En un reciente pronunciamiento, Reza Pahlavi, el hijo mayor del último sah de Irán, envió un mensaje directo al mandatario Donald Trump. En su misiva, el heredero al trono persa solicitó que el gobierno de Estados Unidos actúe con la “máxima cautela posible” para resguardar la integridad de los civiles en medio de la actual ofensiva internacional. Pahlavi se refirió a las recientes operaciones conjuntas de Estados Unidos e Israel contra objetivos estratégicos del régimen en Teherán y otros puntos militares, definiéndolas bajo el concepto de “intervención humanitaria”, argumentando que estos ataques buscan debilitar la represión estatal y no perjudicar a la nación.
El líder opositor en el exilio subrayó que la “ayuda prometida por el presidente de Estados Unidos al pueblo valiente de Irán ya ha llegado”. Según su visión, este despliegue internacional tiene como único objetivo desmantelar la “maquinaria de muerte” que sostiene a la República Islámica, protegiendo en todo momento los intereses nacionales y la vida de los ciudadanos iraníes. Estas declaraciones, difundidas a través de canales digitales, marcan un giro relevante en la percepción del rol de las potencias externas en el conflicto interno.
Un llamado a la movilización ciudadana
Para Reza Pahlavi, el éxito final para desplazar al régimen actual no depende exclusivamente de factores externos, sino de la acción decidida de los propios habitantes del país. Por ello, lanzó un exhorto a la población civil para “acabar la tarea”, motivándolos a “volver a las calles” en lo que considera un punto de inflexión histórico. El aspirante al trono enfatizó que el desenlace de esta crisis no reside en la intervención extranjera, sino en una movilización masiva que logre certificar el desmoronamiento definitivo de la teocracia.
Durante su intervención, Pahlavi instó a los ciudadanos a mantenerse enfocados en el objetivo primordial de “recuperar Irán”. No obstante, sugirió que por el momento es prudente que permanezcan “en sus hogares”, guardando la calma y velando por su seguridad, mientras se mantienen alertas para actuar “en el momento oportuno”, el cual aseguró notificará cuando sea preciso. En los últimos meses, su figura ha ganado tracción como un referente de la oposición ante el aumento de la inestabilidad social en territorio iraní.
Exhorto a las fuerzas de seguridad
“El régimen está colapsando; pónganse del lado de la gran nación iraní”.
El mensaje también incluyó una apelación directa a los militares y agentes de seguridad. Pahlavi pidió a los altos mandos y subordinados que abandonen su lealtad a la cúpula de poder de la República Islámica para proteger a la nación. Advirtió que el sistema liderado por Ali Jamenei es actualmente “tambaleante” y que aquellos que sigan fieles a las autoridades actuales corren el riesgo de ser arrastrados en una caída inevitable.
Asimismo, insistió en que para lograr una transición que sea “segura y estable”, es indispensable que los cuerpos de seguridad del Estado colaboren para evitar un derramamiento de sangre innecesario. La reconstrucción de las instituciones democráticas en el país, según Pahlavi, requiere que las fuerzas armadas prioricen el bienestar nacional por encima de los intereses de los dirigentes actuales del régimen.
Finalmente, aunque reconoció la importancia del respaldo internacional, Reza Pahlavi fue enfático en que la “la tarea” conclusiva es responsabilidad de la ciudadanía de Irán. Hizo un llamado a la vigilancia y la unidad, describiendo a Estados Unidos y al mundo libre como “aliados naturales” de la población. Concluyó afirmando que el pueblo no olvidará el apoyo recibido en este periodo, al que calificó como uno de los más complejos en la historia contemporánea de la nación.
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