En las últimas semanas, el ecosistema de las redes sociales ha experimentado un auge de contenidos protagonizados por personas que se muestran caracterizadas como animales. Utilizando accesorios como máscaras de zorros, orejas de gatos o colas de perros, el denominado fenómeno therian se ha viralizado globalmente, despertando tanto curiosidad como desconcierto entre los internautas.
Los individuos que forman parte de este movimiento se identifican, desde una perspectiva espiritual o psicológica, con animales no humanos. Esta conexión los lleva a recrear estéticas animales y, en ciertos contextos, a imitar comportamientos propios de dichas especies. No obstante, esta tendencia digital no ha estado exenta de controversias, prejuicios y dudas sobre la salud mental de quienes la practican.
Ante la creciente ola de cuestionamientos, especialistas en psicología han intervenido para aclarar el panorama.
“No es un trastorno porque no está reconocido por The American Psychiatric Association y tampoco está en el DSM-5, que es el libro que nosotros utilizamos para diagnosticar”
señala la psicóloga Andrea Anaya a través de sus plataformas digitales. Pese a esto, la experta enfatiza que “que algo no sea diagnosticable no significa que no merezca un análisis clínico”.
Comprendiendo la identidad ‘therian’
Según explica Anaya, internet se ha poblado de jóvenes y adolescentes, aunque también de algunos adultos, que actúan y se presentan como animales bajo esta etiqueta. Por su parte, la psicóloga Rebeca Rodríguez aclara que esta conducta
“esto no significa que literalmente crean que son animales, sino que su identidad o vivencia interna se identifica más con la de ese animal, ya sea esto mental, emocional o espiritualmente”
.
Para las expertas, es fundamental abordar este fenómeno desde la diversidad humana para evitar la estigmatización. Rodríguez insiste en que tener esta identificación no implica la existencia de un problema mental subyacente. Asimismo, Anaya diferencia esta práctica del cosplay —la actividad de disfrazarse de personajes de ficción— argumentando que para los therians esto trasciende lo artístico: “es una subcultura” que define su propia identidad.

Antecedentes y búsqueda de pertenencia
La psicóloga conocida como Maga, del perfil Pochoclo Profiling, sostiene que ser therian suele ser una herramienta para la exploración de la identidad y la búsqueda de una comunidad, aspectos vitales durante el crecimiento.
“En el pasado lo vimos con los pokemones, los emos, los hippies, los punks… La forma cambia, pero la necesidad psicológica de encontrar identidad y pertenencia es la misma”
, asegura la especialista.
En esta misma línea, Andrea Anaya interpreta el fenómeno como un reflejo de una generación que se siente desconectada. Estos jóvenes estarían construyendo su autoconcepto mediante símbolos ante una profunda necesidad de pertenecer a un grupo. La viralización de estos contenidos, según la experta, genera incomodidad porque ahora la búsqueda de identidad adolescente ocurre de forma pública ante millones de espectadores.

El simbolismo animal también juega un rol psicológico relevante. Por ejemplo, la frase “soy un lobo” podría traducirse como un sentimiento de soledad, protección o diferencia respecto al resto. Estas dinámicas de exploración son consideradas “completamente normales” durante las etapas de la adolescencia y la juventud temprana, según indica Maga.
¿Cuándo se convierte en una preocupación clínica?
Aunque la tendencia es mayoritariamente una expresión cultural, existen límites. Anaya advierte que el problema surge si se presenta una disociación, aislamiento extremo o pérdida de contacto con la realidad. Si la identidad genera delirios o desconexión social total, ya no se trata de cultura digital, sino de un caso clínico. Maga coincide en que la señal de alarma es el sufrimiento o la incapacidad de funcionar en la realidad cotidiana.
Finalmente, Anaya propone analizar el fenómeno bajo la interrogante:
“¿Qué parte humana no están pudiendo integrar?”
. En ocasiones, esta identificación puede ser una vía de escape para quienes sienten que no encajan en los estándares sociales tradicionales. Los expertos concluyen que el enfoque correcto frente a los therians es el respeto y el análisis: “No se trata de burlarse, pero tampoco de romantizar” ni de replicar ciegamente las tendencias de redes sociales.
Fuente: Fuente