Luego de la intervención militar ejecutada en territorio mexicano donde se confirmó el deceso de Nemesio Oseguera, internacionalmente identificado como ‘El Mencho’ y cabecilla del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), han surgido múltiples teorías respecto a la incursión que terminó con la vida de uno de los capos más buscados de la región.
Dado que los organismos oficiales de México han mantenido bajo estricta reserva los detalles sobre la inteligencia utilizada para localizar al objetivo, diversos grupos de usuarios en plataformas digitales viralizaron información falsa. En dichas publicaciones, se señalaba erróneamente a una reconocida figura de internet como la responsable de delatar el paradero del criminal.
La persona afectada por estos señalamientos es María Julissa, una creadora de contenido de origen mexicano que reside en Colombia desde hace algún tiempo, debido a su vínculo sentimental con el conocido streamer Mr. Steven. A través de contenidos generados mediante Inteligencia Artificial (IA), se difundieron montajes que relacionaban a la joven con el narcotraficante, empleando para ello archivos fotográficos de Oseguera que datan de registros oficiales de la década de los 90.

Ante el alcance de esta tendencia y el incremento de la violencia en suelo mexicano como represalia de los grupos armados tras la caída de su líder, la influenciadora ha hecho un llamado urgente al respeto por su vida. María Julissa rechazó de forma categórica cualquier nexo con el operativo militar desarrollado el pasado 22 de febrero en la localidad de Tapalpa, Jalisco.
En este contexto, el bufete jurídico Sonus difundió un pronunciamiento oficial exigiendo que las autoridades competentes clarifiquen la situación. El objetivo es desvincular formalmente a la joven de la misión militar y garantizar la seguridad tanto de ella como de su círculo cercano.
“Estas acusaciones son totalmente falsas, carecen de sustento táctico y jurídico, y resultan profundamente irresponsables. La difusión de rumores de este tipo constituye una violación grave a los derechos fundamentales de nuestra representada, como su honra, buen nombre, integridad personal y seguridad, pudiendo poner en riesgo incluso su vida e integridad física”.

Los riesgos detrás de la desinformación digital
El peligro real que enfrenta la creadora de contenido a raíz de esta tendencia digital fue analizado por Manuel González, docente de la Facultad de Comunicación de la Universidad de la Sabana. El experto enfatizó en la responsabilidad individual que poseen los internautas para mitigar la propagación de noticias falsas.
González explicó que los usuarios tienen herramientas para reconocer la desinformación, tales como:
- Identificación de inconsistencias narrativas.
- Verificación de fuentes de dudosa procedencia.
- Detección de lenguaje extremadamente sensacionalista.
El académico detalló que las campañas de desprestigio suelen ser orquestadas, mostrando patrones de repetición y el uso de cuentas automatizadas (bots). Además, advirtió que las supuestas evidencias suelen ser fabricadas mediante ediciones digitales y capturas de pantalla manipuladas.
Sobre el origen de este tipo de fenómenos, el profesor señaló que suelen nacer de intereses particulares, ya sea de una comunidad específica o campañas planificadas. “En este caso la noticia se publicó desde varias cuentas y eso aumentó el impacto; entre esas cuentas comenzaron a mover el contenido en una interacción circular, se generaron likes sin reflexiones, haciendo que el algoritmo le diera relevancia”, puntualizó el docente.

Ante la creciente dificultad para distinguir materiales audiovisuales creados con IA, el especialista recomendó mantener una postura de escepticismo saludable. Sugirió realizar búsquedas inversas de imágenes para confirmar si han sido utilizadas previamente, ya que es común que sucesos antiguos se presenten como actuales. Es vital que los mensajes tengan coherencia y estén respaldados por fuentes verificables.
Finalmente, se hizo un llamado a la acción para las empresas tecnológicas. Según el experto, las redes sociales deben asumir un rol más activo frente al daño que sufren los ciudadanos. “Las plataformas tienen que perfeccionar sus mecanismos de información; cuando una noticia falsa es compartida, se tiene que despublicar la información y sancionar a los usuarios, porque los daños son grandes”, concluyó Manuel González, reiterando que la prevención empieza con el criterio del usuario antes de compartir cualquier dato o información no contrastada.
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