El reconocido chef chileno Christopher Carpentier atraviesa una etapa de transformación profunda en su trayectoria profesional. Durante su reciente participación en el programa Sinceramente Cris, el experto culinario compartió detalles sobre las severas complicaciones de salud que afectan su columna vertebral, factor determinante para su alejamiento de producciones de gran escala como el reality MasterChef.
Según explicó el profesional, el desgaste físico acumulado tras décadas de labor en la cocina y la práctica de deportes como el polo han desencadenado lesiones que hoy le exigen un cambio radical en sus prioridades personales y laborales. La exigencia de los formatos televisivos actuales resultó incompatible con su estado físico actual.
Respecto a la naturaleza de sus dolencias, Carpentier fue enfático al describir su situación:
“Estoy con un problema de la espalda, que fue también de los temas que no pude seguir en MasterChef físico. Sigo con muy mal de la espalda, de la columna y todo, porque he tenido muchas caídas en el polo, entonces tengo muchos temas cervicales y me hice un bloqueo”
. Esta condición médica le ha generado dificultades de movilidad y dolores crónicos que lo llevaron a rechazar nuevas propuestas en el formato de competencias culinarias.

Un pasado marcado por la parálisis
Durante la conversación, el chef recordó que su lucha con la salud no es un tema reciente. Años atrás, enfrentó un episodio de parálisis completa que transformó su visión de la vida.
“Cuando me pasó eso, yo de vuelta, soy tan pragmático, que dije: ‘Bueno, será, y si esto es lo que me tocó, me tocó’”
, rememoró al describir aquel momento en el que solo podía comunicarse a través del movimiento de sus ojos.
Esa experiencia dejó una huella profunda en su mentalidad, llevándolo a reflexionar sobre la dependencia física. “No tengo la valentía ni la energía para poder vivir postrado. No tengo esa valentía. Soy mucho más miedoso y mucho más, eh, no sé, poco valiente. No tengo esa energía pa’ poder vivir en una cama. Por lo tanto, prefiero… que me hagan eutanasia o lo que sea, y quizás es un camino mucho más egoísta y, como te vuelvo a decir, poco valiente, egoísta, y ya, chao”, confesó con total honestidad.

A pesar de la severidad de su cuadro clínico, Christopher Carpentier subrayó que retomar sus actividades laborales fue una pieza clave para su rehabilitación física y mental. El chef aseguró que el trabajo no representa una carga, sino un motor vital:
“A mí me gusta mucho trabajar. Amo trabajar. Para mí no es un esfuerzo ni un sacrificio trabajar. Es más, es más sacrificio no ir a trabajar. Cuando me, me da la parálisis y vuelvo, digo: ‘¡Uy, qué suerte! Qué suerte me pasó esto, porque puedo seguir trabajando’”
.
Nuevos horizontes y el peso de la fama
Actualmente, el chileno se enfoca en proyectos de menor impacto físico en Colombia, tales como la casa cultural iLatina, la cual se ha convertido en su refugio creativo. El chef admite que la edad ha comenzado a manifestarse en su rendimiento corporal, señalando que “la edad te pasa más la cuenta desde lo físico que desde otras cosas, mientras la cabeza te funcione”.
Además de la salud, Carpentier reflexionó sobre el costo de la exposición pública y cómo las largas jornadas de grabación y los viajes constantes ya no encajan en su estilo de vida. Comentó que el verdadero trabajo del artista no es estar frente a cámara, sino la disposición constante hacia el público:
“Lo que sí, yo siempre le digo a todo el mundo que a uno no le pagan por no estar en televisión o no estar en los medios, sino por el resto del día, por la persona que te va a pedir una foto cuando uno se está comiendo… Le va a pegar un mordisco a un sándwich y te toca el hombro y te dice: ‘¿Me puedo tomar una foto?’ Y uno tiene que dejar el sándwich, pararse y tomarse la foto…”
.

Finalmente, el exjurado de MasterChef relató una experiencia introspectiva vivida bajo los efectos de la anestesia en un procedimiento reciente por sus problemas de columna.
“Mientras me metía la anestesia y me anestesiaban, me fui. Y pues me pasó una cosa así como que me, eh, me inmaterialicé, ¿no? Y yo entre lo ido, que estaba la anestesia y todo, pero todavía seguía muy racional, porque soy muy racional: ‘Así debe ser la muerte’, pensaba”
. Esta vivencia lo llevó a especular sobre la existencia en planos paralelos tras el fin de la vida material.
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