En diversas localidades del estado de Jalisco, tales como la zona metropolitana de Guadalajara y la región de Puerto Vallarta, la movilidad ciudadana se ha visto severamente afectada. La suspensión del servicio de transporte público y las recomendaciones de las autoridades estatales y federales para que la población se mantenga resguardada en sus hogares han sido la respuesta ante una escalada de incidentes violentos protagonizados por agrupaciones armadas, quienes han establecido bloqueos en rutas estratégicas.
Esta atmósfera de inseguridad surge a raíz de informaciones, difundidas por múltiples medios de comunicación en México, que apuntan al supuesto fallecimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido en el ámbito criminal como ‘El Mencho’. Oseguera Cervantes es señalado como el líder principal del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Según los reportes, el presunto deceso habría ocurrido en el marco de una operación ejecutada por fuerzas federales en el municipio de Tapalpa, en el estado de Jalisco. Sin embargo, es importante recalcar que la noticia carece aún de una confirmación gubernamental definitiva, basándose en filtraciones de fuentes de alto nivel.
Escalada de violencia en múltiples estados
La reacción ante el posible abatimiento del capo se ha manifestado mediante una ola de disturbios que incluye bloqueos de vialidades, incendios de establecimientos y enfrentamientos directos en diversas zonas de la República. Los estados que han reportado incidentes críticos son:
- Jalisco
- Michoacán
- Colima
- Guerrero
- Aguascalientes
- Guanajuato
- Nayarit
- Zacatecas
- Tamaulipas
Entre las acciones vandálicas documentadas se encuentran el incendio de unidades de transporte público y vehículos de particulares, así como ataques contra estaciones de combustible, farmacias y locales comerciales. Además, los grupos delictivos han empleado obstáculos físicos y dispositivos metálicos puntiagudos, conocidos como “ponchallantas”, para impedir el tránsito de las fuerzas del orden y de la población civil.
Medidas de emergencia en Jalisco y Michoacán
Aunque el epicentro de la operación federal se situó en Tapalpa —municipio ubicado a unos 150 kilómetros al sur de Guadalajara—, los actos de represalia se extendieron rápidamente hacia las zonas costeras y urbanas. A partir de las 9:00 horas, la capital jalisciense y sus municipios aledaños registraron el cese total del transporte público, mientras las autoridades emitían directrices estrictas de seguridad para evitar desplazamientos innecesarios.
Ante la gravedad de la situación, el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, decretó el código rojo en la entidad. Lemus confirmó la existencia de numerosos bloqueos y choques armados derivados del operativo en la zona de Tapalpa. Para gestionar la crisis, el mandatario activó una mesa de seguridad permanente y ratificó la paralización de las rutas de transporte. Asimismo, el gobernador informó sobre la quema de estaciones de servicio y comercios, denunciando la movilización de comandos armados en la periferia metropolitana.
Por su parte, en el estado de Michoacán, se reportó una situación similar con al menos trece municipios afectados por cierres carreteros mediante vehículos incendiados. El gobernador michoacano, Alfredo Ramírez, implementó protocolos de seguridad análogos a los de Jalisco y solicitó a los ciudadanos mantener la serenidad mientras las fuerzas de seguridad trabajan para restablecer el orden. La inestabilidad se propagó posteriormente a entidades como Nayarit, Colima, Aguascalientes y Guanajuato, alterando el ritmo cotidiano de estos territorios.
Respuesta del Gobierno Federal
El Gabinete de Seguridad del Gobierno de México, integrado por representantes de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Fiscalía General de la República, la Guardia Nacional, y las secretarías de Gobernación y Seguridad, comunicó que se encuentran atendiendo de manera integral los bloqueos en la región jalisciense. Respecto a la infraestructura aérea, el gabinete señaló que los aeropuertos de la entidad operan con relativa normalidad, indicando que los pasajeros continúan abordando sus vuelos, a pesar de que se reportaron escenas de confusión en la terminal de Guadalajara y la cancelación de operaciones en el aeropuerto de Manzanillo, en Colima.
En el ámbito político, la presidenta Claudia Sheinbaum evitó profundizar en los detalles sobre la presunta muerte del líder del CJNG durante un acto público. La mandataria delegó la responsabilidad de la información técnica al organismo correspondiente:
“En un momento va a informar el Gabinete de Seguridad”
Perfil de Nemesio Oseguera Cervantes
Nacido en 1966 en Naranjo de Chila, municipio de Aguililla, Michoacán, Nemesio Oseguera Cervantes se consolidó como uno de los objetivos prioritarios para las administraciones de México y Estados Unidos. Su trayectoria criminal comenzó en territorio estadounidense y, tras ser deportado a México, se vinculó con la estructura de Ignacio Coronel Villarreal, conocido como ‘Nacho Coronel’.
Luego del fallecimiento de Coronel, Oseguera fundó el Cártel Jalisco Nueva Generación en colaboración con Erik Valencia Salazar. Desde el año 2007, la organización experimentó un crecimiento exponencial, convirtiéndose en una de las redes delictivas más influyentes y violentas del país, posición que se fortaleció tras la captura definitiva de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
De confirmarse su deceso, se pondría fin a la carrera de quien es considerado el jefe máximo de una estructura criminal transnacional. La magnitud de la violencia desatada en las últimas horas subraya la capacidad operativa de este grupo tras un golpe a su mando central, generando un clima de incertidumbre económica y social en las comunidades afectadas. Mientras tanto, el país permanece a la espera de un comunicado oficial que esclarezca el estatus del capo y el desenlace de los operativos federales en curso.
Fuente: Fuente