En un escenario de máxima tensión internacional, el ministro de Defensa de Irán, Aziz Nasirzadé, lanzó una severa advertencia este martes, asegurando que Teherán
«dará una lección inolvidable al enemigo»
en el supuesto de que se desencadene «una guerra impuesta». Estas declaraciones surgen como respuesta directa a los recientes planteamientos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha puesto sobre la mesa la posibilidad de ejecutar un «ataque limitado» contra el territorio iraní si no percibe avances sustanciales en las negociaciones relativas al programa nuclear del país persa.
Maniobras militares en el sur
Durante su intervención, Nasirzadé enfatizó la postura defensiva de su nación.
«La República Islámica no busca una guerra, pero si hay una guerra impuesta sobre el país, se defenderá con fuerza y dará a sus enemigos una lección inolvidable»
, sentenció el funcionario. Estas palabras coinciden con el inicio de nuevos ejercicios bélicos por parte de la Guardia Revolucionaria. Según reportó la cadena de televisión pública IRIB, las maniobras se desarrollan en zonas estratégicas de la costa sur e incluyen el despliegue operativo de artillería, fuerzas especiales, drones y misiles.
Llamado a la calma por parte de China
Ante la escalada de la retórica bélica, China ha intervenido solicitando moderación a ambas potencias. Mao Ning, portavoz del Ministerio de Exteriores chino, instó a las partes involucradas a practicar la «contención». Ning señaló que desde Pekín se pide resolver las discrepancias mediante el diálogo, advirtiendo que
«un aumento de las tensiones en Oriente Próximo no va en favor de los intereses de nadie»
.
Postura de Teherán ante la agresión
Por su parte, el Ejecutivo de Irán reafirmó el pasado lunes que cualquier incursión militar estadounidense, incluso si se cataloga como «limitada», será interpretada formalmente como «un acto de agresión». Esto provocaría, según las autoridades iraníes, una respuesta militar de carácter «decisivo». Esta situación crítica se produce a pesar de que el gobierno de Omán confirmó que existen canales diplomáticos abiertos y que ambas delegaciones mantendrán una nueva ronda de contactos indirectos este jueves.
Antecedentes y desconfianza diplomática
La postura de Donald Trump ha experimentado giros notables; inicialmente centró sus amenazas en la represión de protestas internas, para luego enfocarlas en el programa nuclear iraní, el cual Teherán sostiene que posee fines estrictamente pacíficos. Cabe recordar que estas instalaciones sufrieron un impacto devastador tras los bombardeos ejecutados por Israel y Estados Unidos en junio de 2025, operativos que resultaron en más de 1.100 fallecidos en el país asiático.
Actualmente, existe un profundo escepticismo en Teherán respecto a retomar el diálogo formal con Washington. La desconfianza radica en que la ofensiva de 2025 ocurrió en pleno proceso diplomático para intentar reconstruir el acuerdo nuclear de 2015. Dicho pacto quedó prácticamente sin efecto tras la retirada unilateral de Estados Unidos en el año 2018, una decisión tomada también bajo la administración de Trump.
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