No data was found

Hallan milenario collar de oro de 175.000 euros en un jardín inglés

Un descubrimiento arqueológico sin precedentes ha sorprendido a los habitantes del condado de Leicestershire, en Inglaterra. Un residente local, mientras exploraba su jardín, se topó con un objeto circular de gran tamaño, oculto entre raíces y fabricado íntegramente en oro. La pieza, que destaca por su extraordinario estado de conservación a pesar de los siglos, resultó ser una joya prehistórica de incalculable valor histórico.

Se trata de un torque que tiene una antigüedad estimada de 3.200 años, lo que lo sitúa cronológicamente a mediados de la Edad del Bronce. El hallazgo tuvo lugar cerca de la localidad de Market Harborough, un punto geográfico ubicado aproximadamente a 130 kilómetros al norte de Londres.

La palabra torque halla sus raíces en el latín tosques o torquis, derivado del verbo torquere, que en castellano significa “torcer”. Este nombre describe con exactitud el proceso artesanal detrás de la pieza: una técnica de fabricación que consiste en la torsión de alambres o barras metálicas para generar una estructura espiralada sumamente resistente. En este sentido, la torsión no cumple una función decorativa, sino que es un elemento estructural clave del diseño.

El responsable del hallazgo es el detectorista de metales Robert Ward, quien localizó la pieza en julio de 2024. Siguiendo los protocolos legales, el descubrimiento fue notificado al Programa de Antigüedades del Museo Británico. Por su parte, los expertos de la Sociedad Arqueológica e Histórica de Leicestershire manejan la hipótesis de que el objeto pudo haber sido diseñado originalmente para usarse en la cintura, siendo adaptado posteriormente como un collar.

Valoración económica y esfuerzos de conservación

La tasación oficial de este “tesoro” ha fijado su valor de mercado en 175.000 euros (unas 150.000 libras esterlinas). Esta cifra se ha convertido en la meta de una colecta pública organizada para garantizar que la joya permanezca dentro del patrimonio del condado. Hasta el momento, se han recaudado 148.000 euros (127.000 libras) gracias a las donaciones de entidades como Art Fund, el Arts Council England / V&A Purchase Grant Fund, la Leicestershire Archaeological and Historical Society y diversos grupos ciudadanos.

El torque de oro encontrado en un jardín de Leicestershire. (Leicestershire Collections)

El tiempo para asegurar la permanencia definitiva del torque en Leicestershire es limitado, con una fecha de vencimiento fijada para el próximo 20 de marzo. Si no se alcanza el monto requerido, el British Museum posee el derecho de adquisición preferente. En caso de que ninguna institución pública lo adquiera, el descubridor y el dueño del terreno tendrían la potestad de ofrecer el objeto en el mercado de coleccionistas privados.

A pesar de este riesgo, el Consejo del Condado de Leicestershire ha comunicado su firme voluntad de que el torque sea entregado al Harborough Museum. El objetivo es fortalecer el vínculo cultural entre la pieza y el territorio donde fue hallada después de tres milenios bajo tierra.

Contexto histórico y social de la pieza

La región central de Inglaterra, donde se ubica Leicestershire, cuenta con un pasado sumamente rico en vestigios de la Edad del Bronce. En esta zona se han encontrado depósitos rituales, túmulos funerarios y restos de antiguos asentamientos que confirman la existencia de sociedades organizadas y conectadas con redes de intercambio comercial que unían a las islas británicas con el resto de Europa.

Los torques de oro encontrados en suelo británico son piezas extremadamente raras. Históricamente, estos objetos servían como símbolos de estatus, rango y poder, y estaban reservados exclusivamente para los individuos más influyentes de las comunidades prehistóricas. El torque hallado por Ward será sometido a estudios profundos dentro del proyecto “A New History of Bronze” de la Universidad de Leicester.

La legislación sobre tesoros en el Reino Unido

En el territorio inglés, el hallazgo de piezas arqueológicas valiosas se encuentra estrictamente regulado por normativas que buscan un equilibrio entre el reconocimiento a los descubridores y la salvaguarda del patrimonio nacional.

De acuerdo con la Treasure Act de 1996, cualquier descubrimiento que califique como “tesoro” debe ser informado a las autoridades en un plazo de catorce días. Una vez que los investigadores lo declaran oficialmente como tal, se pone a disposición de los museos para su posible adquisición pública.

El torque de oro encontrado en un jardín de Leicestershire. (Leicestershire Collections)

Si una institución museística decide realizar la compra, el precio es establecido por un organismo independiente: el Treasure Valuation Committee. Este comité determina el valor real de mercado considerando la rareza del objeto, su estado físico y su contexto histórico. Finalmente, el dinero recaudado de la venta se divide equitativamente entre la persona que encontró el objeto y el dueño de la propiedad donde ocurrió el hallazgo.

En situaciones donde un objeto no cumple con los requisitos legales para ser considerado “tesoro”, la propiedad queda en manos del descubridor o del dueño de la parcela, quienes deciden su destino, aunque las autoridades siempre instan a que se registre en el Portable Antiquities Scheme.

Fuente: Fuente

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER