Violación de principios: Se denuncia la falta de respeto a la no interferencia en asuntos internos de otros estados.
Finalmente, el Ministerio de Exteriores ruso manifestó su profunda inquietud por cómo la actual administración de Estados Unidos ha atacado los cimientos del orden legal global en los últimos meses. Ante este escenario, Rusia exigió un retorno inmediato a la diplomacia y aseguró que el gobierno de Moscú «está preparado para facilitar la búsqueda de soluciones pacíficas fundamentadas en el Derecho Internacional, el respeto mutuo y el equilibrio de intereses».
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