No data was found

OMM presenta lista oficial de nombres para huracanes del Atlántico 2026

La Organización Meteorológica Mundial ha hecho pública la nómina oficial que contiene los 21 nombres seleccionados para designar a los sistemas tropicales que se desarrollen en la cuenca del Atlántico durante el año 2026.

Este procedimiento anual constituye un pilar esencial en la planificación ante eventos climáticos de gran magnitud. La identificación formal de las tormentas facilita las tareas de comunicación, el rastreo meteorológico y la sincronización de las advertencias entre los organismos de socorro y la ciudadanía.

Bajo la tutela de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), entidad vinculada a las Naciones Unidas y autoridad global en meteorología, se confirmaron las siguientes denominaciones para el periodo 2026:

  • Arthur
  • Bertha
  • Cristobal
  • Dolly
  • Edouard
  • Fay
  • Gonzalo
  • Hanna
  • Isaias
  • Josephine
  • Kyle
  • Leah
  • Marco
  • Nana
  • Omar
  • Paulette
  • René
  • Sally
  • Teddy
  • Vicky
  • Wilfred

Estas etiquetas se otorgarán de forma cronológica a cada fenómeno que alcance el umbral técnico necesario para ser nombrado. El proceso se rige por parámetros lingüísticos y científicos rigurosos, orientados a prevenir malentendidos durante la difusión de alertas en las diversas naciones de la región.

La temporada de huracanes en el Atlántico comienza el 1 de junio y finaliza el 30 de noviembre, con máxima actividad entre agosto y septiembre (Imagen Ilustrativa Infobae)

Protocolos de contingencia y listas adicionales

En el supuesto de que se presente una temporada extremadamente dinámica y el número de ciclones supere los 21 nombres estipulados, el Centro Nacional de Huracanes (National Hurricane Center) de Estados Unidos cuenta con un listado de reserva. Esta selección complementaria, que inicia con los nombres Adria y Braylen, fue establecida para sustituir el uso del alfabeto griego.

Dicha modificación fue ratificada por la OMM tras las complicaciones surgidas en el 2020. En aquel año, la alta frecuencia de tormentas obligó a utilizar términos griegos que resultaron complejos de pronunciar en distintos idiomas, entorpeciendo las estrategias de comunicación internacional y la gestión de riesgos en zonas vulnerables.

Ciclos de rotación y nombres retirados

El mecanismo de nomenclatura para el Atlántico se basa en un esquema de rotación que dura seis años. Debido a este ciclo, la lista de 2026 es prácticamente idéntica a la empleada en 2020, con variaciones específicas por la eliminación de nombres vinculados a catástrofes.

Cuando un huracán o tormenta causa decesos masivos o perjuicios materiales extremos, su nombre es retirado del registro de forma definitiva. Para el ciclo que se avecina, el nombre de Laura fue suprimido tras la devastación causada por el sistema de categoría 4 que impactó Luisiana, Estados Unidos, en 2020. Su lugar será ocupado por Leah, manteniendo así la neutralidad y el respeto hacia las víctimas.

La rotación de nombres para ciclones tropicales en el Atlántico es de seis años y se renueva tras retirar nombres asociados a tragedias (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cronología y estadísticas de la temporada

De acuerdo con las proyecciones del Centro Nacional de Huracanes, el ciclo oficial en el Atlántico comienza el 1 de junio y concluye el 30 de noviembre. Los registros históricos señalan que la etapa de mayor peligrosidad se sitúa entre agosto y septiembre, meses donde el entorno atmosférico y la temperatura del mar potencian la formación de grandes huracanes.

Se estima que cerca del 97 % de la actividad ciclónica ocurre en esta ventana de seis meses. No obstante, expertos de la Universidad de Miami advierten que existen casos excepcionales de tormentas fuera de este rango, vinculados principalmente a irregularidades climáticas.

Balance del periodo previo y gestión de emergencias

Durante la temporada de 2025, se registraron 13 tormentas con nombre. De este grupo, cinco se transformaron en huracanes y cuatro alcanzaron la categoría 5 en la escala Saffir-Simpson. Aunque ninguno de estos sistemas extremos tocó tierra en territorio estadounidense, el año fue considerado histórico por la intensidad de los fenómenos desarrollados.

La transparencia en la asignación de nombres, una práctica consolidada desde mediados del siglo XX, es vital para la operatividad de los servicios de protección civil. Permite diferenciar cada sistema con precisión, optimizando las órdenes de evacuación y la ejecución de protocolos de seguridad en situaciones críticas.

A menos de 100 días para el inicio de un nuevo periodo, la OMM y el NHC reafirman su compromiso con la seguridad climática a través de la actualización constante de estos listados y la vigilancia permanente de la cuenca atlántica.

Fuente: Fuente

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER