Un imponente ejemplar de tiburón blanco fue capturado y posteriormente liberado en las costas de Navarre Beach, Florida. La hazaña fue protagonizada por los guías especializados Blaine Kenny y Dylan Wier, integrantes de la organización Coastal Worldwide Shark Fishing Tours, quienes desafiaron las nociones convencionales sobre la presencia de esta especie en las aguas del Golfo de México.
El encuentro se produjo durante la temporada invernal, resaltando la inusual frecuencia con la que estos depredadores se aproximan a zonas poco profundas y cálidas. El animal registrado alcanzó dimensiones sorprendentes, con una longitud de 3,65 metros (12 pies) y un peso estimado que supera las 1.200 libras (544 kilogramos), lo que lo sitúa como uno de los hallazgos más relevantes realizados desde la orilla en los últimos años.
Un hallazgo científico inusual
Los registros previos de la firma mencionan un caso comparable ocurrido en marzo de 2023, en Orange Beach, Alabama, donde se liberó un tiburón de 3,3 metros. Dicho evento ya había captado la atención de la comunidad científica local. Al respecto, el Dr. Marcus Drymon, experto investigador de la Universidad Estatal de Mississippi, comentó a la cadena WALA que se trata de un
“evento muy raro”
, enfatizando que incluso para pescadores con décadas de trayectoria es sumamente difícil localizar tiburones blancos en esta franja litoral.
La logística de una captura histórica
La operación en Navarre Beach, ubicada en la isla Santa Rosa entre Destin y Pensacola, demandó una planificación meticulosa. Blaine Kenny y Dylan Wier establecieron su campamento la noche anterior para preparar el terreno. Para atraer al gran escualo, utilizaron carnadas de gran tamaño: Kenny empleó una cabeza de atún aleta amarilla de 36 kilogramos, mientras que Wier optó por una cabeza de pez espada de 70 kilogramos.

Cerca de las ocho de la mañana, la tensión en una de las cañas indicó que un ejemplar masivo había mordido el anzuelo. La batalla física se prolongó por casi una hora, exigiendo una coordinación total.
“Esto es una locura, amigo, está gritando hacia el este”
, manifestó Kenny al describir la intensidad con la que el animal tiraba de la línea paralelamente a la costa.
Identificación mediante tecnología aérea
Dada la fuerza del animal, su identidad fue incierta inicialmente. Wier sospechaba que podría tratarse de un marrajo, un tigre de gran tamaño o un ejemplar gigante de tiburón oscuro. Para resolver el misterio, el equipo desplegó un dron sobre el área de combate. Al visualizar las imágenes, la sorpresa fue total:
“¡Mira eso, es un tiburón blanco!”
, exclamó Wier, añadiendo:
“¡Es un monstruo, amigo, no es un tiburón blanco cualquiera!”
.
Una vez que el animal llegó a la zona de la orilla, los guías procedieron a desengancharlo con rapidez, cumpliendo con los protocolos de pesca responsable para minimizar el impacto físico en el escualo y garantizar su retorno seguro al mar.
Equipamiento de alta resistencia
Para controlar a un animal de media tonelada, fue necesario el uso de herramientas de grado industrial. El equipo técnico incluyó:
- Una caña de la serie Thrasher Towtruck.
- Línea trenzada de 12 hebras con resistencia de 90,7 kilogramos (200 libras).
- Líder de acero diseñado para kayak de pesca.
- Soporte de arena Sandspike HD para estabilizar la tensión.
Wier destacó que este suceso representó la culminación de un objetivo profesional de largo plazo:
“Este ha sido el día con el que Blaine ha estado soñando desde que lanzó su primer cebo”
.

Impacto en la conservación marina
La relevancia biológica de este hecho fue ratificada por especialistas. El Dr. Marcus Drymon reiteró que
“este es un evento muy raro y tal vez, si esos muchachos continúan pescando desde la playa durante los próximos años, nunca vuelvan a capturar otro ejemplar como este”
. Las dimensiones del tiburón de Navarre Beach, superiores a las del registro previo en Alabama, subrayan la complejidad técnica de la pesca desde playa sin el soporte de embarcaciones.
Estas actividades, realizadas bajo estándares de conservación marina, no solo representan un logro deportivo, sino que brindan datos cruciales para la investigación científica sobre la biodiversidad y el comportamiento migratorio de los grandes depredadores en el Golfo de México.
Fuente: Fuente