El reconocido cantante José Manuel Figueroa ha formalizado una demanda por daño moral dirigida a Imelda Tuñón, solicitando una compensación económica que asciende a los cinco millones de pesos. Este conflicto legal surge tras la difusión de una serie de grabaciones de audio en las que Tuñón vincula al intérprete con presuntos abusos cometidos contra su hermano fallecido, Julián Figueroa.
Dentro de los alcances de esta medida judicial, se contempla el posible embargo de las propiedades de la demandada en caso de que los tribunales dictaminen una resolución favorable para el artista de ‘Expulsado del paraíso’.
La crisis mediática se desató luego de que se viralizaran audios donde Imelda Tuñón, quien fuera viuda de Julián Figueroa, señalara directamente a José Manuel Figueroa como responsable de agresiones hacia su hermano. En dicho material, la demandada también cuestionó la postura de Maribel Guardia, madre de Julián, insinuando una supuesta falta de acción frente a los eventos mencionados.
Respuesta de José Manuel Figueroa a las acusaciones
Tras el impacto de los audios, José Manuel Figueroa desmintió de forma rotunda las declaraciones, calificándolas de totalmente inciertas. El músico manifestó ante diversos medios de comunicación que estas aseveraciones han provocado un perjuicio severo tanto en su esfera privada como en su desarrollo profesional.

Figueroa aclaró que, si bien mantenía un trato cordial con Julián y con Maribel Guardia, no existía una relación de cercanía estrecha. Argumentó que su decisión de acudir a las instancias legales se fundamenta en la necesidad de resguardar su propia dignidad y la memoria de su hermano, las cuales considera vulneradas por los señalamientos de Tuñón.
El demandante enfatizó la relevancia de proteger el honor de su hermano difunto, sosteniendo que la integridad y los derechos de las personas que ya no están deben ser velados por sus parientes más cercanos para evitar difamaciones postmortem.
Sustentos jurídicos y riesgos económicos para la demandada
La demanda por daño moral estipula un monto reparatorio de cinco millones de pesos. Según la defensa de Figueroa, esta cantidad se justifica por la cancelación de múltiples contratos comerciales y artísticos que se perdieron a raíz de la polémica generada por las grabaciones difundidas.
Como parte del acervo probatorio, el equipo legal entregó evidencias que incluyen registros de mensajes y diversas solicitudes de entrevistas donde se le exigían explicaciones sobre las graves acusaciones vertidas por Tuñón.

Los representantes legales del cantante solicitaron que el tribunal realice una investigación exhaustiva del patrimonio de Imelda Tuñón. Si la sentencia es condenatoria, se procedería al embargo de inmuebles para asegurar el pago de la indemnización, además de que ella debería asumir los costos procesales y los honorarios de los abogados involucrados.
“Por estas acusaciones, le han sido canceladas presentaciones y contrataciones de disqueras y empresas, pues su dignidad e imagen se han visto afectadas, y está expuesto a violencia digital y acoso mediático. José Manuel presentó los contratos cancelados por más de 5 millones de pesos”
La defensa de Imelda Tuñón frente a la controversia

En su defensa pública, Imelda Tuñón ha sugerido que los audios en cuestión podrían haber sido manipulados mediante el uso de inteligencia artificial para perjudicarla. No obstante, diversos comunicadores han cuestionado esta versión, poniendo en duda la factibilidad de una alteración tecnológica de tal magnitud en este caso específico.
Este enfrentamiento ha escalado rápidamente en plataformas digitales y medios especializados, añadiendo nuevas capas de complejidad técnica y legal a un proceso judicial que mantiene la atención de la opinión pública sobre el legado de la familia Figueroa.
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