Reza Pahlaví, quien ha permanecido en el exilio desde que la revolución de 1979 derrocara a su padre, ha presentado una nueva iniciativa denominada Iran National Revolution TV. Este canal de televisión tiene como objetivo central informar a la población iraní mediante transmisiones en vivo y ofrecer mecanismos de interacción directa con su equipo de trabajo. Durante la presentación de este proyecto, Pahlaví remarcó la importancia del momento actual al señalar que
«el destino de Irán depende de las decisiones que tomemos hoy»
, apelando al sentido de responsabilidad de sus compatriotas frente a los desafíos futuros del país.
Un llamado estratégico a las fuerzas de seguridad
El aspirante al trono iraní dirigió un mensaje contundente a los altos mandos de las fuerzas armadas y de los organismos de seguridad, instándolos a romper vínculos con la estructura de poder de la República Islámica y la autoridad de los ayatolás. Según su análisis, el escenario internacional actual muestra que la posibilidad de una intervención extranjera, particularmente de Estados Unidos, es sumamente alta, lo cual genera una coyuntura favorable para los oficiales que no han participado en actos represivos.
«Existe una ventana de oportunidad para que los comandantes militares y de las fuerzas de seguridad, en especial los comandantes del Ejército y otros oficiales cuyas manos no están manchadas con la sangre de la nación, se separen de este régimen criminal»
, manifestó el líder opositor.
En su comunicado, Reza Pahlaví planteó un ultimátum a los líderes militares, indicando que se encuentran ante una elección decisiva: «unirse al pueblo, protegeros vosotros y vuestras familias y compartir la victoria de la nación o unir vuestro destino al hundimiento de la República Islámica y caer con (Alí) Jamenei y su régimen». Este emplazamiento busca movilizar a los integrantes del Ejército que tienen en sus manos la capacidad de influir significativamente en el porvenir de la nación persa.
Crisis social y transición política
La estrategia de Pahlaví busca capitalizar el profundo descontento social generado por los graves problemas económicos y la degradación de las condiciones de vida en el país. Al posicionarse como una figura clave en el debate sobre una posible transición, el heredero aprovechó el contexto de las recientes manifestaciones contra la administración actual para afirmar que
«con responsabilidad y valentía podremos escribir un nuevo capítulo de la historia de la nación iraní»
. El objetivo es consolidar una alternativa política que logre distanciar a la milicia del círculo de poder que encabeza el líder supremo Alí Jamenei.
Históricamente, la figura de Reza Pahlaví ha estado marcada por la caída de la monarquía tras la salida de su padre, Mohammad Reza Pahlaví, en 1979. Desde entonces, el régimen teocrático se ha mantenido en el poder a pesar de recurrentes crisis de legitimidad y protestas internas. Aunque Pahlaví intenta proyectarse como un referente para el cambio, analistas señalan que su influencia social directa dentro del territorio iraní todavía no es un factor determinante para modificar el equilibrio de poder actual.
Incertidumbre y tensiones internacionales
El mensaje emitido este lunes se enmarca en un periodo de tensiones elevadas, alimentadas por el riesgo de injerencia externa y la asfixiante situación financiera que atraviesa la nación. La propuesta de Pahlaví apunta a un realineamiento de las fuerzas de seguridad en favor de lo que denomina la «victoria de la nación», buscando desvincular el destino de los uniformados de los líderes religiosos en el poder.
Hasta el momento, no se han reportado respuestas oficiales por parte de los mandos militares ante este exhorto. No obstante, el agravamiento de la crisis política y social en Irán mantiene abierta la incógnita sobre el impacto real que estas convocatorias podrían tener en la evolución del escenario interno y en la postura que el país tome ante eventuales presiones del exterior.
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