El organismo encargado de la coordinación de actividades gubernamentales en los territorios, conocido como COGAT por sus siglas en inglés, ha anunciado la clausura oficial del paso de Rafah de manera indefinida. Esta determinación se produce tras el inicio de una serie de ataques conjuntos entre Israel y Estados Unidos contra objetivos estratégicos en Irán. La administración israelí justificó la medida como parte de un nuevo esquema de seguridad destinado a supervisar estrictamente el movimiento de bienes y personas en la zona sur de la Franja de Gaza.
De acuerdo con la información proporcionada por las fuerzas militares, el bloqueo del cruce que vincula a Gaza con Egipto responde a una necesidad táctica frente a la escalada bélica regional. El COGAT precisó que estos “ajustes de seguridad” implican el cese de operaciones en múltiples puntos fronterizos, siendo el de Rafah uno de los más críticos debido a su función en la logística humanitaria del enclave palestino.
Evaluación del suministro alimentario
En un esfuerzo por mitigar las críticas sobre el impacto humanitario, el COGAT subrayó que las reservas de comida actualmente disponibles en la Franja superan ampliamente los requerimientos de la población civil. Según los cálculos de la entidad, los productos que han ingresado desde que se estableció la tregua representan cuatro veces la cantidad necesaria para cubrir las demandas nutricionales diarias, basándose en estándares definidos por las Naciones Unidas.
Bajo esta lógica, el gobierno israelí defiende que el cierre de los puntos fronterizos no provocará una crisis de desabastecimiento inmediata entre los residentes. Las autoridades insistieron en que el flujo previo de asistencia permite un margen de maniobra suficiente para mantener la estabilidad mientras se desarrollan las operaciones militares contra las amenazas externas identificadas.
Justificación de la ofensiva militar
El posicionamiento oficial del COGAT sostiene que las acciones armadas emprendidas junto a Estados Unidos tienen como fin principal “eliminar amenazas existenciales a largo plazo para el Estado de Israel”. Estas amenazas son atribuidas directamente a lo que el organismo califica como el “régimen terrorista iraní”, cuya influencia en la región ha motivado la intensificación de los controles en todos los límites territoriales bajo vigilancia israelí.
Respecto a la duración de esta clausura, los portavoces oficiales no han proporcionado una fecha tentativa para la reapertura del corredor de Rafah. Se ha enfatizado que cualquier decisión futura estará ligada directamente a la evolución de los enfrentamientos y a las evaluaciones de seguridad que realicen los altos mandos militares en conjunto con sus aliados internacionales.
Es importante señalar que Rafah se ha consolidado como la principal arteria para el ingreso de ayuda humanitaria a la Franja de Gaza. Otros pasos, como el de Erez, suelen operar bajo restricciones severas o cierres intermitentes, lo que convierte a este cruce en un punto de atención global cada vez que sus operaciones se ven interrumpidas por conflictos bélicos.
“Los ajustes de seguridad responden a la necesidad de prevenir cualquier riesgo agregado derivado de la escalada militar entre Israel, Estados Unidos e Irán”.
La medida no solo paraliza el transporte de mercancías esenciales, sino que también detiene el tránsito de personas, lo cual afecta directamente la planificación logística de las organizaciones internacionales. Esta situación genera un panorama de incertidumbre para los miles de habitantes del enclave que dependen de la ayuda exterior para su subsistencia diaria.
El contexto de este cierre está marcado por la reciente intensificación de los bombardeos dirigidos a infraestructura iraní, una acción que ha puesto en alerta máxima a todo el Medio Oriente. Las autoridades de Israel mantienen su postura de que estas acciones son de carácter defensivo y estratégico ante lo que perciben como una agresión prolongada por parte de sus adversarios regionales.
A pesar de las garantías ofrecidas por el COGAT sobre la disponibilidad de víveres, grupos humanitarios han expresado anteriormente su preocupación por la vulnerabilidad de la población civil. Históricamente, las interrupciones en los pasos fronterizos han complicado el acceso a medicamentos básicos y otros suministros de primera necesidad, elevando la presión sobre el sistema de salud en la Franja.
Finalmente, la comunidad internacional observa con cautela el desarrollo de estas políticas de seguridad en las fronteras de Gaza. Mientras la ofensiva militar conjunta continúe activa, el acceso a través de Rafah permanecerá bloqueado, dejando el bienestar de los habitantes del enclave supeditado a los cambios en el tablero geopolítico y militar de la región.
Fuente: Fuente