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El origen de los Therians: una identidad animal más allá de las redes

Lo que comenzó como una subcultura en rincones discretos de la internet ha tomado una relevancia masiva. El fenómeno de los therians, individuos que experimentan una conexión profunda y no simbólica con diversas especies animales, ha pasado de grupos marginales a una visibilidad global impulsada por plataformas como TikTok e Instagram. Este crecimiento ha reabierto el debate sobre las fronteras de la identidad y la salud mental en la era digital.

Hoy en día, esta identidad se manifiesta a través de etiquetas que acumulan miles de millones de reproducciones. Espacios en YouTube, Discord y Reddit se han convertido en refugios para una comunidad que busca definir la línea entre la expresión personal y la identidad colectiva.

¿Cuál es la raíz del término therian?

La palabra therian tiene su origen en el vocablo griego ‘therianthrope’, que históricamente se ha utilizado para referirse a seres que combinan rasgos humanos y animales. Su uso moderno en entornos digitales se remonta a la década de los noventa, específicamente en foros de discusión especializados en temas sobrenaturales como alt.horror.werewolves.

En dichos espacios pioneros, diversos usuarios empezaron a relatar vivencias que superaban el simple gusto por la ficción. Los testimonios describían una disonancia persistente entre su cuerpo biológico y lo que ellos denominan su “verdadero fenotipo interior”.

Inicialmente, la comunidad operó bajo un perfil bajo, coordinándose mediante listas de correo electrónico antes de la existencia de las redes sociales modernas. En aquel entonces, quienes compartían estas sensaciones se agrupaban bajo el concepto de ‘otherkin’, un término paraguas que incluye a personas que se identifican como seres no humanos, tales como dragones, elfos o ángeles.

Con el tiempo, los therians se consolidaron como un subgrupo específico centrado exclusivamente en animales reales. Entre las especies más comunes de identificación se encuentran los lobos, zorros, ciervos, aves y pumas.

La explosión de viralidad en la era de TikTok

El punto de inflexión para este movimiento ocurrió entre 2020 y 2021. El algoritmo de TikTok comenzó a viralizar contenidos de adolescentes que practicaban ‘shifts’ o realizaban ‘quadrobics’, una serie de ejercicios que imitan los movimientos biomecánicos de animales en cuatro patas.

Múltiples videos comenzaron a estar presentes en las redes sociales donde se expresaban diferentes prácticas de los therian.

Estas representaciones suelen acompañarse del uso de máscaras y accesorios que, si bien parecen disfraces, guardan un significado que va más allá de lo estético. Esta exposición permitió que muchos jóvenes encontraran un nombre para sus sentimientos, hallando un sentido de pertenencia y validación en la comunidad virtual.

No obstante, la naturaleza de los videos cortos ha generado una tensión evidente: la complejidad de esta identidad corre el riesgo de ser percibida simplemente como una tendencia pasajera o moda, lo que podría trivializar la experiencia real de sus integrantes.

Impacto y lenguaje de la comunidad

La magnitud actual del fenómeno se refleja en el hashtag #therian, con un alcance de miles de millones de vistas. Además, han proliferado podcasts, canales educativos en YouTube y servidores de Discord que albergan a decenas de miles de usuarios activos.

Para navegar en este entorno, se ha desarrollado un léxico propio que incluye términos como:

  • ‘Kintype’: El animal específico con el que la persona se identifica.
  • ‘Awakening’: El proceso de descubrimiento o toma de conciencia de dicha identidad.

Este crecimiento coincide con una etapa de exploración identitaria en las nuevas generaciones, planteando interrogantes sobre cómo la saturación digital influye en la necesidad de encontrar etiquetas grupales específicas.

Diferencias fundamentales entre therians y furries

A menudo existe una confusión generalizada entre los therians y los integrantes de la subcultura furry, aunque sus bases son muy distintas. Mientras que los furries sienten una gran afinidad por animales antropomórficos de ficción, su enfoque es principalmente lúdico y artístico.

Los furries son otra cultura que se disfraza de animales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un furry puede crear una ‘fursona’ (un alter ego animal) para participar en convenciones o usar disfraces conocidos como fursuits, pero sin dejar de sentirse humano. En cambio, para un therian, la identificación con un animal real es una cuestión identitaria intrínseca.

Las investigaciones académicas sobre estas comunidades confirman estas brechas:

En una escala de identificación no humana de siete puntos, los therians alcanzaron un promedio de 6,6, mientras que los furries se situaron en 5,6.

Otro dato revelador indica que aproximadamente el 85% de los therians manifestó no sentirse completamente humano, una cifra que contrasta drásticamente con el tercio de los miembros que reporta sentir lo mismo dentro de la comunidad furry.

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