Winnie Harlow, la reconocida modelo canadiense que se ha convertido en un símbolo de la diversidad en la moda, es frecuentemente recordada como una de las figuras más exitosas surgidas de America’s Next Top Model (ANTM). Sin embargo, su ausencia en el reciente documental de Netflix sobre el show y sus declaraciones vertidas a Us Weekly revelan que el programa no fue el motor de su éxito profesional, desafiando la creencia popular.
Harlow compitió en el ciclo 21 del concurso en el año 2014, utilizando en aquel entonces su nombre de nacimiento, Chantelle Brown-Young. Desde el comienzo de la temporada, la productora y presentadora Tyra Banks resaltó la elegancia de la joven y el impacto visual del vitiligo, una condición que afecta la pigmentación de la piel.
Durante sus primeras apariciones, la modelo expresó su deseo de transformar la percepción social sobre las diferencias físicas. Según reporta Us Weekly, Harlow compartió detalles sobre el acoso escolar que sufrió debido a su apariencia, lo cual la obligó a abandonar la escuela secundaria. Por su parte, Banks advirtió en la competencia que le exigiría el mismo nivel de profesionalismo que a cualquier otra participante.

A pesar de que Harlow tenía grandes expectativas sobre el impulso que el programa daría a su carrera, su camino no fue sencillo tras ser eliminada en el sexto lugar. La modelo confesó a Us Weekly que la transición al mundo profesional fue frustrante:
“Después de estar en el programa nadie me contrataba y ninguna agencia me aceptaba por el estigma de la telerrealidad”.
Aunque America’s Next Top Model alcanzó una audiencia global masiva, diversos analistas de la industria han señalado que la fama obtenida en estos formatos no garantiza un futuro en la alta costura. Muchos exconcursantes enfrentan el escepticismo de marcas y agencias que consideran la etiqueta de estrella de reality como un obstáculo difícil de superar, una situación que Harlow vivió de primera mano.
La búsqueda de éxito fuera de las fronteras
La notoriedad televisiva complicó sus intentos de firmar con agencias de renombre en Estados Unidos, lo que la obligó a buscar oportunidades en mercados internacionales.
“Pensé que iba a lanzar mi carrera, pero resultó ser solo un show de telerrealidad”
, declaró Harlow, aclarando que sus comentarios no buscan desprestigiar el trabajo de quienes producen dichos espacios.

El verdadero ascenso de Winnie Harlow a la élite de la moda ocurrió de forma independiente a ANTM. En 2018, marcó un hito al ser la primera persona con vitiligo en desfilar para Victoria’s Secret. Posteriormente, protagonizó campañas para firmas de lujo como Fendi, Marc Jacobs, Tommy Hilfiger y Steve Madden. Su carrera se consolidó principalmente en Europa y la llevó a regresar a la televisión como jueza en el prestigioso programa Making the Cut.
Ante las declaraciones de la modelo, Tyra Banks ha evitado generar confrontaciones. En entrevistas con Us Weekly, Banks reafirmó su papel como descubridora de talentos y expresó su respeto por todas las exalumnas de ANTM:
“Incluso las que se rebelan, siguen siendo mis chicas”
, afirmó, destacando la resiliencia de las modelos que pasaron por sus manos.
En la producción de Netflix titulada Reality Check: Inside America’s Next Top Model, Harlow no participa con testimonios nuevos, aunque se utilizan secuencias de archivo de su participación y Banks menciona sus logros actuales.

La modelo ha explicado que prefiere mantener una distancia saludable con ese pasado. Según Us Weekly, su postura es firme:
“No lo menciono porque prefiero ser honesta pero sin atacar el trabajo ajeno”.
En la actualidad, la principal motivación de Harlow es utilizar su plataforma para proyectar mensajes de autenticidad y realismo a quienes aspiran a entrar en el modelaje. Más allá de las cámaras, ha liderado campañas de concienciación sobre el vitiligo y ha impulsado un debate necesario sobre la representación real en la industria, evidenciando las limitaciones de los reality shows frente a los cambios estructurales que requiere el mundo de la moda.
Fuente: Fuente