Como una cascada, en medio de la naturaleza, se divisa a lo lejos, el vertimiento del agua del embalse Mazar en el Complejo Hidroeléctrico Paute Integral, en Azuay. El viernes 20 de febrero del 2026 la cota estaba sobre el máximo de 2.153 metros sobre el nivel del mar.
“Nos encontramos en 2.153,36 metros, estamos 36 centímetros sobre la cota máxima de almacenamiento por lo cual se está generando un vertimiento”, explica Stalin Narvaez, subgerente de producción de la unidad de negocio Celec Sur.
Eso se debe a las últimas lluvias que se han presentado en la cuenca alta del río Paute, en la ciudad de Cuenca, y ha generado estos aportes importantes para el embalse.
El vertimiento es la liberación controlada de agua hacia un río u otro cauce aguas abajo. Que en este caso del Complejo Paute, aguas abajo se encuentra la represa Amaluza, que sirve para la operación de la central hidroeléctrica Paute Molino. “Esta agua ya no se aprovecha en Mazar (la hidroeléctrica), pero va a ser aprovechado en el embalse de Amaluza para poder producir energía con la central Paute-Molino y posteriormente con la central Paute Sopladora”, relata.
Las lluvias han sido importantes en las zonas de influencia del Complejo Paute, aunque no son tan fuertes como las que se registran por ejemplo en Guayaquil, indica.
Agrega que de alguna manera se están complementando las dos vertientes porque las lluvias se han presentado en la cuenca alta, es decir, en la división en que la cordillera logra abastecer a ambas partes de los ríos, tantos de los que desembocan en el Pacífico y los que llegan hasta el embalse.
Con las condiciones actuales del embalse, para cuántos meses alcanzaría la producción de energía depende mucho del despacho que se pueda dar a las unidades de generación.
Sin embargo, indica que considerando que está lleno esto se va a complementar con la época lluviosa que tiene la cuenca del Paute, y así se tendría hasta septiembre el abastecimiento energético, al menos en la cuenca del Complejo Hidroeléctrico Paute Integral.
Son varios ríos que aportan al embalse, de acuerdo con Narvaez, están los de Cuenca, que nacen en el reposo de El Cajas: Tarqui, Yanuncay, Tomebamba y Machángara.
Luego están los ríos Burgay, que va desde el cantón Cañar, así como el Jadán. Además, el Collay y Dudas.
Pero dice que el aporte más importante viene del río Santa Bárbara, que nace en el cantón Sígsig y pasa por Gualaceo hasta unirse con el Paute. “Esos serían los ríos más importantes que llegan a aportar el caudal hacia lo que es el embalse de Mazar”, subraya.
El subgerente de producción de la unidad de negocio Celec Sur recuerda que el embalse Mazar cumple dos roles fundamentales, uno es regular los caudales cuando se tiene época lluviosa y el otro punto es almacenar agua en época de sequía, como es en este caso.
“Actualmente está cumpliendo la función de almacenamiento de agua para poder superar el tema del estiaje, que esperamos que en marzo empiecen ya las lluvias en la cuenca del oriente o la cuenca del Amazonas y poder complementar justamente todo el periodo del año con el embalse lleno”, detalla.
Fuente: El Universo
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