La industria musical está de luto tras la partida de Neil Sedaka, el influyente cantautor cuya distintiva voz de soprano y composiciones cargadas de melodías brillantes lo posicionaron como una figura central en la génesis del rock ‘n’ roll y le permitieron un espectacular regreso a la fama durante los años 70. Sedaka falleció este viernes a la edad de 86 años.
“Nuestra familia está devastada por el repentino fallecimiento de nuestro amado esposo, padre y abuelo, Neil Sedaka”
Este fue el mensaje compartido por su círculo íntimo a través de un comunicado en redes sociales para confirmar la noticia. En la publicación realizada en Instagram, sus familiares destacaron su legado:
“Una verdadera leyenda del rock and roll, una inspiración para millones, pero sobre todo, al menos para quienes tuvimos la suerte de conocerlo, un ser humano increíble a quien extrañaremos profundamente”
Hasta el momento, no se han revelado pormenores adicionales sobre las circunstancias del deceso del artista, autor de clásicos inmortales de la cultura popular como “Breaking Up Is Hard to Do” y “Laughter in the Rain”.
Como una pieza fundamental de la maquinaria creativa conocida como el Brill Building, Sedaka trabajó codo a codo con el letrista Howard Greenfield, su vecino desde la infancia. Juntos compusieron temas que encapsularon la ingenuidad de la juventud en la transición entre la era de Elvis y la llegada de los Beatles a finales de los 50. Entre estos éxitos destacan “Happy Birthday Sweet Sixteen”, “Calendar Girl” y la icónica “Oh! Carol”, escrita para quien fuera su novia en la secundaria, la reconocida Carole King.

Tras un periodo de menor visibilidad, el artista resurgió con fuerza gracias a temas como “Bad Blood”. Además, su composición “Love Will Keep Us Together” alcanzó el primer lugar de las listas en 1975 bajo la interpretación del dúo Captain & Tennille.
Orígenes en Brooklyn y una vida dedicada al escenario
Nacido en Brooklyn, hijo de un taxista judío y formado académicamente en la prestigiosa escuela Juilliard, Sedaka era reconocido por su baja estatura, su sonrisa constante y un registro vocal agudo que mantuvo intacto por décadas. Su carrera sobre los escenarios comenzó en su adolescencia y se extendió de forma ininterrumpida durante más de sesenta años.
Incluso superados los 80 años, el músico continuaba ofreciendo decenas de conciertos anuales, conservando el entusiasmo de sus inicios. En una entrevista con The Associated Press en 2012, reflexionó sobre su longevidad vocal:
“Pavarotti me dijo que, después de los 70, mis cuerdas vocales ya no son lo que eran. Tengo mucha suerte de que mi voz se haya conservado”
. En esa misma charla, sentenció:
“Es bonito ser una leyenda, pero es mejor ser una leyenda activa”
.
La obra de Sedaka se tradujo en millones de copias vendidas y versiones interpretadas por astros de la talla de Elvis Presley y Frank Sinatra, además de bandas como Nickelback. También fue el artífice del impulso profesional de Connie Francis con temas como “Stupid Cupid”. Un dato curioso es que, al final de la versión ganadora del Grammy de “Love Will Keep Us Together”, Toni Tennille exclamó la frase “¡Sedaka ha vuelto!” como homenaje al compositor.
Su infancia transcurrió en el barrio de Brighton Beach, donde convivía con 11 parientes en un pequeño apartamento. Su impacto en la comunidad fue tal que hoy existe una calle bautizada en su honor: Neil Sedaka Way.

Fue su talento musical lo que le permitió superar la impopularidad de sus años escolares. Una maestra de segundo grado detectó su potencial y convenció a su madre, Eleanor, de adquirir un piano. Para costear el instrumento, su madre tuvo que emplearse en una tienda departamental, convirtiéndose luego en la gestora de su carrera, rol que más tarde asumiría su esposa, Leba.
Sobre su pasión por el público, el artista confesó en una ocasión:
“Una vez artista, artista para siempre. Es esa descarga de adrenalina. Es como una euforia natural cuando estás frente al público, y si recibes esa ovación de pie, es contagioso”
.
A los 16 años, fue distinguido por el pianista Arthur Rubenstein como el mejor estudiante de piano de secundaria de la ciudad. Ese mismo año compuso junto a Greenfield su primera incursión en el rock, “Mr. Moon”. Recordando su interpretación en la escuela Abraham Lincoln, comentó:
“La canté en el auditorio para un espectáculo mediático y recuerdo que hubo un pequeño alboroto. Los niños saltaban y gritaban. Después de eso, pude entrar a la tienda de dulces con los chicos rudos de las chaquetas de cuero”
.
El desafío de la Invasión Británica y el renacer con Elton John
A partir de 1958, tras firmar con RCA Victor Records, Sedaka se volvió un rostro recurrente en la televisión estadounidense. Entre 1959 y 1962, logró colocar 10 sencillos en el Top 10. Sin embargo, con la llegada de Los Beatles y el auge de la música de protesta en los años 60, su estilo fue relegado, enfrentando lo que él llamó 13 años “en el desierto”.

El apoyo de sus colegas siempre estuvo presente. Carole King expresó tras su muerte:
“Neil Sedaka tenía muchísimo talento y me inspiró a seguir mi sueño de ser compositora”
. Por su parte, Micky Dolenz de los Monkees lo calificó como un compositor excepcional capaz de hacerlo todo.
Su recuperación comercial llegó en los años 70 de la mano de Elton John, quien lo contrató para su sello Rocket Records tras conocerlo en Inglaterra. Bajo este sello lanzó el álbum “Sedaka’s Back”, regresando a la cima de las listas con una versión balada de “Breaking Up Is Hard to Do” en 1975, logrando el hito de que la misma canción fuera número 1 en dos estilos diferentes (originalmente fue un éxito rítmico en 1962).

A pesar de haber sido incluido en el Salón de la Fama de los Compositores, su ingreso al Salón de la Fama del Rock & Roll nunca se concretó, pese a la insistencia de sus seguidores. En lo personal, estuvo casado con Leba desde 1962 y dejó dos hijos: Dara, quien incursionó brevemente en el canto junto a él, y Marc, dedicado al guionismo.
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