Durante las jornadas más recientes, se han registrado enfrentamientos de alta intensidad entre el Ejército de Sudán y el grupo paramilitar denominado Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF). Las hostilidades se concentran en la localidad de Al Tina, situada en el estado de Darfur Norte, una zona que ha permanecido mayoritariamente bajo el dominio de las milicias paramilitares durante los últimos meses. Este recrudecimiento de la violencia coincide con una alerta crítica emitida por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que este domingo advirtió sobre un inminente colapso en el sistema sanitario nacional.
La relevancia de Al Tina es fundamental debido a su posición geográfica adyacente al territorio de Chad. Este país vecino ya alberga a cientos de miles de ciudadanos sudaneses que han buscado refugio desde que estalló la guerra en abril de 2023. La expansión del conflicto hacia esta área genera una profunda preocupación internacional por la posibilidad de que la inestabilidad cruce las fronteras y desate una crisis a escala regional, originada tras el fracaso de las negociaciones para integrar a los paramilitares en las filas regulares del ejército.
Versiones encontradas sobre el control de la ciudad
Las versiones sobre el control territorial son contradictorias. Informes de inteligencia militar sugieren que una ofensiva inicial de las RSF obligó a las tropas gubernamentales a replegarse momentáneamente hacia territorio de Chad para reorganizar un contraataque, tras el cual el Ejército asegura haber recuperado el mando de la urbe. No obstante, las RSF han desmentido esta información a través de su canal oficial en Telegram, sosteniendo que no solo mantienen su poder en Al Tina, sino que han fortalecido sus posiciones recientemente.
Respecto a sus operaciones, el mando paramilitar emitió un comunicado oficial en sus plataformas:
«Nuestras fuerzas reafirman su pleno compromiso con la protección de los civiles en la ciudad fronteriza de Al Tina y sus alrededores, facilitando la entrega de ayuda humanitaria a quienes la necesitan y contribuyendo al restablecimiento de los servicios esenciales, en particular en materia de agua y salud, y asegurando la seguridad de la ciudad y sus instalaciones vitales»
Además, la agrupación armada añadió:
«Estamos extendiendo nuestro control sobre Al Tina, liberando los últimos bastiones del Ejército y sus mercenarios en Darfur»
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Crisis sanitaria y ataques a centros médicos
Paralelamente a los combates, la OMS ha enfatizado la gravedad de la crisis humanitaria y el peligro extremo para los trabajadores humanitarios. La agencia de las Naciones Unidas reportó que el pasado 15 de febrero, un ataque contra un hospital en el estado de Sennar dejó un saldo de siete heridos y tres personas fallecidas, incluyendo a un trabajador de la salud. De acuerdo con el comunicado de alerta publicado en redes sociales, las agresiones continuas contra la infraestructura médica están empujando al sistema de salud de Sudán hacia un colapso definitivo, cobrando la vida de pacientes y dañando instalaciones vitales.
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