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Sarah Ferguson se refugia en Irlanda tras estallar escándalo Epstein

En medio de la tormenta legal que sacude a la familia real británica, la exduquesa de York, Sarah Ferguson, ha decidido alejarse del foco mediático. Mientras su exmarido, Andrés de Inglaterra, enfrentaba un interrogatorio de 11 horas en comisaría, Ferguson buscaba tranquilidad en un exclusivo refugio de bienestar en Irlanda. Se ha confirmado que la exduquesa se encuentra instalada en el Ballyliffin Lodge & Spa, un reconocido establecimiento ubicado en Donegal que cuenta con un campo de golf contiguo.

Este retiro no es una coincidencia, sino un escape estratégico tras la reciente publicación de millones de folios vinculados al caso Epstein por parte del Departamento de Justicia de los Estados Unidos. La desclasificación de estos archivos ha puesto en entredicho las versiones previas de la exduquesa sobre su vínculo con el fallecido financiero, provocando su distanciamiento de diversos círculos institucionales y sociales y una notable caída en su imagen pública.

Un historial de retiros exclusivos

El Ballyliffin Lodge & Spa es un destino recurrente para Ferguson. En una publicación de TikTok realizada durante este 2024, ella misma describió la paz que encuentra en dicho lugar:

“A veces encuentro que las cosas se vuelven abrumadoras, solo trato de trasladarme a la más hermosa y maravillosa ráfaga de aire fresco”.

Sin embargo, su comportamiento actual dista mucho de su apertura digital pasada, ya que no ha realizado publicaciones en redes sociales desde el mes de septiembre, optando por un perfil bajo.

Antes de su llegada a tierras irlandesas, se informó que Sarah estuvo internada en la clínica Paracelsus Recovery de Zúrich, en Suiza. Este centro es catalogado como uno de los más lujosos del mundo, con tarifas que alcanzan los 15.000 euros diarios. Allí, los pacientes reciben tratamientos personalizados que abarcan desde análisis genéticos y del sueño hasta terapias continuas de salud mental y física bajo la más estricta confidencialidad.

Sarah Ferguson y el expríncipe Andrés, en imagen de archivo (Reuters)

Preocupación por su estado emocional

El estado emocional de la exduquesa ha generado alarma en su círculo íntimo. Personas allegadas han manifestado su inquietud ante el deterioro que muestra Ferguson en las últimas semanas:

“He estado hablando con algunos amigos suyos. Parece estar muy mal. Ha estado diciendo a la gente que está sufriendo mucho con su salud mental y cree que todos la persiguen”.

Este sentimiento de vulnerabilidad coincide con las nuevas revelaciones financieras que contradicen sus declaraciones públicas anteriores. Aunque Sarah Ferguson calificó previamente como un “enorme error de juicio” haber aceptado 15.000 libras de Jeffrey Epstein, los documentos judiciales sugieren una realidad distinta. Las transacciones registradas podrían ascender hasta los dos millones de libras, según han señalado diversas fuentes informativas, lo que agrava su situación actual.

Fuente: Fuente

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