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Cuatro años de guerra en Ucrania: balance de una Europa en crisis

Se han cumplido cuatro años desde que aquel 24 de febrero de 2022 marcara el inicio de la invasión a gran escala de Rusia sobre territorio ucraniano. Las crónicas visuales de este periodo son desgarradoras: desde el bombardeo a la maternidad en Mariupol hasta la aparición de fosas comunes y el éxodo de familias bajo puentes colapsados. Este enfrentamiento, que ya se cataloga como el más devastador en el continente desde la Segunda Guerra Mundial, entra en su quinto año de hostilidades. Actualmente, los intentos de mediación impulsados por la administración de Donald Trump no han logrado acercar posturas entre Moscú y Kiev para un cese al fuego.

Ucranianos se agolpan bajo un puente destruido mientras intentan huir cruzando el río Irpin en las afueras de Kiev, Ucrania, el sábado 5 de marzo de 2022 (AP/Emilio Morenatti, Archivo)Un hombre recupera objetos de un comercio que se incendió en un ataque ruso en Kharkiv, Ucrania, el viernes 25 de marzo de 2022 (AP/Felipe Dana, Archivo)Cuerpos son depositados en una fosa común en las afueras de Mariupol, Ucrania, el miércoles 9 de marzo de 2022 (AP/Evgeniy Maloletka, Archivo)Un oficial de policía ucraniano se cubre frente a un edificio en llamas alcanzado por un ataque aéreo ruso en Avdiivka, Ucrania, el viernes 17 de marzo de 2023 (AP/Evgeniy Maloletka, Archivo)

Impacto humano y devastación civil

El balance de víctimas civiles es, según los organismos internacionales, incalculable. La Misión de Monitoreo de Derechos Humanos de la ONU ha verificado la muerte de al menos 14.999 civiles, aunque la organización admite que esta cifra es probablemente una subestimación del impacto real. Además, se contabilizan más de 40.600 heridos, incluyendo la lamentable pérdida de 763 niños. El reporte destaca que el año 2025 fue el más letal para los ciudadanos desde el inicio de la invasión, con 2.514 fallecidos y 12.142 personas heridas, lo que representa un incremento del 31% respecto al año previo. Por su parte, la Organización Mundial de la Salud ha registrado ataques que dañaron o destruyeron 2.347 instalaciones sanitarias, afectando la prestación de servicios médicos en 2.851 ocasiones.

Un perro permanece junto al cuerpo de una anciana asesinada dentro de una vivienda en Bucha, en las afueras de Kiev, Ucrania, el martes 5 de abril de 2022 (AP/Felipe Dana, Archivo)Un lanzacohetes múltiple ucraniano BM-21 Los cuerpos de varias personas yacen semienterrados en una fosa común en Motyzhyn, cerca de Kiev, Ucrania, el lunes 4 de abril de 2022 (AP/Efrem Lukatsky, Archivo)Una mujer llora durante la ceremonia fúnebre de Ihor Kusochek, un soldado ucraniano de la brigada Azov, en Bobrovytsia, región de Chernígov, Ucrania, el viernes 4 de octubre de 2024 (AP/Evgeniy Maloletka, Archivo)Una mujer transita por una calle cubierta de escombros donde se encuentran vehículos militares rusos destruidos en Bucha, en las afueras de Kiev, Ucrania, el domingo 3 de abril de 2022 (AP/Rodrigo Abd, Archivo)

Un recuento masivo de bajas militares

En el plano bélico, las pérdidas humanas son masivas. El Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) estima que el total de soldados fallecidos, heridos o desaparecidos de ambos bandos podría ascender a 1,8 millones. De esta cifra, Rusia habría sufrido cerca de 1,2 millones de bajas, de las cuales se calculan 325.000 muertes en combate, la cifra más alta para una potencia en cualquier conflicto desde 1945. En cuanto a las fuerzas de Ucrania, se estiman entre 500.000 y 600.000 bajas, con un total de hasta 140.000 fallecidos. No obstante, el presidente Volodimir Zelensky declaró recientemente que la cifra oficial de soldados ucranianos muertos es de 55.000.

Médicos militares ucranianos atienden a un compañero herido evacuado del campo de batalla en un hospital de la región de Donetsk, Ucrania, el lunes 9 de enero de 2023. El militar no sobrevivió (AP/Evgeniy Maloletka, Archivo)Un militar ucraniano llama a gritos a los paramédicos frente a los cuerpos de personas fallecidas tras un ataque con cohetes rusos en el mercado de alimentos en el centro de la ciudad de Kostiantynivka, Ucrania, el miércoles 6 de septiembre de 2023 (AP/Evgeniy Maloletka, Archivo)Un soldado ucraniano herido yace en un autobús de evacuación médica operado por voluntarios de la organización de paramédicos Hospitallers en Donetsk, Ucrania, el miércoles 22 de marzo de 2023 (AP/Evgeniy Maloletka, Archivo)Socorristas transportan en camilla a una mujer herida fuera de una casa destruida por un ataque aéreo ruso en un barrio residencial de Kiev, Ucrania, el jueves 24 de abril de 2025 (AP/Evgeniy Maloletka, Archivo)

Estancamiento en el frente y cambios en el apoyo exterior

El desarrollo de la guerra de desgaste muestra un avance ruso sumamente lento y costoso en recursos. Según el Instituto para el Estudio de la Guerra, Moscú mantiene el control sobre el 19,4% de la superficie ucraniana, habiendo capturado apenas un 0,79% adicional durante el último año. Es importante recordar que, previo a la invasión total, Rusia ya controlaba el 7% del país, incluyendo Crimea y partes del Donbás. En cuanto al respaldo internacional, el envío de equipo militar a Kiev disminuyó un 13% tras la suspensión de suministros por parte del gobierno de Trump. No obstante, los países de Europa intentaron mitigar este déficit aumentando su propia ayuda militar en un 67%.

La nieve cubre la fotografía de un militar ucraniano caído en el centro de Kiev, Ucrania, el martes 12 de marzo de 2024 (AP/Vadim Ghirda, Archivo)Una persona herida en un ataque ruso yace dentro de una ambulancia antes de ser trasladada a un hospital en Jersón, Ucrania, el jueves 24 de noviembre de 2022 (AP/Bernat Armangue, Archivo)Un hombre planta girasoles en su jardín entre un tanque ruso dañado y su torreta en el pueblo de Velyka Dymerka, región de Kiev, Ucrania, el miércoles 17 de mayo de 2023 (AP/Efrem Lukatsky, Archivo)Múltiples heridas son visibles en el rostro de Kostiantyn Bychek durante una visita hospitalaria en Kiev, Ucrania, el 25 de abril de 2025. Resultó herido en un ataque ruso (AP/Evgeniy Maloletka, Archivo)Militares ucranianos caminan por un bosque carbonizado a lo largo de la línea del frente, a pocos kilómetros de Andriivka, región de Donetsk, Ucrania, el sábado 16 de septiembre de 2023 (AP/Mstyslav Chernov, Archivo)Carpas de emergencia son instaladas en un barrio residencial donde la gente puede calentarse tras los ataques aéreos regulares de Rusia contra la infraestructura energética del país, que dejan a los residentes sin electricidad, agua y calefacción en pleno invierno, en Kiev, Ucrania, el jueves 15 de enero de 2026 (AP/Vladyslav Musiienko, Archivo)

Desplazamiento forzado y realidad actual

La crisis migratoria resultante es de proporciones históricas: casi 5,9 millones de ucranianos han huido de su país, de los cuales 5,3 millones se encuentran refugiados en Europa. A esto se suman 3,7 millones de desplazados internos dentro de una nación que contaba con más de 40 millones de habitantes antes de la guerra. Tras cuatro años de asedio, la vida cotidiana en ciudades como Kiev se caracteriza por la resiliencia ante los cortes de energía en invierno, la presencia de carpas de emergencia y los constantes funerales de jóvenes combatientes, retratando a una sociedad que resiste en medio de la tragedia.

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