El volante ecuatoriano, Dixon Arroyo, quedó oficialmente como agente libre tras la intimación presentada contra Barcelona SC por seis meses de salarios impagos, correspondientes al periodo entre septiembre y febrero.
La situación contractual se resolvió luego del reclamo formal por los haberes adeudados, lo que le permitió desvincularse del club y quedar en condición de negociar su futuro con cualquier equipo.
De esta manera, Arroyo queda a la espera de definir su próximo destino profesional tras cerrar su ciclo en el conjunto torero.